Navidad con tinte santafesino en Cataluña


Los Olaguibe Cordó llevan 17 años en tierras catalanas. Desde su hogar más allá del Atlántico, nos cuentan cómo es pasar las fiestas con nieve y con tradiciones combinadas.
Textos: Romina Santopietro. Fotos: Gentileza familia Olaguibe Cordó.

Andrea Cordó y Sebastián Olaguibe se conocieron, se enamoraron, se casaron y partieron a Europa a hacerse la España. Aterrizaron en Lloret de Mar, en plena costa catalana y ahora viven muy cerquita de ese primer destino, en Blanes.


Formaron su familia allá, con dos hijas que hablan español, catalán y “argentino”: Sol y Mía.


La familia es unionista de corazón y razón, y las pequeñas catalanas, que son 100% genes santafesinos, también alientan a la rojiblanca.


Al hablar de tradiciones navideñas, la añoranza se hace presente.

Andrea comienza relatando: -Llegamos hace 17 años a España. Las primeras navidades, además de muy tristes fueron muy diferentes.

Vinimos de festejar la Navidad a -muchas veces- casi 40 grados y aquí en España ¡hace un frío de morirse!


Es completamente diferente. Ya no estás al aire libre, no hay barril, no hay patio, aquí es todo el festejo adentro, con calefacción, abrigadísimos… También fueron tristes porque estábamos muy solos, no conocíamos a nadie. Para paliar esa tristeza, la primera Navidad trabajamos. Y en Año Nuevo también. Trabajábamos en un pub.


Sebas -Aquí la tradición indica que el 24 y 25 es familiar y Nochevieja y Año Nuevo se pasa con amigos. Se sale o van a lugares con show. Los 31 se acostumbra a vestirse de gala. Tampoco ves mucho a Papa Noel. Acá los importantes son los reyes, donde realmente los chicos tienen la ilusión de regalos y demás. La gente se reúne más al otro día, los 25 y los 1º.

Andrea, Sol, Sebas y Mía.


Andrea -Se cena en familia, sí, pero no le dan la importancia que le damos nosotros. En cuanto a qué trajimos de Argentina: las comidas, porque cocinamos lo mismo que allá. Adoptamos de acá, pero que no es de España, sino sólo de Cataluña es el “Caga Tió” que se le dice “tió”. Es un tronco de árbol, que viene del bosque. Los niños o lo van a buscar al bosque o bien aparece en tu casa, por la ventana o te toca el timbre. Es un tronco mágico, los niños le tienen que dar de comer, en teoría cáscara de fruta, pero en la práctica, cada uno le da lo que quiere: galletitas, las sobras de comida, “¡Y también le doy cáscaras!”, tercia Mía.

«Si, Mía le da lo que ella ya no quiere comer», aclara su mamá.


El Caga Tió viene cuando hay que armar el arbolito, algunas noches antes de Navidad. Andrea -Por las noches le dejamos su platito y en la mañana, ya está vacío porque ha comido.


Seba – Como nosotros le dejamos el agua y el pastito a los camellos de los Reyes. ¿Para qué se le da de comer? Cuando el Caga Tió comió lo suficiente, los niños hacen un ritual con una cuchara, y le cantan una canción. Entonces los niños lo golpean para que los cague. el cagatío tiene una mantita y cuando la levantan, los chicos ven lo que les ha cagado: golosinas, chucherías, pequeños juguetes.


Andrea -Hace 15 años que tenemos al mismo Caga Tió. primero vino por Sol y ahora por Mía. Es una tradición catalana, por eso la adoptamos.


Mía cuenta cómo es que apareció su Caga Tió: “Papá me dijo que mire en la ventana, cuando estábamos armando el arbolito, porque había un gato. El Pipi -su pajarito- se asustó porque el que estaba en la ventana era el Caga Tió”, cuenta con su vocecita dulce, en la entrevista por wsp.


¿Qué hacen en las fiestas estos santafesinos? “Los 24 los pasamos en familia, los 4 en casa: bailamos, escuchamos música. El 25 paseamos o también, lo pasamos en familia. Los 31 sí, festejamos con amigos. Los españoles son juergueros como nosotros”, dice Sebas, adoptando completamente el español de España. Por ejemplo, dice nevera y grifo, no heladera o canilla.


“Siempre se extraña. Con el tiempo hemos hecho amigos aquí, y tenemos nuestra hermosa familia, pero siempre se extraña a los afectos”, asegura Andrea.


“Desde que estamos aquí, sólo una vez pudimos volver a pasar las fiestas en Argentina.


Fuera del tema navideño, otras tradiciones que trajimos fueron el fernet, el mate y el tereré, y a muchos amigos españoles los iniciamos en ellos”, cuenta divertido Sebas.


Andrea suele llevar el termo con jugo para el tereré cuando van a la playa, y una familia española de amigos se pelean por tomar tereré al mejor estilo argentino.

El Caga Tió

Se trata de un ser mitológico con un aspecto simpático y alegre que llega a todos los hogares catalanes pocos días antes de recibir la Navidad. Es un tronco de madera al que se adorna con dos patas delanteras y una cara sonriente. En su decoración es fundamental la barretina (un gorro tradicional catalán) y una mantita que se le coloca encima (para que no tenga frío), y que oculta las “cagadas” del tió: los regalitos.

Son los niños los que deben encargarse de su alimentación en los días previos a la Navidad. Cuanto más y mejor cuiden los niños del Caga Tió, más generoso será el día de Navidad con los regalos.

Núcleo duro y comisión directiva de la filial española.

Sangre Tatengue por el Mundo

Sebastián es vicepresidente segundo de la filial española del Club Atlético Unión.

La agrupación Sangre Tatengue Nery Pumpido es la primera filial de un club de nuestra provincia en España.

La filial fue oficializada en el 2002. Han pasado por ella misma más de 320 integrantes, contando actualmente con casi 200 miembros activos, nucleados por el club dentro de la categoría de “socio foráneo internacional”, y esparcidos por más de 27 ciudades españolas, incluyendo algunas familias de Inglaterra, Italia, Francia, Holanda, Israel y Canadá.

Esta filial es también una de las fundadoras de la APYFAB (Asociación de Peñas y Filiales Argentinas en Barcelona), junto a Boca, River, Independiente, Racing, San Lorenzo, RC y NOB. Dicha entidad cuenta con el padrinazgo de los Cónsules Argentinos en Barcelona.

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