La colección de Francisco Ayala


Una muestra del espíritu artístico y práctico a la vez del diseñador santafesino que crea y triunfa en Buenos Aires
Textos. Graciela Daneri. Fotos. Gentileza.

El diseñador santafesino Francisco Ayala (reside en Buenos Aires, donde tiene su atelier) presentó su colección otoño-invierno inspirado en la obra del artista plástico Gustavo Dalinha, justamente en cuyo estudio -el G135, que comparte con la diseñadora de interiores Marcella Rela, una de las impulsoras de Villa Crespo Nuevo Polo Cultural de CABA- se realizó el desfile. Así, Ayala demostró, una vez más, su cultura artística, que no deja de imprimir a sus creaciones, por lo que la pasarela se vio rodeada de un clima acorde.


En sus prendas utilizó, como lo hace siempre, materias primas nacionales que conforman las diversas líneas, como fieltro, terciopelos, cueros, telar, algodones y los géneros pintados a mano por el propio diseñador.


Según nos comentó Ayala, él hizo hincapié en el fieltro “nuno”, un “género artesanal muy elaborado que se hace a partir de seda natural y fibras de lana merino y otros pelos animales, en mi caso a partir de fibra de pelo de llama. Los colores de estos textiles-prosigue- se hicieron con ecoprint, es decir con vegetales y hojas con los que nos concentramos en reproducir no sólo texturas, sino también colores”.

Una pasarela muy rica

Durante todo el desfile se observó una silueta conformada por una serie de estilizadas túnicas al cuerpo con mucho vuelo en la base, sobre las que se agregan distintas piezas, “hablando” cada una de ellas sobre la obra de Dalinha.

Las piezas de cuero reproducen las formas geométricas básicas omnipresentes en la obra, tales como círculos, rectángulos y cuadrados; y con las pinturas a mano de los trajes ya entramos de lleno en ecos de la obra.


El resultado de lo expuesto es una colección en la que se desarrollan incluso hasta los materiales utilizados, generando un lenguaje propio muy elaborado en conceptos, pero muy simple en las formas y con una propuesta de uso lúdico y contemporáneo, ya que todo es intercambiable y admite diferentes usos.

Marca País

Francisco Ayala es el nuevo presidente de la Cámara Argentina de la Moda (fundada en 1905), “lo que implica un gran desafío, pues estamos uniendo fuerzas en el sector, como lo hizo Giorgio Armani sumándose a la Cámara de la Moda de Milán. Fue éste un mensaje potente de compromiso y confianza para impulsar la vitalidad de la moda”, dice F.A., y agrega: “lo nuestro es hacer un proyecto federal que sume a todos los diseñadores, escuelas de modelos, productores y agentes de moda de todo el país, para todos juntos darle nuevas posibilidades a la moda argentina destacada por su creatividad y seguir impulsando las acciones de la Marca País”.

EL FIELTRO NUNO

Hacer fieltro se remonta a las primeras culturas neolíticas y se hallaron muestras de ello en Turquía y Mongolia de 6.500 a 5.000 años A.C. Se obtenía por la fricción entre humedad y el calor humano cuando el vellón de oveja era utilizado para cubrirse.

Hoy, para hacer fieltro es necesario conglomerar mediante presión y vapor, varios pelos de lana o pelo de varios animales, usando la propiedad que tienen de unirse entre sí. Existe un método húmedo y otro seco. Es ecológico: biodegradable y no se mata animal alguno.
Por su parte, el “fieltro nuno” emerge de la fusión de fibra de lana con sedas naturales, gasas de algodón, etc. , o sea textiles de trama abierta.

El diseñador Jorge Ayala con su equipo de trabajo al finalizar el desfile.
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