Música para descubrir


Dos jóvenes músicos. Dos propuestas solistas, una de guitarra sola y otra de canciones en grupo. “Frenesí” de “Chino” Mansutti, canciones con letras potentes y “Fotos” de Pablo José Ayala, un recorrido por la música sudamericana para guitarra.
Por Mili López.

 

“FRENESÍ”, CHINO MANSUTTI
(Producción Independiente, 2016)

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«Frenesi” es magia del pasado y de la memoria, es belleza del presente y del futuro. En lenguaje pop electro-acústico, este disco conceptual evoca desde las letras a la nostalgia. Con una duración total de 21 minutos y 7 temas describe el imaginario de una época pero también de un estado personal e introspectivo de la infancia, del amor, del camino recorrido.

Comienzo con un fuerte aire a «Blackbird» de Lennon y McCartney, esa guitarra acústica con el tiempo en el pie como lo hacían los primeros bluseros americanos, pero en vez de un blues aparece una canción. Mansutti cuelga en “Mantecol” palabras que citan a su propio universo: tango, vinilos, tarantelas, misa, abuelos.

La instrumentación del disco se asemeja a esas producciones hechas en Abbey Road -por lo menos la de las cuerdas- además de los sintetizadores y el piano rhodes y hasta un tamborcito japonés (den-den daiko), van dando forma al ritmo y al soporte de la melodía. Conviven clasicismo y modernidad. En el centro, la guitarra acústica y la voz: la letra es la que te transporta.

“He-man” abre un universo de añoranzas: Cafrune, Cablín, Tarzán. Una guitarra sola que introduce a un arreglo orquestal potente. Más melódico y con cambios de intensidades “Candioti” describe un amor “puro, sencillo y sobre todo sano” dice Mansutti.

«Juanita» oficia de bisagra. Es un tema instrumental con bellos arreglos para la guitarra y las cuerdas. En la melodía se cuela una escala al estilo Páez, con momentos sutiles en la percusión.

La «Cumbrecita» plagada de imágenes sensoriales. La metáfora es la carta de presentación. Y si queremos encasillar nos preguntamos ¿es una zamba-pop? ¿o sólo una zamba? ¿o sólo una canción? Hay un ritmo acompasado, hay un aire a zamba que se pone al servicio de la canción, de la historia, un sintetizador que se diluye en el tiempo que termina.

Una vez más hay que destacar en este espacio el valioso trabajo de Ramiro Genevois en la búsqueda del sonido, combinando la fidelidad a la propuesta y la calidad de resaltar cada vertiente tímbrica y orquestal.

El arte de tapa es collage, fotografías vintage y arte digital. Una mezcla de paisajes, fantasía, imágenes reales superpuestas en distintas escalas, sacadas de contexto para resignificarse en uno nuevo. (Dato: ver el video clip “Up&Up”, de Coldplay, donde esta estética es un festín). Un espacio lúdico, de ensueño es el que recrea Juan Manuel Pelillo en la tapa y cada postal que presenta cada tema.

Para el final, la perlita “Tiempo feat” a dúo con la cantante invitada Minerva Casero que hace brillar con naturalidad cada palabra. Las cuerdas acompañan y apoyan el ímpetu rítmico. El tiempo, la experiencia y el pasado que se dispara con frenesí hacia el futuro.

 

Walkman: Escuchar “He-man” con un campari o un cinzano o un vermut para brindar.

 

 

“FOTOS”, PABLO JOSÉ AYALA
(Los Ayala, 2015)

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Pablo Ayala es músico pero también es gestor, es un oyente curioso, un investigador incansable y por sobre todo, alguien que concibe el hecho artístico como un encuentro fraterno. En este disco de guitarra sola “Fotos”, está impreso todo esto y mucho más. Hay amigos, maestros y herencias que subyacen en cada uno de los trece temas que incluye este registro.

Enunciado como Música Sudamericana en Guitarra, este disco incluye gatos, polcas, chamamés, cuecas, bailecitos, canciones litoraleñas, chôros y canciones. Con una composición propia de Ayala en “Mirando al río”, los otros temas nos permiten la reunión con la música de Horacio Castillo, Quique Sinesi, Juan Falú, Joao Teixeira Guimaraes, entre otros.

Abre “Manantial de luz”, de Sinesi, una melodía sencilla que invita adentrarse en esta propuesta. Le sigue “Terruño” del mismo autor, con el protagonismo de la bordona marcando los bajos que dialogan con la línea melódica y los arpegios.

El chamamé dice presente con un referente de la música del litoral como es “El Porá”, de Castillo, autor que es revisitado con la bella canción “Cielo”, la polca “Pombero” y la cueca “De regreso”, todas ellas distinguidas por la línea melódica imponente.

El gato “De la raíz a la copa” de Falú, no sólo evidencia destreza y musicalidad al momento de abordarlo sino también una familiaridad con la escuela guitarrística del músico tucumano. Y pegadito ahí nomás “Viva Jujuy” un clásico de Rafael Rossi, con un arreglo preciso donde las terceras su funden con la melodía y adquiere vuelo en el motivo que hace “chillar” a las cuerdas.

Se destaca “El 180”, una recopilación de Andrés Chazarreta donde se suma el bombo legüero de Nahuel Ramayo para acentuar el ritmo del gato y sumar expresividad a las cuerdas de la guitarra. Sobresale en la lista el chôro “Sons de Carrilhoes”, de Guimaraes por su rítmica propia y su cadencia muy bien abordada.

En todo el disco se percibe un cuidado en la búsqueda del sonido, la paleta tímbrica que ofrece el instrumento y las intensidades marcadas de manera deliberada. En este recorrido por las músicas de Latinoamérica cada tema adquiere protagonismo porque el lenguaje está expresado en la interpretación. Es un convite a descubrir la riqueza rítmica de cada género.

“Fotos” evidencia estudio, dedicación y entrega en lo que concierne a la técnica para ejecutar el instrumento y también sensibilidad, haber “manyado” estas músicas, ser portador de una voz propia y conocedor de cada rinconcito melódico de cada canción. Es el comienzo de un camino solista.

 

Walkman: Escuchar “Pombero” con tereré fresco y mirada al río.

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