En Estados Unidos se agotaron los anteojos para ver el eclipse total del siglo


El próximo eclipse total, fenómeno en el que la Luna cubre completamente el disco visible del Sol, podrá observarse plenamente en una franja de poco más de 110 kilómetros de ancho que atraviesa Estados Unidos desde Oregon a Carolina del Sur, algo que no sucedía desde 1918, por lo que los lentes especiales para observarlo se agotaron en casi todos los proveedores homologados.

 

La American Astronomical Society compartió hace semanas una lista de minoristas que venden anteojos conformes a los estándares de protección requeridos para poder ver el eclipse sin riesgos, pero en la mayoría de estos negocios los productos se agotaron.

 

También se dispararon las ventas en el portal de Amazon, y otros proveedores informaron a través de sus distintos canales que no tendrán disponibilidad de este tipo de gafas “hasta después del 21 de agosto”.

 

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) hizo las recomendaciones habituales a la población para que no intente observar el eclipse directamente y sin protección, y puso énfasis en que las personas comprueben que los lentes que compren tengan la “información de certificación con un estándar internacional ISO 12312-2”, precisó a través de su página web.

 

Los productos deben tener el nombre y la dirección del fabricante impresos en alguna parte, deber estar en buenas condiciones y no tener más de tres años.

 

El organismo aconsejó a los interesados en observar el fenómeno que no utilicen filtros hechos en casa ni gafas de sol ordinarias, incluso las muy oscuras, como sustitutos.

 

Según la ubicación, los espectadores podrán experimentar el eclipse durante un máximo de 2 minutos y 41 segundos, y el acontecimiento tardará una hora y media en recorrer el cielo desde la costa del Pacífico, donde comenzará a las 10.15 local (14.15 hora argentina), a la del Atlántico.

 

La Luna se alineará exactamente con la superficie del Sol, lo que permitirá observaciones de toda la corona, incluidas las regiones muy bajas que son raramente detectables.

 

El fenómeno que podrá observarse al cien por ciento en Estados Unidos, comenzará a las 10:15 en Lincoln Beach, Oregón y desde ahí, su sombra se desplazará al este durante cerca de 90 minutos atravesando los estados de Idaho, Wyoming, Montana, Nebraska, Iowa, Kansas, Missouri, Illinois, Kentucky, Tennessee, Georgia, y Carolina del Norte y del Sur, donde alcanzará su punto álgido (Charleston) a las 14.48 hora argentina.

 

Pero el mejor lugar para verlo será Cardondale, Illinois, ya que ahí el sol estará tapado por la luna durante más tiempo: 2 minutos y 41 segundos.

 

Los argentinos no podremos ver el eclipse y tendremos que esperar hasta julio de 2019 para observar otro, sin embargo en Brasil, los habitantes de Bela Vista, en Roraima, y Macapá, en Amapá, podrán ver hasta un 40 % de oscurecimiento del disco solar.

 

La ciudad colombiana de Riohacha, en La Guajira, será el mejor sitio donde ver el eclipse en ese país, ya que el oscurecimiento del sol alcanzará el 51 %.

 

En Guatemala y México el sol se cubrirá cerca de un 40 % con el eclipse solar; en Ecuador alcanzará el 9 por ciento y en Perú apenas el 5 %. Durante el evento astronómico dos aeronaves de la NASA penetrarán en la oscuridad creada por el eclipse para capturar imágenes y descifrar más detalles sobre la propia estrella solar y el planeta Mercurio, volando a 15.000 metros de altura.

 

Los aviones observarán el fenómeno completo tres veces más tiempo que alguien que lo observe desde la Tierra, dijo en declaraciones a los medios oficiales de la NASA, Dan Seaton, coinvestigador del proyecto y científico de la Universidad de Colorado (EE.UU.), quien aseguró que ésta podría resultar ser “la mejor observación” de fenómenos de alta frecuencia en la corona solar.

 

“Extender el tiempo de observación y llegar a alturas muy elevadas podría permitirnos ver algunos eventos o seguir olas que serían esencialmente invisibles en tan solo dos minutos de observaciones desde el suelo”, aseveró el científico.

 

Cada aeronave tiene dos telescopios que captarán las imágenes “más claras” hasta la fecha de la atmósfera externa del sol, según la NASA, y tomarán las primeras imágenes térmicas de Mercurio, revelando cómo varía la temperatura a través de la superficie del planeta.

 

Los aviones, llamados WB-57, despegarán del Centro Espacial Johnson de la agencia espacial estadounidense, situado en Houston (Texas, EE.UU.), y seguirán la sombra de la luna sobre el estado de Misuri.

 

Quienes lo deseen podrán observar el eclipse a través de la página web de la Nasa.

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