Niños y mascotas: creciendo con un compañero de cuatro patas


¿Alguna vez te has preguntado qué papel puede jugar un perro en la crianza de tus hijos? Los perros pueden aumentar la autoestima, reducir el estrés y fomentar las relaciones sociales.

TEXTOS. Revista Nosotros. FUENTE. Almudena Palacios.

La compañía de un perro tiene un montón de beneficios, y en la infancia aún más. Uno de los más relevantes es que permite mejorar la comunicación y la relación con amigos, familiares, compañeros y con otras personas en general.

Bueno, cuando tienes un perro en casa, lo primero es conocerlo y aprender a comunicarte con él: al inicio es como si hubiera un extranjero y que entre ustedes no logran entenderse. Sin embargo, con base en un método de coherencia en el lenguaje (tanto oral como corporal), se irá construyendo ese «código» de entendimiento entre la mascota y el humano, de forma tal que una palabra, un gesto, un movimiento, significarán siempre, siempre lo mismo. Pero además habrá una acción posterior a esa palabra o expresión.

Ese lenguaje fomentará los lazos con la familia, y cimentará la relación afectiva con el can para disfrutar de los beneficios de crecer con una mascota en casa.

MEJOR DESARROLLO DEL SISTEMA INMUNOLÓGICO

Una investigación publicada en la revista Pediatrics nos revela que los niños que conviven con perros tienen un 30% menos de riesgo de tener infecciones respiratorias y tienen un 50% menos de probabilidades de sufrir infecciones de oído.

AUMENTO DE LA AUTOESTIMA Y LAS RELACIONES SOCIALES

Uno de los beneficios por los que un niño debe crecer con un perro a su lado es la mejora de su autoestima y las relaciones sociales.

Hay investigaciones que demuestran que los niños que conviven con perros tienen una mayor autoestima y empatía con todos los seres vivos. Probablemente es porque tienen un compañero peludo para amar que los ama de inmediato, y un amigo con quien hablar y jugar cuando nadie más está cerca.

MAYOR ACTIVIDAD FÍSICA

beneficios por los que un niño debe crecer con un perro

Convivir con un perro hace que pases más tiempo al aire libre. Los perros son los compañeros ideales para salir a caminar, correr y jugar. Disfrutar de este beneficio acostumbra a los niños a tener un estilo de vida más activo y saludable.

ESTIMULA LA RESPONSABILIDAD

Tener una mascota es una excelente manera de enseñarles la responsabilidad a los niños.

Asegurarse de que el perro de la familia tenga comida y agua estimula su responsabilidad y obligación uno de los grandes beneficios por los que un niño debe crecer con un perro a su lado. En función de su edad se pueden adaptar las responsabilidades que conlleva cuidar de su compañero.

FOMENTA EL APRENDIZAJE

Un perro puede ser una herramienta perfecta para motivar al niño a practicar la lectura.

El niño puede sentirse más cómodo leyéndole en voz alta a su fiel compañero y practicar así para tener más confianza cuando deba hacerlo en público. Además de ser más divertido leer con tu mascota, esto le ayudará a aumentar su concentración.

CONOCER MEJOR EL CICLO DE LA VIDA

El niño aprende más sobre el ciclo de la vida El niño podrá asistir a todas las etapas de la vida gracias a su perrito.

Desde el período de gestación de la perra hasta el nacimiento de los pequeños y la muerte inevitable del animal. El niño entenderá que necesita un período de duelo, una puerta abierta para abordar este tema con él, delicado pero importante. Los niños que han experimentado la pérdida de una mascota incluyen el dolor en su respuesta emocional y son más fuertes cuando tienen que enfrentarlo de nuevo.

AMOR Y AFECTO

Sintonizar con los sentimientos de un animal al necesitar atención, amor, comida, compañía y respeto potencia el amor y afecto. Un niño puede crecer y convertirse en un adulto comprensivo que puede sintonizar más intuitivamente con los sentimientos de otras personas también.

Por tanto, como está acostumbrado a expresarse de esa manera con su mascota, con quien pasa mucho tiempo y comparte juegos y aventuras, le será muy sencillo utilizar este mismo método de comunicación con sus iguales: padres, abuelos, amigos, compañeros, familiares… en fin: que se va a relacionar y comunicar asertivamente de forma natural.

Por otro lado, el actuar de las mascotas es un beneficio emocional impresionante para toda la familia. En principio, buscaremos generar emociones positivas en ellas a través de una palabra, conduciéndole hacia un comportamiento.

Y luego esas mismas emociones resultarán en beneficio de todos: puesto que este compañero de vida identifica que al ver al niño se pondrá a jugar, o le alimentará, o le abrazará, entonces indistintamente su emoción es de alegría cada vez que le ve. ¡Imagínate que cada día alguien al verte haga fiesta! Eso genera emociones positivas en cualquiera.

Y si los niños y la familia en general están constantemente experimentando emociones de alegría, estableciendo contacto con la mascota y entre ellos, jugando, riendo, corriendo y descargando el estrés a través de disfrutar este tipo de actividades con el perro, ¿no crees que será más sencillo tener una crianza positiva?

¡Definitivamente! Al grado de que, como seguramente ya sabrás, hay muchas mascotas que son también una terapia, y qué mejor que una terapia preventiva, que nos ayude a estar de buen humor y cada día nos haga expresar una sonrisa…

No hay duda de que el amor que demuestran nuestras mascotas, muchas veces sin pedir nada a cambio, es un amor puro y desinteresado. Tener un perro en la familia es un gran beneficio, siempre que se decida cuidar de ellos con responsabilidad y consciencia.

5 beneficios de crecer con una mascota

– Compañerismo constante. Aunque la infancia no siempre es fácil, tener una mascota proporciona compañía constante durante los altibajos. 

– Un estilo de vida más activo. 

– Responsabilidad de aprendizaje. 

– La salud es riqueza. 

– ¡No te preocupes, sé feliz!

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