Los niños y la comida: explorar en la cocina puede ser beneficioso


La falta de apetito o el rechazo a las verduras es una preocupación común de muchos padres. Sin embargo, quizás es hora de cambiar las expectativas de cómo debe ser la alimentación infantil. Al mismo tiempo, algunos profesionales se inclinan por cambiar la relación con la comida de los más chicos desde un lugar lúdico.

TEXTOS. Eliana Moratiel. 

Es una preocupación habitual de padres y madres que llegan a los consultorios de pediatras y nutricionistas: los niños que no comen o que se niegan determinantemente a ingerir cualquier tipo de fruta o verdura. En su desesperación, los papás se vuelcan a las amenazas, los castigos y distintas «artimañas» (hacer pasar una hamburguesa por carne cuando en realidad se trata de lentejas por ejemplo).

Sin embargo, estas soluciones suelen ser inútiles. Esto no significa que todo este perdido. La alternativa quizás sea cambiar nuestro vínculo y el de los más chicos con los alimentos.

«Hacemos talleres de cocina para niños porque creemos que lo más acertado es trabajar a través del juego, en grupo y con sus pares. El consultorio pueden percibirlo como un ámbito hostil, al que van con miedo», relatan las licenciadas en Nutrición Florencia Lucero y Luciana Sozio.

«Trabajamos hace aproximadamente 3 años en este taller que ayuda a los niños a relacionarse y vincularse con la comida de manera diferente. Recordemos que los más chicos tienen neofobia, que es el miedo a probar cosas nuevas, es natural en ellos. Les enseñamos a usar todos sus sentidos para explorar y probar nuevos alimentos: la vista, el tacto, el olfato», explicó Sozio.

«Nosotras acá les decimos que pueden probar y escupir sino les gusta. También viendo como sus compañeros prueban y no es horrible lo que estamos cocinando los alienta a experimentar un poquito cada día, familiarizarse con los nuevos sabores. No es la idea que a los 5 años te gusten todas las frutas y verduras porque es imposible, pero se puede trabajar con metas más realistas», agregó Lucero.

Ambas profesionales coincidieron en que la nutrición se trata de «sumar» y nunca de restar o restringir alimentos y mucho menos de premiar o castigar a un niño con los mismos. «Siempre es importante, sumar, combinar, que ellos mezclen texturas, amasen, prueben, salgan a comprar frutas y verduras con papá o mamá, vayan al súper. Sabemos que es difícil encontrar el tiempo pero es muy importante para ellos».

NO HAY RECETAS MÁGICAS

Las nutricionistas destacaron que obligar a un niño a comer nunca es la mejor opción e insistieron en que ellos pueden regular su hambre y saciedad. «Nosotros los papás tenemos la obligación y la responsabilidad de cocinar, comprar, elegir alimentos saludables priorizando algunos en lugar de otros pero son ellos los que van a elegir cuanto comer. Además, depende la edad, les interesa más jugar que comer. Por eso mismo, el juego y la exploración con los alimentos es una buena manera de estimular el consumo».

No existe una alimentación perfecta, una regla universal o un manual a seguir para «que el nene o la nena te coma todo», dejan en claro Lucero y Sozio. Cada familia es un mundo y cada niño también lo es. «No pasa nada si a nuestros hijos les gusta más lo salado y en su merienda prefieren un sándwich con zanahoria y tomate. No tiene por que comer un bizcochuelo o frutas. Basarnos más en lo que a ellos les gusta y a partir de eso ir agregándole nuevos alimentos que van a hacer que amplíe su abanico es la mejor forma».

Así como muchos niños llegan a los consultorios por su falta de apetito otros llegan por la preocupación de sus padres por lo que perciben como exceso de peso. En este punto ambas son tajantes: «Nunca fomentar el miedo a comer o de querer adelgazar a un niño. Empezamos muy mal si lo llevamos a consulta para hacerlo bajar de peso. Se genera un vínculo desastroso entre la comida y el cuerpo desde muy pequeños. Consideramos que existe una gordofobia terrible hoy en día en el ámbito escolar y también médico».

Es importante tener en cuenta también, si interesa una alimentación saludable para los más chicos, que hay que predicar con el ejemplo. Las nutricionistas aconsejan que en casa coman todo lo mismo: «Comer todos verduras y frutas, tratando de que la mayor parte del plato sean vegetales, también es importante no exagerar con las porciones de carne. Ver cómo incorporamos estos ingredientes en tortillas, tartas, sumárselos a los fideos, al arroz, etc. Y sobre todo, paciencia y sensatez: «No pretendamos que nuestros hijos pasen de no comer verduras a comer un bol de ensalada de lechuga y tomate».

Previo Edición impresa 26-11-2022
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