Gabriel Cartañá: «Con el amor solo no alcanza»


El célebre psicólogo aseguró que una de las complejidades de los vínculos amorosos de estos tiempos es que son muy rápidos.

TEXTOS. Juan Ignacio Novak.

El psicólogo y coach ontológico Gabriel Cartañá -que visitó Santa Fe en octubre pasado con su unipersonal «¿Qué digo cuando digo te amo? El difícil arte de amar… sanamente»- atraviesa con su mirada temáticas como la fidelidad, las relaciones tóxicas, la confianza, los celos y demás complejidades que están asociadas al amor. Sobre estos temas charlamos con él en esta entrevista con Nosotros.

– Contaste algo interesante sobre el origen de «Qué digo cuando digo Te amo»: esto de que en tu anterior unipersonal que, en la parte de las preguntas al público la mayoría de las preguntas eran sobre el amor, lo cual te llevó a pensar que a la gente le interesaba mucho más que otros. Pero la pregunta sería esta: ¿Qué pasa con el amor en contextos como el actual en Argentina, con tantos problemas? ¿Queda postergado?

-Lo que cambia las formas de vincularse amorosamente no tiene tanto que ver con los problemas. Problemas han existido en todas las épocas y en todos los lugares. Lo que sí cambió es que los tiempos en el mundo de hoy son muy rápidos. Eso hace que vivamos vínculos amorosos que empiezan y terminan de manera abrupta. En el 1500, una persona nacía, vivía y moría dentro de su propio paradigma cultural. Es decir, dentro de su propia forma de existir. Hoy se entiende que los paradigmas culturales en los que vivimos se modifican aproximadamente cada quince años. Lo pongo en estos términos. Hoy vas por la calle y ves a los egresados 2022. Los egresados de 2040 están naciendo ahora. Dentro de 18 años van a terminar el secundario. En ese momento, y no digo dentro de 40 años, vas a entrar a un jardín de infantes y vas a ver que sobre 40 chicos por lo menos 25 van a ser Mirkos, o sea hijos monoparentales. De los otros 15, 10, van a ser de matrimonios igualitarios. De los otros 5, que van a ser de parejas tradicionales, 3 van a ser hijos de padres divorciados. Van a quedar 2, de los cuales uno va a decir que su familia se vive peleando y solo uno va a poder decir que proviene de una familia tradicional en la cual papá ama a mamá y la trata bien, y mamá ama a papá y lo trata bien. Se viene un mundo totalmente distinto y eso repercute necesariamente en la forma de amar. Dentro de 18 años va a haber problemas, pero cambiará el paradigma cultural.

ADAPTADOS Y DESADAPTADOS

-¿Las consultas que recibís tienen que ver con eso de la rapidez y de lo efímero?

-Imaginate que te secuestran marcianos, te llevan a Marte y te dicen: «la forma de vida acá es totalmente distinta a la de la Tierra». Entonces te tenés que acostumbrar, pero necesitás un tiempo. Cuando estás más o menos entendiendo la forma de vida de Marte, te vuelven a subir a otro plato volador, te llevan a Júpiter y te dicen que la forma de vivir ahí es totalmente distinta a la de Marte. Otra vez necesitás tiempo para acostumbrarte. Cuando lo lográs, te llevan a Neptuno. Así se vive en los tiempos de hoy. Los cambios son tan rápidos, que no terminamos de acostumbrarnos a una manera de vivir que ya viene otra. Ahora imagináte que no te llevan solamente a vos, sino a toda una sociedad, con los miembros más débiles incluidos. Algunos no van a estar a la altura que impone el ritmo. Esas personas van a ser las desadaptadas.

-¿Qué pasa cuando la relación amorosa incluye a una persona que no se adaptó y otra que logró amoldarse a la nueva coyuntura?

-Ahí es donde te encontrás con personas que dicen: «yo lo amo» o «yo la amo» y «ella o él me ama», pero «no podemos tener una relación sana». Porque con el amor solo, no alcanza. Hay que agregar otros atributos a la relación para que sea una digna de ser vivida. No es cierto que el amor todo lo puede. Si a la relación no le agregás buena comunicación, respeto, libertad, compañerismo, fidelidad, confianza, paciencia y pasión, va a ser una relación que no será digna de ser vivida.

-A lo mejor se confunde el amor pasional con otras formas de vincularse.

-La pasión es uno de los atributos del amor. Es la sal. Hace que eso que estás viviendo sea más rico. La sal potencia el sabor de la comida, la pasión hace lo mismo. Le da más sabor a lo que ya hay. Pero si lo que ya hay no está bueno, es una relación tóxica, disfuncional, sin bienestar, la pasión va a ser que esa relación tóxica sea más intensa. Nada más que eso.

PERMISOS INTERNOS

-¿Cuando se produce ese intercambio con el público que proponés al final de cada presentación, las consultas más frecuentes provienen de personas jóvenes, de mediana edad o adultos mayores?

-Las consultas en el teatro no tienen tanto que ver con quiénes son las personas a las que les preocupa más el amor. Creo que en todas las edades preocupa de la misma manera. Tiene más que ver con quién tiene más permiso interno para exponerse ante una pregunta pública. Y, generalmente, cuánto más grande sos, más permisos te das. Los jóvenes son más tímidos para preguntar. No es que no tengan dudas sobre el amor, pero tal vez preguntan menos porque no se quieren sentir tan expuestos.

-¿Esa interacción te sirve para nutrir tus espectáculos?

-Cuando termina el espectáculo nos miramos con la productora y decimos «lindo público». O no. Eso no tiene que ver con la fuerza con la que aplaude, sino con la interacción que propone. El público más lindo es aquel que levanta la mano, pregunta, coincide, interactúa. Eso hace que el espectáculo sea diametralmente distinto al que se produce cuando hay un público que no participa.

PERFIL

Gabriel Alejandro Cartañá nació en Venezuela en 1970. Hijo de padre cubano y madre argentina, vive en Argentina desde los tres años de edad. Es Licenciado en Psicología Clínica, Perito Forense del Poder Judicial en los fueros penales, civiles y de familia, y docente universitario.

Escribió tres unipersonales para teatro («Cuando la Terapia no Alcanza», «Cuando lo Simple se Hace Difícil», «Qué Digo Cuando te Digo Te Amo»). Trabaja en radio como columnista (Radio Continental, Radio Pop y Radio Rock & Pop) y en televisión (Canal 9 «Bendita TV», Canal 13 «Ojos que no Ven», Canal Telefe «Despedida de Solteros»). Sus hobbies son la escalada, el buceo y el paracaidismo.

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