Gabriel de Pedro: «Trabajo en una búsqueda imaginativa del tango»


El pianista, compositor, arreglador y docente en estos días está trabajando en un nuevo material de tango para piano solo, clases online, arreglos musicales por encargo, un proyecto de dúo y la lista sigue. Incansable, el artista abre las puertas de su estudio para permitirnos conocer sobre su música, su rol de docente y su nueva etapa creativa.

Textos. Revista Nosotros. Fotos. Gentileza.

Una versión abrumadora del clásico tango Volver inunda la sala en un decir desgarrado del piano de cuarta cola que mira hacia la laguna. En tiempos de encierro, el músico y compositor Gabriel de Pedro se reinventa. La contemplación, el silencio y la escucha son sus mejores aliados. Su disco de piano solo se gesta en la intimidad y en la reflexión de un aporte genuino hacia el tango desde una lectura contemporánea.

Su guía expresiva es la herencia de su maestro Gerardo Gandini y sus condimentos adicionales el diálogo fluido con la música del tango y compositores de todos los tiempos, así como la complicidad con otras músicas.

«Mi trabajo con el piano solo en el tango tiene que ver con la herencia de Gandini, con una música más imaginativa, más poética. No tiene texto, pero hay una poesía innata. Escucho un tango y lo escucho como poesía, si me gusta repetir una frase, la repito, por ahí me detengo. Es una búsqueda imaginativa del tango. Hoy estamos en el 2020 y este tango me produce esta música y eso es lo que quiero volcar en los arreglos e interpretación de tangos clásicos y otros de mi autoría desde el piano solo», cuenta Gabriel de Pedro desde su estudio.

«Ojos negros», de Vicente Greco, «La nostalgia», de Gerardo Gandini, «Redención» de Alfredo Gobbi, «Naranjo en flor», de los hermanos Expósito, son algunos de los tangos que Gabriel está revisitando para darles nueva vida en su piano.

Siguiendo la línea de Postangos (la obra de Gerardo Gandini que estrenó la Santa Fe Jazz Ensamble en nuestra ciudad en marzo del 2013), este es un estilo que parte de la canción, y busca elevarse a un estilo imaginativo donde la composición y el arreglo están jugando compás tras compás. «La línea heredada de mi maestro Gandini es en relación con la sonoridad final de la música, donde la melodía principal va acompañada de un juego con la armonía, de los timbres y del ritmo tanguero».

Este abordaje musical incluye riesgos, incomoda a la escucha, invita al oyente a imaginar un paisaje, una escena, no apela a lo literal sino a lo simbólico. «El desafío se centra en la armonía, en realizar un aporte personal al tango. En ese camino hay transgresiones, incomodidades, sonoridades y expresiones contemporáneas», resalta De Pedro.

Versiones y miradas

La melancolía exhala de manera impertinente la música del Astor Piazzolla. «Oblivion», la milonga lenta del genio que revolucionó al tango se propaga en las manos sobre el piano. Este es uno de los desvelos de Gabriel, darle en la tecla con el arreglo de un tema más que conocido y muchas veces versionado. El pedido de arreglo es del músico Richard Alonso, tuba solista para la Orquesta Sinfónica Nacional, para Concierto para tuba y orquesta.

«La he tocado varias veces en distintos estilos, y hoy siento que en su momento la menosprecié por su melodía sencilla. No había leído la letra y no había entendido ciertas cosas que tiene esta milonga. Me tocó justo trabajarla en esta época de estar en casa, y reflexionando sobre la humanidad y lo frágiles que somos y me ha emocionado» cuenta y agrega «siempre quiero cambiar cosas y en este tema me calmé, hago el movimiento armónico justo para que se luzca la melodía. Pretendo que quien la escuche se sienta transportado en una melodía que no tiene tiempo, que es hipnótica. A diferencia de otros temas de Piazzolla que son más contrapuntísticos, acá todos los instrumentos se solidarizan con la melodía».

El tango desde hace unos años se encuentra en una disyuntiva, entre los nuevos tangos y los clásicos de siempre. Si bien las nuevas composiciones ganan espacio paulatinamente en el repertorio, el amante del tango prefiere los clásicos. Es ahí donde aparece la figura del arreglador como el único elemento que puede poner un toque de novedad para actualizar un tango clásico. «Está en juego hasta donde uno puede ‘innovar’, algunos consideran que el arreglador cambia el tema o falta el respeto a la obra, yo considero que un arreglo nuevo de una obra que puede llegar a tener noventa años es traer la obra al presente».

Gabriel trabaja con arreglos por encargo para agrupaciones de Argentina y del mundo. El dúo suizo Perla Música, de guitarra y piano, interpreta tangos clásicos en el estilo de Salgan De Lío, y desde hace dos años interpreta arreglos del músico santafesino. «Todos los arreglos tienen su particularidad y alta dificultad. Muchas veces los intérpretes se predisponen a mis propuestas, pero siempre el pedido viene con algunos requerimientos, eso hace que me tenga que mover dentro de ciertos límites y al mismo tiempo poner mi aporte dentro de ese arreglo», explica.

El abanico de sonoridades se expande, y la música del litoral es ahora también una cita para abordar desde los arreglos. El acordeonista santafesino Javier Colli quiere sumar a su propuesta una nueva vertiente donde las cuerdas sean protagonistas. Por eso Gabriel está realizando arreglos de temas de Colli para esta nueva formación.

El arreglo tiene que ver con mantener el espíritu, pero a su vez el arreglador cuenta con su background en armonía, contrapunto, orquestación, instrumentación y su propio gusto para volcarlo a una composición. Cada música tiene su voz, su swing, su diálogo, su horizonte.

«Me valgo de herramientas que he estudiado para arreglos y también de la experiencia de tocar músicas diversas. Me gusta ser respetuoso del lenguaje de cada música, en este caso la riqueza de la música del litoral, aunque lo lleve a algún lugar extremo, siempre trato de entender de qué está hablando, no cambiarle el sentido, tal vez sí enfatizar. Muchas veces me guío con la letra, que es muy importante para pensar la música. Está la famosa anécdota de Horacio Salgán que dice que el arreglador tiene que percibir el ahora como un eco, tal vez el eco te vuelve más melancólico, más alegre o triste, pero siempre vuelve el eco del original».

Embajador cultural

El año pasado recibió en la ciudad de Quito, Ecuador el premio «Embajador del tango» a través de la Asociación Argentina PROTANGO, promovida por comunicadores y promotores que cuenta con el auspicio de la Comisión para la Educación, la Ciencia y la Cultura de la UNESCO. Ellos premian a artistas y docentes que no solamente tocan y muestran la música, sino también a quienes se dedican a fomentar la formación, ya sea a través de publicaciones, cursos y clases que se dan en universidades, escuelas, orquestas juveniles y orquestas provinciales.

«Este premio me da mucho ánimo para seguir haciendo música», comenta y agrega «me han invitado a participar como asesor académico y formativo en la Asociación PROTANGO para poder llevar adelante cursos, seminarios y clases alrededor del mundo. Espero que cuando todo se reactive esto se pueda llevar adelante porque me parece que la mejor manera para que se conozca y se difunda el tango, es no solamente asistiendo a conciertos sino también estudiando y aprendiendo sobre sus orígenes y su actualidad», enfatiza.

Así, De Pedro es un incansable promotor del tango no solo desde su piano sino también en procesos formativos. Desde hace años es profesor del Seminario de Interpretación y Arreglos de Tango de la Carrera de la Licenciatura en Música Popular, en el Instituto Superior de Música de la UNL y en la Cátedra de Piano Popular del Liceo Municipal de Santa Fe. En Ecuador, dio clases en Mozarte, en la Orquesta Joven y en la Universidad Católica. En Nueva York, dictó el curso de la Herencia e Historia del Tango en la Biblioteca Pública.

«La relación con los chicos y adolescentes con el tango es asombrosa. Para muchos de ellos es una música de desahogo de sus malas experiencias, de sus desamores, viven las letras de una manera profunda, además de la danza y la música. Mi intención es transmitirles la pasión de la interpretación, esta expresividad tan especial que tiene el tango. Creo que el tango es una manera de comunicar lo que es la vida en sí, no tiene que ver con el pasado únicamente, tiene que ver con el sentimiento».

Docencia a distancia

«Si bien desde hace años vengo trabajando a distancia para UNL Virtual, este año, debido a la pandemia, mis clases presenciales se han transformado en videoconferencias, de veinte o treinta alumnos para una clase de piano o para una clase de teoría musical. Este modo tiene muchas ventajas, pero también dificultades. Las ventajas son que todos están viendo en el mismo momento lo que yo puedo tocar en el piano, se graba la clase y pueden volver a ver la clase todas las veces que quieran. Para mí como docente me ayudó a organizarme, a tener el material ordenado y a repensar los contenidos.

La educación a distancia es un gran complemento de la educación tradicional pero no la reemplaza. Que el alumno vea tu expresión y que vos puedas ver su rostro cuando entiende o cuando no, que sea más personalizado, que puedas ver su postura o el sonido que puede generar en el instrumento, que puedas darle animo o una ayuda, realmente eso es irremplazable.

Lo positivo de la tecnología es que podés llegar a todo el mundo. A partir del mes de junio comenzaré con unas videoconferencias de clases de tango para todo el mundo en unión de un gran amigo bandoneonista Facundo Petrucelli, desde España, y juntos vamos a ir trabajando con otros profesores con relación a la difusión y enseñanza de la interpretación del tango. La masterclass de tango será para jóvenes de todo el mundo en español y en inglés».


Previo ¿Quién fue Dick Fosbury?
Siguiente EDICIÓN IMPRESA 06-06-2020