Fitness mental, herramientas para el día a día


Conversamos con la psicóloga Laila Tomas acerca de este método que brinda herramientas para gestionar desde la memoria hasta los sentimientos.

Textos. Romina Santopietro. Fotos. Flavio Raina.

En este año que llevamos viviendo en pandemia, la salud mental tomó prevalencia y los métodos y consejos para mantenerla, pasaron a primer plano. Mientras los efectos del encierro prolongado en algunos casos todavía no se manifiestan, en muchos otros han comenzado a emerger.

Uno de los métodos que más herramientas brinda para mantenerse activo y saludable es el fitness mental.

El fitness mental trata de ejercitar la mente para que el estado de salud y desarrollo esté óptimo en todo momento, desde una situación difícil hasta enfrentar los sentimientos cotidianos. Se trata de actividades sencillas que ayudan al cerebro a mantenerse saludable.

El fitness mental está basado en el entrenamiento combinado de actividad física y estimulación cognitiva y consiste en sesiones de entrenamiento por intervalos que va alternando actividad física con trabajo de estimulación mental. De esta forma, se consigue de manera dinámica y divertida, favorecer la estimulación cognitiva y mantener un buen nivel de condición física y salud.

Esta serie de ejercicios ayuda a adultos y adultos mayores a sentirse diligentes, dinámicos y con un espíritu joven. Al mismo tiempo, su práctica puede frenar el deterioro cognitivo con el fin de tratar de evitar o retrasar la aparición de enfermedades degenerativas como Alzheimer y otras demencias.

Para conocer más acerca de este método, conversamos con Laila Tomas, psicóloga y especialista en gerontología, autora del libro Fitness Mental.

Laila realizó su tesis sobre pandemia y salud mental, y es a menudo consultada por los diversos medios de la ciudad sobre el tema. Este libro se convirtió en una herramienta para utilizar dentro del hogar en los meses de aislamiento y brinda estimulación cognitiva para mantenerse activo a lo largo de la vida. Trae consigo la posibilidad de reflexionar sobre los hábitos que desplegamos, el abrazar el paso de los años y contiene, además, actividades que trabajan sobre todas las funciones cognitivas, apuntando a desplegar la creatividad y estimular también la inteligencia emocional.

Laila tiene una capacidad innata para comunicar y desde esa mirada brindó el anclaje autóctono para los ejercicios que propone el fitness mental. «La mayoría de la bibliografía viene desde España, con ejercicios en euros y con fechas del calendario español», explica la psicóloga.

«La idea del libro surge de buscar brindar herramientas para que la gente pueda utilizar en su casa, para estimular la mente. Tanto en los talleres como en los materiales existentes en internet, el acceso a la estimulación cognitiva que uno tiene está en español, con palabras y datos y fechas de España. Entonces tenés un ejercicio que te habla de la nevera. O tenés que hacer un cálculo para un viaje y es en euros. O una fecha para trabajar la memoria episódica y es el Día de San Fermín. No puedo recortar la sociedad argentina para que funciones con realidades españolas», explica Laila.

De esta forma, brindó el contexto local para que los pacientes puedan hacer suyo el juego y ejercitarse plenamente y a conciencia.

«Quise construir el libro con la idiosincrasia argentina. Van a encontrar personajes, políticos y fechas de nuestro país. Está pensado para trabajar con vivencias sociopolíticas que las personas que hoy tienen entre 60 y 80 años las atravesaron… De esta forma es mucho más fácil ver si el deterioro viene porque no conocen o porque no recuerdan. En ese punto se puede diagnosticar y rehabilitar».

Estrés y función cognitiva

El estrés produce lo que se conoce como embotamiento emocional. «Estoy poco asertivo a nivel rendimiento cognitivo pero no es porque tengo Alzheimer, o estoy comenzando a tener deterioro cognitivo, sino porque el estrés embota mis funciones cognitivas», describe.

«Es importante saber que aunque estemos en el último mes de nuestra vida, hay herramientas, porque la rehabilitación cognitiva es diseñar programas acordes a las necesidades de estimulación del paciente, para que lo que está dado, no profundice o no haya mayor progresión en sus síntomas, en la medida que sea posible», detalla Tomas.

«Creo fervientemente en la autovalía y en la autonomía de una persona durante toda su vida. Desde una post cirugía, a la vida misma o a un accidente con algún tipo de secuela, con el panorama que se tiene, cómo se puede desplegar la autonomía de la persona, tenga la edad que tenga».

Tercera edad activa

«Crecí escuchando y viendo que esta sociedad muchas veces rechaza a la vejez y la hace una etapa no muy linda para habitar. Personalmente siempre de alguna manera me hicieron ruido los comentarios del tipo ‘a esta edad, para qué’, ‘qué triste es llegar a viejo’… Además, tuve tres abuelos que hacían de todo y me mostraban lo contrario sobre el venir viejo. Sumado a eso, trabajé en una suerte de pasantía con esa franja, y constaté que gran parte de todo lo que se dice definitivamente es parte de un estereotipo muy negativo», rememora Laila.

«Un año antes de recibirme, en el 2010, realicé una pasantía trabajando con adultos y adultos mayores. Me di cuenta que adoro trabajar con el público de entre 40 y 60 años, porque se puede trabajar la vejez antes que la vejez llegue. ¿Cómo quiero vivir? ¿Qué hábitos estoy teniendo? ¿Cómo identifico por dónde va mi deseo? ¿Qué necesito y qué quiero construir para más adelante? Y ver la vejez como una etapa de posibilidades, que es algo que desde hace años no se logra ver porque los estereotipos negativos están muy arraigados. Esto de asociar la vejez con deterioro y medicina… Hay que romper con esos prejuicios y estereotipos.

«La vejez es la etapa más larga de nuestra vida, porque nuestra posibilidad de estar en el mundo es cada vez más larga. Seremos viejos unos 30 años. Desde los 60 a los 90 seremos viejos. La vejez no es sentarse a tejer y a esperar a los nietos. Uno puede ser activo y vital. Se puede envejecer de una manera saludable. Desde que respiramos por primera vez, ya empezamos a envejecer. Y también ver al adulto mayor como sujeto de derecho. Y esta concepción de sujeto de derecho, en la vejez, muchas veces se pierde. Se asocia al adulto mayor con una persona vulnerable, con una persona enferma y a veces la mirada está puesta en la biomedicina y se desatienden otras necesidades que la persona tiene, y que se puede jugar con eso para poder potenciarlo. La vejez debe tener una mirada transdiciplinaria», declara.

«A veces el caso de la jubilación es como la menopausia en las mujeres. Como la vida fértil de la mujer está relacionada con ser productivas, con ‘fabricar’ bebés, la menopausia se ve como un retiro de la vida sexual. Hoy en gerontología no se usa un término que se considera violento como ‘retiro’. Que una persona se jubile de un trabajo que tuvo en relación de dependencia, no es sinónimo de que se retira de la vida. Es lo mismo con la menopausia. El deseo no es biológico, el deseo es psicológico. De ninguna manera se anula. Con la certeza de no temer un embarazo, muchas mujeres se han animado a disfrutar de su sexualidad como antes no lo habían hecho. Lo importante es ir honrando esos pasajes de la vida. Honrar la jubilación, honrar incluso la menopausia. Si estamos pasando por esos tiempos, es porque estamos vivos. La antítesis de la vejez es la muerte», cierra la experta.

Mini bio

Laila Tomas es oriunda de Santa Clara de Buenavista, se vino a Santa Fe a los 17 a estudiar y nunca más se fue. Es Licenciada en psicología, egresada de la Universidad Católica, donde también hizo la licenciatura en Gerontología. Es psicooncóloga y asesora en mediana edad y vejez. Es directora de la Clínica Vitae, centro interdisciplinario enfocado en rehabilitación cognitiva de adultos y adultos mayores, que brinda atención en salud en diversas disciplinas. Dicta cursos de formación en psicogerontología desde la escuela on-line de Vitae. Es especialista en clínica y tratamiento de demencias y deterioro cognitivo, formada en el Hospital Italiano de Buenos Aires. En la UBA se especializó en Psicología del Envejecimiento. Es autora del libro Fitness mental. Está casada y es mamá de dos niñas, Catalina y Ana.

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