Melenas pelirrojas: las claves para mantener el color intenso y brillante


Una melena pelirroja siempre resulta muy llamativa. Independientemente del tono, más caoba o más cobrizo, es un color que no pasa desapercibido y determina en gran medida la propia imagen.

Trasmite alegría, sensualidad o incluso un toque de misterio, especialmente cuando se sabe combinar con el maquillaje más favorecedor.

Pero para que luzca en todo su esplendor, requiere una serie de cuidados específicos y respuestas sobre el pelo tanto si eres pelirroja natural como si has decidido llevar tu pelo de este tono.

Un cabello pelirrojo bien cuidado puede resultar espectacular, mientras que un pelo rojizo seco y sin brillo puede ser un verdadero «desastre».

En primer lugar, hay que tener en cuenta que los pigmentos responsables del color rojo son especialmente sensibles a la acción de los rayos solares. Naturales o teñidos, los cabellos rojizos requieren una especial protección a la hora de tomar el sol (si eres pelirroja natural, también tu piel la necesitará). El sol no sólo puede deteriorar la fibra capilar sino además, alterar el color. Un caoba puede volverse más oscuro pareciéndose al marrón y un rojo vivo puede derivar en un anaranjado que tal vez no era el que querías.

Por eso, utilizá, tras el lavado, un acondicionador con protección solar o recurrí a los serums específicos que, con su formato en spray, resultan perfectos para aplicar antes de ir a la playa, a la piscina o a disfrutar de un día soleado. Un sombrero o gorra también pueden venirte muy bien para cubrir tu cabello en las horas en las que el sol brilla con más fuerza.

Especialmente en el caso del cabello teñido, el cloro de las piscinas e incluso el salitre marino no son buenos aliados del rojo. Cuando te apliques tu coloración, procura evitarlos al menos durante los primeros días (da tiempo a que el color se fije adecuadamente), y recuerda, al volver a casa tras un día playero, lavar a conciencia el cabello con abundante agua dulce para eliminar en lo posible cualquier partícula que pudiese alterar el color.

Las mascarillas son recomendables para cualquier tipo de cabello aportándole la hidratación y nutrición que necesita, pero en el caso de los rojizos resultan indispensables, porque si la fibra capilar está sana, el color lucirá espléndido por más tiempo. Si tu pelo es teñido, procura utilizar siempre champús y acondicionadores específicos para este tipo de cabello. Estos productos no sólo cuidan y nutren sino que, además, incorporan pigmentos capaces de reavivar el color y mantener su luminosidad de manera constante. Si tu pelo con color muestra deterioro y puntas abiertas, para recuperar su buen aspecto, aplica una mascarilla semanal y recurre a los serums que consiguen sellar las puntas. Una idea muy sencilla y efectiva es darle a tu pelo un baño de aceite de almendras (aplica y deja actuar al menos veinte minutos y luego lava normalmente) Una cutícula lisa es garantía de un pelo brillante y sedoso.

Si notas tu color apagado no recurras de inmediato a una nueva tintura (hay que evitar en lo posible una nueva «agresión» al cabello). Puedes, por ejemplo, darte un baño de color, que le devolverá toda su frescura e intensidad sin daño alguno.

Fuente: Mujer de Elite.

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