Guía rápida de la máscara de pestañas


Es, probablemente, uno de los cosméticos más usados a diario por las mujeres. Por lo tanto, te damos algunas recomendaciones prácticas de uso diario.

 

El ‘paso a paso’ para el día a día
Cuando se habla de maquillar las pestañas a diario, lo que se busca es un resultado sin estridencias –mejor reservar el drama para la noche–. En este caso, es importante dar dos o tres capas en las pestañas superiores desde la raíz hasta las puntas, para otorgar volumen. Solo en el caso de tener las pestañas inferiores muy claritas, apostaríamos por aplicarles una capa muy ligera.

La pestañas inferiores sólo se maquillan cuando hemos maquillado las superiores, nunca solas porque el ojo se vería caído. En cambio, maquillar las pestañas superiores en solitario es algo necesario a la hora de conseguir unos ojos naturales más levantados y abiertos.

Aplicar la máscara tanto en las pestañas superiores como en las inferiores se recomienda hacerlo únicamente en tres situaciones muy concretas: 1) cuando las pestañas inferiores son muy claritas; 2) cuando se tiene muy poca cantidad de pestañas; y 3) cuando se le quiere dar al look un efecto más dramático.

 

Alargar y engrosar

Estos son, posiblemente, dos de los objetivos más perseguidos a la hora de usar una máscara de pestañas: más longitud, más volumen. Si lo que buscamos es engrosar la pestaña, deberíamos aplicar más capas y elegir siempre el tipo de máscara más adecuado según el acabado que queremos conseguir. Con respecto a dar longitud es importante aplicar el maquillaje desde la raíz hasta las puntas con sumo cuidado.

 

Sobre las puntas y los extremos

Si estás pensando en maquillar solamente las puntas de las pestañas para conseguir un efecto sutil, te informamos que estas cometiendo un error.  Cuando las pestañas  solo tienen peso en la punta, caen hacia abajo y no se consigue la finalidad que tiene este tipo de maquillaje, que es levantar. Sin embargo, sí que es posible alargar la mirada haciendo especial hincapié en los extremos de las pestañas.

 

Los temidos grumos

Seamos sinceras, ¿a quién no le ha quedado algún que otro pegote en las pestañas? Normalmente esto se produce por el exceso de producto. Una sugerencia: si el cepillo contiene demasiado rimel, sacar un poco con un pañuelo de papel.

Pero, ¿y si el daño ya está hecho?  En ese caso, con el cepillo limpio de la máscara, seguir peinando las pestañas hasta retirar el exceso.

 

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