Hidratar, nutrir o reparar… ¿qué tengo que hacer?


Por Leticia Brussini

El grado de porosidad del cabello afecta directamente a su aspecto. ¿Cómo saber en qué estado está y qué hacer para solucionarlo? Todo el proceso del cuidado del cabello tiene mucho que ver con la situación en qué se encuentre. Coloraciones, champús, cremas, etc., deben ser acordes para que los resultados sean óptimos.

¿QUÉ ES LA POROSIDAD DEL CABELLO?

La porosidad es la habilidad que tiene cada hebra de cabello para absorber y retener la hidratación. En otras palabras, es la facilidad con que el agua y otras sustancias entran o salen del cabello. La mayoría de los problemas que presenta tu cabello, tienen que ver con la porosidad.

PARA ACLARAR…

– Nutrir tiene que ver con el alimento.

– Hidratar tiene que ver con el agua.

– Cuando hablamos de reparar nos referimos al cemento imprescindible para que el cabello no se rompa si está dañado. Ante este problema no conseguiremos nada nutriéndolo o hidratándolo.

¿CÓMO PUEDO SABER EL GRADO DE POROSIDAD DE MI CABELLO?

Si querés saber cómo es tu cabello, acudí a tu salón de confianza. Es la forma más efectiva de descubrirlo y, además, el profesional también te guiará a la hora de escoger los productos adecuados para vos. Pero si quieres averiguarlo por vos misma, aquí te dejo esta sencilla fórmula.

PRUEBA DE POROSIDAD EN CASA

1. Tomá 2 o 3 cabellos. Aprovechá cuando te cepilles el pelo para juntarlos. Que estén limpios y sin productos.

2. Colocalos en un vaso transparente con agua.

3. Esperá un par de minutos y fijate en el resultado.

RESULTADOS

1. Porosidad baja. Si el cabello se mantiene cerca de la superficie significa que la cutícula es tan compacta que el cabello se resiste a absorber la hidratación. En este caso debes utilizar shampoos y acondicionadores hidratantes.

2. Porosidad normal o media. Este cabello se quedará en la mitad del vaso más o menos. La cutícula no está tan cerrada, por lo que permite que el agua pase y penetre en el cabello sin exceso, manteniendo una humectación adecuada. En este caso, utilizá un champú y acondicionador hidratante para uso diario, y una vez a la semana aplícate una mascarilla nutritiva.

3. Porosidad alta. Es lo más común en cabellos que han sido tratados químicamente con alisados, decoloraciones o tintes de baja calidad, así como por el uso continuo de altas temperaturas con planchas, secadores, etc. Aquí sí es importante nutrir y reparar el cabello.

Aunque ahora ya podrás identificar el tipo de cabello que tienes, no siempre será sencillo dar con el producto adecuado. Confiá en un profesional y consulta en salones especializados cual es el mejor producto para tu caso y lograr un pelo soñado.

Previo Sencillo
Siguiente Temas de la Academia Nacional de Bellas Artes