La joven médica de Santo Tomé que cambió la medicina con sus dos exitosas compañías


Ingrid Briggiler integró sus intereses por la salud, la tecnología y sus habilidades empresariales. Trabaja para que los pacientes reciban una atención inmediata mediante videollamadas. A su primera plataforma le va muy bien y ahora va por un nuevo desafío destinado a la salud reproductiva de la mujer.

TEXTOS. Mariela Goy. FOTOS. Gentileza.

Mientras estudiaba la carrera de Medicina en la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Ingrid Briggiler (35 años) daba una mano, durante los veranos, en el negocio familiar, una reconocida ferretería de Santo Tomé. Allí aprendió a vincularse con proveedores, clientes y bancos. En la facultad notó que los profesores interrumpían las clases para atender a los pacientes con alguna urgencia. Enseguida pensó que ahí había un nicho comercial, que años más tarde la llevaría a desarrollar dos emprendimientos en el área de la salud digital.

«Básicamente me quedó dando vueltas que en esa atención inmediata que necesitan los pacientes había una gran oportunidad de negocios, porque sucede que los médicos atienden por teléfono a cualquier hora, muchas veces regalando su tiempo», comentó Ingrid, que luego de graduarse, se instaló en Buenos Aires donde hizo la especialidad en ginecología y obstetricia en los hospitales Santojanni y César Milstein. También recientemente hizo un MBA (maestría en negocios) en Buenos Aires y cursó materias en la Universidad Northwestern, de EEUU.

«Dentro de lo que me gusta que es la Medicina, siempre me interesó también la parte tecnológica, de innovación y lo comercial. Entonces uní esas tres pasiones para desarrollarme en el mundo emprendedor», contó la médica, que sabe que es poco frecuente que su lugar de trabajo no sea una clínica o un consultorio, sino a través de una computadora, y desde cualquier parte del mundo. Recientemente estuvo viviendo en Italia, antes en Estados Unidos y ahora está radicada en México. En este sentido se autodefine como «nómada digital» dado que puede manejar sus empresas desde cualquier parte del mundo.

UN DOCTOR AL INSTANTE

La primera empresa digital que fundó en 2017 es «Llamando al doctor» (https://www.llamandoaldoctor.com/), una plataforma web que ofrece el servicio de atención médica por videollamada de manera inmediata a través de una app. «Nos va muy bien, y cuando comenzó la pandemia estábamos más que listos para dar el servicio de telemedicina, que fue fundamental para hacer el seguimiento a los pacientes con Covid 19», dijo la médica y empresaria, quien aseguró que durante la pandemia atendían a 6 mil personas por día.

El servicio que se presta es de atención primaria de la salud y los principales clientes son reconocidas obras sociales, prepagas, empresas de emergencia médica y de seguro al viajero, entre otras que ofrecen a sus clientes el servicio de «Llamando al doctor». La compañía tiene 25 empleados entre administrativos, técnicos, legales y atención al cliente, y más de 500 médicos dedicados a la atención digital.

Ingrid aseguró que «el 86% de las consultas de medicina general son para enfermedades de baja complejidad, lo que quiere decir que se puede resolver a distancia con algún consejo médico. Los pacientes a veces preguntan a sus familias, googlean o se automedican, cuestiones que no son recomendadas. Nosotros ofrecemos un profesional médico las 24 horas, los siete días de la semana y eso es súper valioso».

Los médicos del servicio también prescriben medicamentos y estudios y los pacientes pueden elegir un médico al azar o alguno particular con el que se haya generado un vínculo. Ofrecen cobertura para 5 millones de personas tanto de Argentina como de Uruguay, Brasil y Colombia.

NUEVA INICIATIVA

Siempre en movimiento, Ingrid ahora generó Nuevo Método o NUME (https://nuevometodo.com/), que es un servicio digital que ofrece encargarse de las gestiones y atención en salud sexual reproductiva. Si bien se inició en Argentina, la médica está ahora de paso por Santo Tomé pero vuelve a México donde está instalada y se quedará un año para hacer crecer el servicio en ese país; comenzará por hacer product market fit, para lo cual está buscando inversores. «Queremos ayudar a reducir los embarazos no deseados y empoderar a las mujeres», indicó.

«Un desafío que tenemos en América Latina es el tema de la educación sexual. Un gran porcentaje de los embarazos de Latinoamérica no es deseado y esto hace que las mujeres quizá no puedan continuar con sus estudios, que no consigan un buen trabajo, que no se puedan independizar de sus parejas porque no tienen los suficientes ingresos. Queremos que la persona se desarrolle y para eso creemos que la planificación familiar es fundamental», dijo.

«Desde NUME, entregamos a domicilio las pastillas anticonceptivas y hacemos consultas sobre salud sexual y reproductiva a nuestras pacientes de manera ilimitada. Todo queda registrado y la paciente puede tener datos de sus ciclos: Somos ginecólogas así que podemos asesorarlas en todo», aseguró.

Ingrid es consciente de que la telemedicina recibe críticas pero asegura que cambió mucho la mirada hacia el servicio a partir de la pandemia. «Antes del Covid éramos unos evangelizadores de todo lo que es salud digital. Luego de la pandemia hubo menos dudas de que la telemedicina funciona y es efectiva. Siempre habrá personas que estén en contra, pero a mí me gusta ver todo desde el punto de vista del paciente, que quiere hablar con un médico a cualquier hora y nosotros le damos esa opción», sostuvo. Y agregó: «Históricamente la relación médico-paciente fue un vínculo de poder dispar, donde el médico tiene más poder y el paciente, menos. Yo adhiero a lo opuesto, que el paciente tenga más poder, pueda elegir con quién atenderse y a qué hora», indicó.

SER EMPRENDEDORA

«Generar un emprendimiento no fue ni simple ni abrupto, fue paulatino. Siempre creo que detrás del éxito, hubo mucho esfuerzo. Desde que se me ocurrió ‘Llamando al doctor’ hasta que conseguí mi primer inversor pasaron tres años; toqué muchas puertas, tuve que cambiar cosas, esforzarme para lograrlo. Luego conseguimos los inversores, pero hubo momentos de muchos altibajos, fue muy difícil», aseguró Ingrid Briggiler.

La profesional dice que emprender tiene al menos dos claves: «Una es la reputación, porque en todo lo que es digital es fundamental sostener el trabajo y la seriedad a lo largo del tiempo. Dos, sugiero lanzarse a emprender con un grupo de networking, porque los emprendedores que pasaron por ese camino pueden advertirte de errores, presentarte inversores o clientes», sugirió.

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