Los años sesenta: la ciudad y las huellas del Instituto de Cinematografía de la Universidad del Litoral


Hoy en día la presencia de Fernando Birri en nuestra ciudad es innegable a través de su legado artístico y una referencia inmediata al momento de pensar la inclusión social y las utopías que la movilizan.

TEXTOS. Mariano Rinaldi. FOTOS. Archivo El Litoral.

Fernando Birri nació en la ciudad de Santa Fe el 13 de marzo de 1925. En 1950 viajó a Italia para ingresar en el Centro Sperimentale de Cinematografía de Roma. Regresó a Santa Fe en 1956 y creó el Instituto de Cinematografía de la Universidad del Litoral, desde donde gestionó y dirigió el cortometraje Tire Dié (1960).

En septiembre de 1956, se dio un acontecimiento que marcará el inicio del camino que termina en la creación del Instituto de Cine, por esos días, el rector de la universidad, Dr. Josué Gollán, y la directora del Instituto de Servicios Sociales, Ángela Romera Vera, hicieron posible que Birri de un seminario de cine neorrealista y cuente sus experiencias e impresiones del cine italiano.

Birri veía la necesidad de una cinematografía realista con experiencias populares. Por otro lado, el instituto venía a soldar un vínculo escindido hasta ese momento en la industria del cine nacional, es decir, el campo de la formación artística y el de la producción cinematográfica. En este sentido, se pregonaba desde el instituto universitario por una formación teórico-práctica con una fuerte identificación nacional y arraigada en el compromiso social.

En el archivo del diario El Litoral encontramos fotografías de un «joven» Birri, en 1956, recién llegado de Italia. Todavía no inmerso en el instituto universitario, que recién vería la luz a comienzo del año siguiente y con la experiencia cercana de haber trabajado con los grandes directores del cine italiano. Uno de ellos, Vittorio de Sica, autor de películas fundacionales del género neorrealista (Ladrón de bicicletas, El limpiabotas, etc) y con quien él trabajó de cerca en muchas de sus producciones.

Además, Birri fue un reconocido titiritero en el teatro «Retablillo de Maese Pedro» y en esta entrevista de 1956, cierra la nota hablando de este noble oficio y de la emoción de reencontrarse con los títeres y colegas después de sus años en Europa.

Hoy en día la presencia de Fernando Birri en nuestra ciudad es innegable a través de su legado artístico y una referencia inmediata al momento de pensar la inclusión social y las utopías que la movilizan. Así lo demuestra actualmente el Centro Cultural y Social El Birri, en la ex-estación del ferrocarril Mitre y recuperado como espacio de cultura popular. Un proyecto autogestivo en cuanto a recursos, con una propuesta socioeducativa de más de 20 talleres y una sala de teatro de referencia nacional.

Estreno «Tire Die»: El 27 de septiembre de 1958, las puertas del Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral se abrían a cientos de vecinos de los barrios del oeste profundo y humilde de la ciudad de Santa Fe para ver la película. El rector Josué Gollán lee su discurso ante un Paraninfo de la UNL repleto. A su lado, un joven Fernando Birri escucha con atención.

LOS PRIMEROS DOCUMENTALES: EL MÍTICO «40 CUARTOS»

En julio de 1965, en la intersección de San Luis y Catamarca se demolió el edificio en el que habitaban cientos de familias, luego de que un derrumbe pusiera en jaque a toda la construcción. Tres años antes, un film del Instituto de Cinematografía de la Universidad del Litoral exponía la difícil situación económica que atravesaban sus inquilinos y el problema de la vivienda en nuestra ciudad.

Ubicado en pleno centro de la ciudad, «Los 40 cuartos» era un edificio de pensiones que se había construido a comienzos del siglo XX, cuando aún el puerto de Santa Fe no existía. El río pasaba en cercanía al conventillo y la zona era conocida por el trajinar diario de los productos que llegaban desde el cinturón de huertas agrícolas a la ciudad. Muchos de los inmigrantes europeos que llegaron a nuestra ciudad se instalaron en este conventillo dejando una historia atrás y soñando una vida mejor.

A comienzos de los años sesenta, la sociedad argentina, como afirmaba por ese tiempo Gino Germani, había cambiado demográficamente y sociológicamente. El edificio, con sus 40 cuartos, se encontraba en una situación de desmejoría edilicia y no garantizaba las condiciones aptas para su habitabilidad. Contaba con solo tres baños y una canilla de agua potable para todas las familias que vivían allí. La privación de la vivienda es una de las manifestaciones más visibles de la pobreza y la exclusión social, en ese sentido, visto desde hoy el inquilinato es un lente de suma utilidad para observar esta situación en Santa Fe a mediados del siglo XX y sus consecuencias en la actualidad.

La vivienda es un derecho fundamental para que un individuo pueda integrarse con normalidad en la sociedad. Así lo testimonia el film santafesino de 1962 «Los 40 cuartos» dirigido por Juan Fernando Oliva, alumno y colaborador de Fernando Birri en su primer film «Tiredie» y egresado del Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral.

El film aborda la problemática de la vivienda a partir de un registro documental sobre la vida de los habitantes del conventillo. Es la historia de una pareja joven que busca una vivienda para afrontar el presente y construir su futuro.

El epílogo del film tiene una dedicatoria especial: «a los vecinos de ‘los 40 cuartos’ y al 25% de la población de Santa Fe que viven hacinados en inquilinatos, conventillos, barrios de emergencia y ranchos diseminados por la ciudad. A todos los golpeados por el problema de la vivienda».

Fue la primera película prohibida por un decreto presidencial y censurada en enero de 1963 por el presidente de facto José Maria Guido quien la considero «disolvente» para la sociedad argentina.

El film criticaba el uso y abuso de la propiedad privada proponiendo la «vivienda de utilidad pública». Dos años después se produjo el derrumbe de una parte del edificio y el diario El Litoral realizó una crónica del suceso exigiendo tomar cartas en este asunto.

Desde el archivo del diario El Litoral los invitamos a ver las imágenes de archivo y la nota periodística de julio de 1965 en la que se denunciaba el derrumbe y se daba a conocer a los santafesinos las precarias condiciones de vida de sus habitantes y la urgencia de una respuesta a los vecinos.

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