Las predicciones de H.G. Wells que desafiaron la lógica de la ciencia ficción y se hicieron realidad


A 155 años del nacimiento del prolífico escritor, pensador, educador y novelista británico H.G. Wells, uno de los padres de la ciencia ficción, muchos de los inventos fantásticos y tecnologías transformadoras de esas historias llegaron a convertirse en realidad y, aunque la máquina del tiempo prometida en la novela de ese nombre en 1895 sigue en el plano de la fantasía, muchas otras como la ingeniería genética, la llegada a la Luna y las armas nucleares ya son parte de la historia real.

Las historias de ciencia ficción de Wells, que interpelan a repensar qué significa ser humano o el rol de la tecnología, retornan, en muchos casos, varios años después con las impresiones propias del mundo real.

En «El mundo se libera», de 1914, el autor usó el término «bomba atómica» para referirse a artefactos que podían explotar continuamente usando el poder de la radioactividad y anticipó el problema de la proliferación al advertir que solamente «un gobierno global» podría impedir que las naciones se destruyeran con armas nucleares.

En «La guerra de los mundos» predijo conflictos biológicos. Y en «Los primeros hombres en la Luna» de 1901 narró como el satélite de la Tierra era habitado por una civilización subterránea de Selenitas. Aunque esa historia dista de ser real, la aventura lunar de Mr. Bedford y Dr. Cavor fue un anticipo del alunizaje de Apollo 11 en 1969.

Los experimentos del doctor en «La isla del doctor Moreau» de 1896, con creación de híbridos de animales y humanos, podrían ser interpretados como una crítica distópica a algunos aspectos de la ciencia genética moderna. En la historia de Wells, los embriones de híbridos de interespecies conocidos como «quimeras» son similares a los que actualmente son creados para la investigación médica.

Herbert George Wells nació el 21 de septiembre de 1866 en Bromley, Kent, en plena época victoriana. A los dieciocho años comenzó a estudiar en la Escuela Normal de Ciencias, donde cursó desde 1884 hasta 1887. Allí fue alumno de Thomas Henry Huxley, uno de los grandes divulgadores de las teorías sobre la evolución de Charles Darwin. Aquella formación en ciencia, biología y teoría de la evolución, también lo expuso a las ideas socialistas que circulaban en el ámbito universitario. Se lo considera junto a Hugo Gernsback (1884-1967) y a Julio Verne (1828-1905) como uno de los creadores del moderno género literario de la ciencia ficción.

«La máquina del tiempo» de 1895 es una novela inspirada en la teoría darwiniana, la misma que Wells había adquirido junto a Huxley. En aquella historia, un científico construye un artefacto que le permite viajar a través del tiempo, se traslada hasta el año 802701 y descubre que la humanidad evolucionó en dos razas separadas: los Eloi y los Morlocks. Aquella tecnología inventada en la obra de Wells, a diferencia de otras, aun no ha demostrado correlato con la realidad.

Si bien el autor alcanzó fama con sus novelas fantásticas, fue partidario de la novela con crítica social porque estaba convencido de que era necesario instaurar un sistema social más justo y fue eso lo que lo motivó que participara en la Sociedad Fabiana de Londres. En esa línea, como autor se interesó en la política educativa, la reforma social, el gobierno imperial, la estrategia militar y las relaciones de género.

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