Moda comfy, un reflejo del impacto de la pandemia en el vestir


El nuevo contexto impone la búsqueda de diseños funcionales y cómodos, lo que da lugar a una nueva tendencia. Lejos de los looks de oficina, se imponen los tejidos, los joggers y las sobrecamisas para disfrutar de una temporada al calor del hogar. Los expertos ofrecen todas las claves para incorporar con acierto cada uno de esos ítems.

Textos. Georgina Lacube. Fotos. Gentileza Ohnest, la colección sustentable de Portsaid.

La moda siempre reflejó la época del momento y hoy más que nunca está atravesada por la realidad de la pandemia. Con menos obligaciones fuera de casa, el auge del home office (trabajo en casa) y el homeschooling (educación en el hogar), toman protagonismo las prendas que se adaptan a la vida hogareña. 

«A más de un año de la crisis sanitaria causada por el Covid-19, la gente busca otro tipo de indumentaria, y esto hizo que la industria de la moda realice, a la fuerza, una rápida adaptación a los nuevos tiempos. Algo que claramente se volvió primordial a la hora de comprar ropa es la comodidad y funcionalidad, y en base a estas dos características nació la moda comfy, una tendencia que se afianzó con la cuarentena y que este otoño arrasa en la calle y en casa», comenta Sole Silva, dueña de la importadora de telas exclusivas que lleva su nombre y proveedora textil de las principales marcas de Argentina y Latinoamérica.

CALMA Y SUAVIDAD

En esa línea, ahora los consumidores buscan portar y percibir la calidez del hogar en siluetas holgadas y suaves al tacto, en prendas funcionales y que otorguen libertad de movimiento, en tejidos (como la lana y el algodón) y en una paleta cromática sin estridencias que contemple tonos como el beige, camel, grises o rosas que respiran e invitan a la calma.

Tanto es así, que las piezas tejidas dominan los guardarropas, abarcando desde pantalones, suéteres y remeras hasta vestidos. 

«Uno de los tejidos que ya está invadiendo las vidrieras de todas las marcas es el chaleco (sobre todo los que tienen escote en V) que, junto con una camisa por debajo, es el combo infaltable de este invierno. Otros exponentes de la comodidad son los buzos y joggers oversized, que este invierno se tiñen de colores tierras y pasteles», agrega Silva. 

Las sobrecamisas son otra de las prendas más buscadas de este otoño/invierno. «Son el punto intermedio entre una camisa y una chaqueta, y están diseñadas para ser una segunda capa, por eso son bien holgadas y arriban con estampados a cuadros, los cuales hacen referencia a las clásicas camisas leñadoras. Sin duda, son un clásico ejemplo de cómo la moda se está adaptando a los nuevos tiempos donde tiene que ser relajada e informal. Y tal es su éxito que grandes marcas como Zara, Pull & Bear, Stradivarius, H&M y Berska lanzaron modelos a los que les sumaron distintos plus para darles un toque diferente: con flecos, cierres o peluche», precisa Silva. 

LOOKS RELAJADADOS

A tono con esta tendencia, el diseñador Benito Fernández, quien acaba de lanzar una cápsula de zapatillas sin género con Topper, resume: «la ropa más suelta y mórbida, las zapatillas y las texturas como el algodón y la lana, vienen con todo en pos de ofrecer looks bien relajados. A su vez, otras morfologías que sobresalen son los pantalones holgados de talle alto». Un ejemplo son los jeans loose fit, un pantalón de calce suelto que se caracteriza por contar con una caída recta, botamangas anchas y, habitualmente, tiro alto. Resultan muy favorecedores a todos los tipos de cuerpo y se destacan por ser capaces de alargar las piernas, especialmente si se usan acompañados con tacos o grandes plataformas. En largo midi, combinan elegancia y practicidad. 

En relación a la comodidad, «así como el estilo oversize, que el año pasado prevaleció en los looks para estar tranquilos en casa, ahora se reinventa trayendo maxi-prendas bien minimalistas y etéreas, sin tanta línea definida en cuanto a la silueta. En esta apuesta sobresalen los tapados cozy, amplios y de corte casi bata, y el chaleco, ideal para complementar con jeans, pantalón de vestir o llevar debajo de un maxi blazer. En denim resulta un ítem ganador», describe Yamila Pica, Asesora de Imagen y Estilo, Directora de la escuela de moda Plushlamour y autora del libro Belleza Honesta: Claves para potenciar tu imagen personal. La experta cuenta también que, a medida que la moda evoluciona, adopta una postura más neutral en cuanto al género, tanto es así que cada vez más las prendas suman cortes rectos y figuras amplias en blanco, negro, gris y verde seco. «Como parte de esta vertiente en donde lo masculino y lo femenino se desdibujan, cobran protagonismo los buzos y joggers, que admiten infinidad de combinaciones. Por ejemplo, un hoodie negro (buzo canguro) mixeado con un pant de cuero y botas texanas es la mejor opción para salir y causar sensación, mientras que lookeado con un pantalón deportivo y con zapas se convierte en un aliado para estar con mucha onda en casa. Por último, otra tipología que ocupará un espacio destacado en los armarios femeninos es la mono prenda. En total denim o símil cuero, son una buena inversión».

CHIC Y URBANO

Por su parte, la diseñadora de indumentaria y asesora de imagen Carolina Aubele, sostiene: «la moda comfy en versión chic ofrece la posibilidad de maridar indumentaria deportiva y joggings con buenos tapados u otros diseños más glamurosos. En esa línea, vale llevar un vestido de satín tipo viso (slip dress) con un suéter grandote encima y medias con pantuflas. En cuanto a la silueta, en la calle sobresalen las mangas infladas, los hombros marcados (a veces con hombreras), la cintura entallada y las prendas que se amplían en las piernas. Una regla básica para no fallar con el outfit es contrarrestar los diseños oversize con otros híper sexies».

«Dada la interrupción de las bodas y los eventos especiales producto de la pandemia, esta tendencia se inclina más hacia lo urbano, con prendas fáciles de usar y de poder adquirir sin probar vía online, que es el nuevo sistema de ventas», aporta el diseñador Claudio Cosano. «Tanto es así que estoy diseñando una colección Pret Couture lista para comprar que se divide en dos bloques: uno donde el denim es protagonista en vestidos, conjuntos y trajes que también ostentan cuero y muchos bordados en piedras para que la mujer se sienta muy bien vestida pero con la informalidad que da el jean; y por el otro, una línea dedicada a la lana con vestidos, tapados y enteritos que también suman cuero o brocados, que son súper femeninos, cómodos y prácticos. La nueva estación arriba con una paleta que abarca desde colores plenos hasta la dupla blanco y negro, los grises y el camel.»

Finalmente, Evangelina Bomparola, directora creativa de su marca homónima, agrega que «la consigna del estilo comfy consiste en invertir en piezas que tenga múltiples usos y que perduren a través del tiempo. Un buen diseño de pantalón confeccionado en un material de calidad debería, de este modo, poder combinarse con zapatillas, borceguíes o tacos según el momento u ocasión; así como un abrigo de esta temporada tendría que poder atravesar los inviernos siguientes y conservar su vigencia».

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