La dieta de la belleza


Algunos alimentos pueden transformarse en los mejores cosméticos. Te contamos cuáles son y todos sus beneficios.

Hay algunos alimentos son mejores que muchos cosméticos. Paltas, zanahorias, manzanas, naranjas, tomates, pomelos, nueces, higos, leche y yogur son algunos de los alimentos que ayudan a conseguir un cutis perfecto, un pelo brillante y una salud excelente. Al abrir la heladera se pueden encontrar grandes recursos para destacar la belleza interior y exterior siguiendo una dieta equilibrada antienvejecimiento que incluya los alimentos adecuados.

Estos son algunos aliados para lograr bienestar por dentro y por fuera:

Pomelo. Tiene un alto contenido en vitamina C, de conocidas propiedades antioxidantes. Además, este cítrico es un excelente tónico y desintoxicante que estimula la circulación sanguínea. En otras palabras, aporta la energía y vitalidad que la piel necesita para recuperar toda su luminosidad. También resulta beneficioso en casos de acné y piel grasa, así como para abrir los poros. Su jugo es muy útil cuando se quiere perder peso, ya que posee efectos diuréticos.

Naranja. Es una fuente inagotable de vitamina C y por tanto un antioxidante muy potente. Su jugo aplicado sobre el cabello ayuda a fortalecerlo y le aporta un brillo especial. También sirve para improvisar un tónico que ayude a cerrar los poros de la piel, gracias a la acción astringente. Basta con diluir unas cuantas gotas en un poquito de agua y aplicarlo con un algodón sobre la cara. Su consumo es recomendable en etapas de crecimiento, convalecencia y en la vejez. Goza de propiedades diuréticas y laxantes, estimula el apetito y ayuda a regular el colesterol. Mantiene a raya el estrés.

Ajo. Posee vitaminas A, B y C, minerales como el potasio, en cantidad sólo superada por el perejil y las acelgas, lo que lo convierte en diurético e hipotensor. Es también antirreumático, baja el riesgo de trombosis, a lo que se añade su riqueza en fibras y su poder para eliminar el colesterol malo. Pero lo más sorprendente es que es anticancerígeno, su consumo habitual disminuye la incidencia de cáncer de estómago y pulmón.

Palta. Su grasa tiene vitaminas A, B1, B2, y ácido pantoténico, lo que la convierte en una perfecta hidratante para la piel. El aceite de palta forma una película que bloquea la humedad y mantiene la epidermis jugosa durante horas. En pieles secas su resultado es fantástico. Si se tiene la piel grasa es preferible evitarlo.

Sal gruesa. Rica en oligoelementos como el yodo o el cobre. Tiene efecto estimulador para el cuerpo. Se puede utilizar en el baño vertiendo un puñado en el agua. Para el descanso de los pies viene bien un baño de 20 minutos de agua caliente y sal.

Manzana. Su gran poder antioxidante evita que las células se deterioren, evitando así la formación de manchas en la piel. Su pulpa mezclada con kiwi y pomelo ayuda a tonificar y estimular la renovación celular. Es la mascarilla ideal para que la piel quede firme e hidratada. En ayunas es un magnífico depurativo y después de comer el mejor dentífrico. Contiene ácido salicílico, beneficioso para las personas con reuma. Eliminan el ácido úrico y su jugo es sedante.

Miel. Tiene poder regenerador. Va muy bien para acabar con las ojeras. Una cucharadita de miel diluida en medio vaso de agua tibia. Empapar un algodón en esta solución y dejar reposar sobre los ojos durante 10 minutos. Aclarar con agua fría.

Tomate. Tiene propiedades preventivas y curativas para ciertos cánceres, enfermedades cardiovasculares y degeneraciones del sistema nervioso, gracias a sus vitaminas, sales minerales, oligoelementos y su alto contenido en licopeno, molécula con gran poder antioxidante. Tales son sus beneficios que existe la dieta del tomate.

Nuez. Aporta proteínas, hidratos de carbono, notable cantidad de fibra, calcio y potasio. Posee efecto hipoglucémico. Según la Universidad de Harvard, comer 5 nueces a la semana reduce en un 30% las enfermedades cardiovasculares.

Legumbres. Resultan imprescindibles en la dieta debido a su alto contenido en hidratos de carbono y proteínas vegetales. Las lentejas mejoran el tránsito intestinal. Las alubias son muy beneficiosas para los diabéticos y los garbanzos reducen el colesterol en sangre.

Yogur. Los beneficios del yogur son numerosos. Fortalece las defensas, reduce el colesterol, además de aportar proteínas de alto valor biológico, con todos los aminoácidos esenciales, minerales como calcio, fósforo y vitamina A, D y del complejo B. Es un buen aliado frente a la anorexia, osteoporosis, úlcera gastroduodenal, diarrea, estreñimiento y colon irritable. También es una magnífica mascarilla que aplicada durante 10 minutos nutre y tersa la piel.

Leche. Rica en nutrientes tan valorados como el calcio, minerales y proteínas, la leche activa las defensas y reaviva las funciones vitales hasta conseguir una eficaz acción antiedad. El ácido lácteo aumenta la permeabilidad de la piel, asegurando la absorción de los elementos activos de los productos. El resultado es una piel firme, luminosa y radiante.

Higo. Es el perfecto protector y fortalecedor de la piel del rostro. Rico en hierro, calcio, potasio y magnesio resulta ideal para fortalecer el cabello y regenerar la piel.

Verduras. Protegen frente al cáncer de pulmón, vejiga, esófago y laringe gracias a los carotenos y a su acción antioxidante. Además, aportan vitamina C, ácido fólico, sales minerales y fibra, lo que las hace indispensables. Las zanahorias, por ejemplo, resultan esenciales para la vista, la piel, los tejidos y el funcionamiento del sistema inmunológico. También son útiles para prolongar el bronceado.

Aceite de oliva. Rico en ácidos grasos, disminuye la hipercoagulación de la sangre, reduce la trombosis y los infartos de miocardio. Tanto si se toma la aceituna como el aceite, el consumo resulta beneficioso para el hígado y la vesícula biliar.

Fuente: Mujer de Elite. 

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