Un noticiero diferente: Arriba Santa Fe


Sus conductores Priscila Enrique y Luis Amsler cuentan en una entrevista íntima con Revista Nosotros cómo fue su trayectoria en el periodismo y los cambios que vivió el programa desde su ingreso.

Textos. Soledad Vittori.

Como siempre las damas van primero, por esta razón la primera historia en relatar será la de Priscila Enrique. Una joven periodista que vivió una infancia marcada por el deporte, la cual trasladó a su ámbito profesional. Su padre fue futbolista y su madre profesora de educación física, por lo que en su casa no existía otro tema de conversación. Esa pasión por todo aquello referido a la rama deportiva llevó a que una desinhibida adolescente encontrará su vocación en el periodismo deportivo.

 

La entusiasta estudiante dio sus primeros pasos dentro de la carrera como panelista de un programa de radio partidario de Colón, para luego emprender su propia emisión denominada “Reinas del deporte” donde junto a cuatro amigas se encargaban de cubrir todo lo que sucedía a nivel local en el deporte femenino. A la par de esta labor, Priscila se topó con una gran oportunidad: trabajar en Arcadia, una puerta hacia los grandes medios.

 

La consultora la obligó a ampliar su panorama y dejar de lado el periodismo estrictamente deportivo para conocer más. Si bien, empezó como recepcionista su ascenso fue rápido y al poco tiempo de su ingreso se le dió la oportunidad de ser movilera a la mañana mientras seguía con su función en la recepción por la tarde.

 

“Soy Técnico Superior en Periodismo Deportivo, amo el deporte en todos sus ámbitos y elegí el periodismo deportivo justamente, por el deporte. Ya con el correr del tiempo, distancié el deporte del periodismo en sí. En este sentido, el periodismo me encontró a mí. Y terminé enamorándome de la profesión. Se me amplió el espectro”, afirmó Priscila.

 

Sus ganas y su voluntad la llevaron lejos. Transcurridos unos pocos meses la joven periodista empezó a participar del noticiero Arriba Santa Fe haciendo la columna de deportes tres veces por semana, hasta que llegó su gran momento. Al año siguiente de formar parte de este programa , los productores de la edición matutina decidieron renovar el noticiero y convocar a Enrique para llevar a cabo la importante tarea de conducir el exitoso noticiero que informa a quienes están arrancando el día. Un sueño hecho realidad.

 

Luis Amsler

 

Su historia es un poco más curiosa que la de Priscila y comienza en la secundaria, donde el pequeño estudiante cursaba la especialización en computación. Guiado por sus amigos, Luis tomó la decisión de estudiar la profesión de Ingeniería en Informática donde ya tenían experiencia previa, sin embargo el ingreso fue más duro de lo pensado y tantos números hicieron que el joven universitario tomará la decisión de cambiar de rumbo al poco tiempo de haber iniciado.

 

Pero su familia fue implacable ante esta situación: estudiaba o trabajaba. Entonces Amsler tomó la iniciativa y empezó con un amigo a hacer trabajos de pintura y albañilería, durante un año aproximadamente, hasta que decidió volver a estudiar. Mientras tanto, Luis era un apasionado de la lectura, leía todo tipo de noticias y se mantenía bien informado. Por lo que descubrió en ese amor su verdadera vocación: el periodismo.

 

Mientras estudiaba la tecnicatura en el instituto IES, un emprendedor Amsler inició su carrera en la radio. Primero en un programa llamado “Mesa redonda” que se emitía de lunes a viernes durante 3 horas y un año más tarde en una programación propia que emprendió con un grupo de amigos, al igual que Priscila, llamado “Tarde pero seguro” que salía al aire los sábados a la noche de 22 a 24 hs.

 

A la par de este empleo, el estudiante recibió una propuesta laboral para trabajar como redactor en un diario pequeño de Santo Tomé. En el cual, se dedicaba a escribir durante las mañanas y a repartirlo por las tardes. Por lo tanto, cumplía una doble función, ser periodista y canillita.

 

De a poco, Luis se fue metiendo en el ambiente periodístico de Santo Tomé y fue así como Sergio Ferrer, su antiguo profesor, lo llamó para formar parte de la agencia que tenía el diario El Litoral en dicha ciudad. Allí, su maestro terminó de pulir su escritura y lo transformó en el gran periodista que es hoy.

 

Sin embargo, Amsler no quería dedicarse sólo a la redacción, por lo que tomó la decisión de volver a la radio y se contactó con una amiga que trabajaba en LT10 para que le hagan una prueba. Su colega le sugirió un programa denominado “Radio portable” que abordaba los temas regionales de la provincia donde él ya tenía experiencia. Durante dos meses fue evaluado hasta que finalmente lo incorporaron como parte del equipo.

 

Transcurridos un par de años de su labor en ambos medios, en la redacción de El Litoral surgió la idea de sumar un conductor al programa Arriba Santa Fe que Priscila estaba llevando a cabo sola, y un entusiasta amante de la profesión aceptó sin dudarlo. De manera que, con esfuerzo y dedicación Amsler logró abarcar las áreas más emblemáticas de la profesión: televisión, radio y diario.

 

El Noticiero

 

Cada mañana, los conductores de Arriba Santa Fe se levantan a las 4.30 para poder estar lúcidos, despiertos e informados. Mientras espabilan repasan las notas y las entrevistas del día para dar lo mejor de sí cada mañana.

 

En un primer momento la conducción empezó estructurada y estándar, relataban las noticias y realizaban las entrevistas por separado, una Priscila y otra Luis. Sin embargo, a medida que ambos conductores se fueron conociendo todo cambió. La química profesional que alcanzaron hizo que el programa sea más divertido. Las risas y los chistes forman parte de la rutina diaria, y esa alegría es la que transmiten en vivo.

 

El noticiero tiene vida desde hace 10 años y siempre fue formal. Ahora, si hay equivocaciones los chicos se ríen al aire y siguen como si nada. Incluso los operadores ponen música y los ponchan bailando para levantar la mañana.

 

Al respecto Priscila agregó: “Es un noticiero de la mañana, nosotros más allá de informar necesitamos que la gente se levante con buena onda. Lo más importante del noticiero son los servicios, como estan las rutas, la ciudad y el clima; y lo decimos con mucha energía. El pico del programa es entre las 7 y las 7.30 cuando la gente se prepara para ir a trabajar”.

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