Los zapatos


El calzado pone a prueba nuestra capacidad para organizar y ordenar el placard. Para superar el desafío, nuestra experta nos propone una larga lista de estrategias.

Textos. Nadia Novillo.

 

Me autodeclaro “loca por los zapatos” como imagino el 99 % de las mujeres y, aunque no lo reconozcan, los hombres no se quedan atrás. Lo cierto es que la gran mayoría tenemos esta debilidad, nos pierden los zapatos.

 

Seguramente tenemos muchísimos más pares de los que necesitamos y de los que en realidad usamos.

 

Entonces, la pregunta del millón es: ¿Dónde metemos tantos zapatos? ¿Cómo los guardamos?

 

En publicaciones de revistas de moda y decoración, también en redes sociales, vemos imágenes de vestidores soñados, cuartos muy amplios y espaciosos con estantes que van desde el piso hasta el techo exhibiendo infinidad de zapatos. Ocurre que son los vestidores de cantantes, actrices, modelos, estrellas de Hollywood y celebrities súper famosas; son ambientes que quizás tengan más metros cuadrados que nuestros hogares. Esto se aleja demasiado de la realidad de tantísimas personas que disponemos de un espacio más acotado o reducido para guardar nuestro calzado.

 

Al momento de organizar, podemos hacerlo en cajas o fuera de ellas. El mayor beneficio de guardarlos en cajas es que quedan protegidos del polvillo y la humedad. Por otro lado, si se guardan fuera, se gana lugar.

 

Les presento distintas alternativas para organizar el calzado:

 

– Cajas organizadoras: Son cajas de cartón que tienen la particularidad de tener un visor transparente que nos permite ver qué par de zapatos hay en cada caja. Se abren con una pestaña hacia adelante, con lo cual, si quiero usar un par de zapatos que se encuentra abajo, no tengo necesidad de levantar las cajas que están arriba. Se encastran unas con otras y son muy fáciles de armar, puedo formar distintos bloques y columnas y ubicarlas según el espacio disponible. Vienen en distintos tamaños y modelos, según sean para hombre o mujer, para zapatos o botas, etc. Tienen un precio unitario muy razonable y accesible.

 

– Cajas plásticas: Son de plástico transparente, con un aspecto similar a un tupper, nos permiten visualizar que par guardamos en cada una. Podemos apilarlas, pero estas no tienen apertura frontal como las de cartón. Son más costosas que las cajas de cartón.

 

– Cajas originales: Lo más probable es que sean todas de distinto tamaño, color, diseño o estampado; lo que genera una sensación visual desordenada que cansa y agobia. En este caso mi sugerencia es unificar todas las cajas pintándolas o cubriéndolas con un papel del mismo color.

Luego tenemos dos opciones:

 

1. Rotularlas/etiquetarlas. Se coloca una breve descripción del calzado que guarda cada caja para que al leer esta referencia podamos saber de qué par se trata.

 

2. Tomar una foto de cada par y pegarla en la parte frontal visible de las cajas. Claro, esto implica bastante trabajo al tomarnos el tiempo para hacer las fotos, luego imprimirlas y pegarlas.

 

– Estantes: Ubicamos los zapatos fuera de sus respectivas cajas, los acomodamos poniendo uno hacia adelante y otro hacia atrás, para optimizar el lugar.

 

– Estructuras Z: Se trata de una estructura plástica en forma de Z donde se ubica cada par de zapatos, quedando uno sobre otro, uno mirando hacia un lado y el otro hacia el lado contrario o inverso. De esta forma se duplica el espacio aprovechando la altura de los estantes.

 

– Racks: Son estructuras con estantes de aluminio que se arman y encastran. El tamaño se adecua, regula y amolda de acuerdo a las medidas y dimensiones del vestidor o placard. Se suelen ubicar en la parte inferior, debajo del sector de las prendas colgadas. Dependiendo del espacio podrían ubicarse dos racks, uno adelante y otro atrás; el primero lo reservamos para el calzado que se usa a diario, el segundo para el que no se usa con tanta frecuencia.

 

-Zapateros: Son los típicos y conocidos muebles en los que el calzado se acomoda de manera semivertical, similar a los estantes de los racks, la diferencia está en que los zapatos quedan dentro de un mueble cerrado.

 

TIPS

UN CONSEJO: Conservemos los pares de zapatos que usamos, necesitamos, nos quedan cómodos y nos encantan. Todo lo que no se usa, se debe ir.

UNA SUGERENCIA: El método elegido para organizar nuestros zapatos dependerá de lo que mejor se adapte a nuestras necesidades, espacio y presupuesto.

Previo Hard rock santafesino de exportación
Siguiente Barquitos de Papel