La propuesta de Balmain


La casa de moda de lujo francesa fundada por Pierre Balmain en 1945, hoy se encuentra en manos del increíble diseñador Olivier Rousteing, el cual se encargó de revelar una colección de otoño-invierno que deja sin habla. A continuación realizaremos un breve análisis de ella.

Textos. Soledad Vittori.

Estampado: Varios diseños con cierta influencia barroca que Versace se encargó de popularizar tiempo atrás, vuelve de la mano de Balmain. ¿De qué estampado se está hablando? El que entrelaza eslabones, cadenas y hasta motivos ecuestres en diferentes colores que recuperan los conocidos motivos y dibujos de los pañuelos que tanto juego dieron en la década de los 80.

Bucaneras: Las botas por encima de la rodilla son un indiscutido de cada otoño-invierno y la colección de Balmain no es la excepción. El diseño que popularizó la firma es una bucanera de cuero flexible que permite su utilización tanto como bota corta y larga, haciendo un dos por uno.

Abrigos: A lo largo del desfile se observan numerosos abrigos entre los que cuentan: camperas de estilo militar, buzos matelase, capas y ponchos. Ahora bien, si hay que destacar alguna de todas estas prendas sin dudas la más llamativa de la colección fue el poncho en sus diferentes versiones. Esta prenda que tiene un estilo gauchesco no sólo se puede colocar por encima de cualquier abrigo sino que además se puede utilizar como capa al abrirlo y colocarlo sobre los hombros.

Mucho volumen: Balmain a lo largo de su colección jugó con la superposición de prendas para otorgar no sólo más abrigo contra las inclemencias del frío, sino también más volumen a la hora de crear un look. Y es que nada resulta tan llamativo como ver un conjunto de prendas bien combinadas entre sí que te generen sensación de calidez y bienestar.

Falda denim: Ya lo habíamos visto de la mano de la firma Chloé y lo reafirmamos con la colección de Balmain, la pollera de jean larga volvió con todo el glamour propio y osado de esta década. Con un tajo profundo en el frente, esta sugerente prenda se convierte en la más deseada del año. Es canchera y apta para usar en diferentes circunstancias. Y es que, nadie puede negar que el denim es un clásico que nunca va a pasar de moda.

Hombreras: No existe un diseñador que no haya incorporado este elemento tan aclamado en los 80 en sus colecciones. Y es que, este símbolo de glamour y status permite lucir una postura fina y recta, tan propia de las antiguas damas de sociedad. Balmain decidió traer esa corriente femenina y adaptarla al siglo XXI.

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