Patagonia, naturaleza que hechiza los sentidos


Making Way Viajes y Turismo comparte una exquisita combinación de mar y montaña para el próximo verano.

Textos. Revista Nosotros.

 

Puerto Madryn tiene para ofrecer una combinación única en temporada de verano: porque hace calor, pero sopla una brisa fresca; porque se puede entrar al mar y nadar, y las playas al ser tan anchas no se atiborran de sombrillas; porque en los balnearios se ofrece todo tipo de actividades náuticas y cocina de mar, pero también hay mucho para hacer y ver por fuera de lo que es playa, en los alrededores de la ciudad y en Península Valdés.

Con temperaturas máximas de 30 grados centígrados, majestuosas playas y un mar azul profundo, Puerto Madryn es uno de los mejores lugares para disfrutar del verano en Chubut y en el Sur argentino. Deportes acuáticos como el windsurf el kayak y el stand up paddle, avistaje de fauna autóctona como los pingüinos, y los lobos marinos, las propuestas para divertirse son infinitas.
Las playas no están repletas de sombrillas como en varios de los balnearios de la Costa Atlántica argentina, y el mar está para disfrutarlo.

En época estival, en los alrededores de Puerto Madryn y en Península Valdés, se puede ver una gran diversidad de aves, toninas y delfines, lobos y elefantes marinos. También se quedan hasta el mes de abril los pingüinos de Magallanes, que en Punta Tombo tienen la colonia continental más grande del mundo, con más de un millón de ejemplares.

Desde allí, luego de pasar por Comodoro Rivadavia y atravesar la Patagonia, se llega a El Calafate.


El Calafate y el gigante de hielo

Ofrece paisajes y espectáculos naturales como ningún otro destino en el país. Pero el glaciar Perito Moreno es la joya que convierte a este rincón de Santa Cruz en un lugar imperdible del sur argentino.

Contemplarlo y escucharlo hacen que uno termine hipnotizado por la belleza de esa enorme lengua de hielo que baja de la montaña.
La ilusión del derrumbe, el trino de los pájaros y el murmullo silencioso de los turistas hacen que no pase el tiempo ante tanta belleza.

El viento y el hielo definitivamente determinan a El Calafate en la provincia de Santa Cruz. Los témpanos y los glaciares son parte constitutiva de su identidad; pero El Calafate es mucho más que hielo exquisito y viento sediento.

El glaciar Perito Moreno se origina en el campo de hielo Patagónico Sur. En su descenso, alcanza el brazo Sur del Lago Argentino, con un frente de 5 kilómetros de longitud, aflorando sobre el agua con una altura de unos 60 metros.

El Lago Argentino es el mayor y más austral de la Argentina y abarca una superficie de 1.415 kilómetros cuadrados.

Se ingresa al Parque Nacional y antes del desvío al puerto de Punta Bandera está el Mirador de los Suspiros. Es la primera postal imperdible, que muestra el contraste entre el bosque y el hielo. Y si bien la mera contemplación del glaciar desde las pasarelas justificarán el viaje, es recomendable por lo menos hacer la más breve excursión en bote por el lago hasta las paredes del glaciar.

Le aportará una sensación diferente: la ilusión de que se puede tocar una de las tres paredes del Perito Moreno. Cuando falta poco, muy poco, el barco regresa: en la fría terraza del bote el consuelo estará en las mejores autofotos del viaje.

Otras excursiones más costosas permiten navegar por otros brazos del lago y avistar otros glaciares, de más difícil acceso, serpenteando entre los témpanos para ver, por ejemplo, el glaciar Upsala, el más grande del campo de hielo patagónico, que triplica en superficie al Perito Moreno.

Como en la vida, hay variantes, y en esa tríada puede entrar una visita al Glaciarum, el “museo del hielo” o centro de interpretación donde, en forma pedagógica y entretenida, se informa sobre las características de los glaciares.


El Chaltén, donde se vive la naturaleza

 

Y un imperdible desde El Calafte es visitar El Chaltén.
Un pequeño pueblo con sendas infinitas para descubrir a pie y un escenario de ríos, glaciares y bosques autóctonos interrumpido por imponentes cerros, un sitio perfecto para vivir la naturaleza más pura.

Situado en la confluencia de los ríos De las Vueltas y Fitz Roy, en el oeste de la provincia de Santa Cruz, El Chaltén ocupa un extenso valle glaciar custodiado por los macizos graníticos Fitz Roy y Torre.
La villa turística fue fundada en 1985 dentro del Parque Nacional Los Glaciares y es reconocida a nivel nacional como la Capital del Trekking.

Dispone de sendas turísticas, que se caracterizan por su baja dificultad, buena señalización, suaves pendientes y escasa longitud.

Para explorar su geografía, los únicos requisitos serán calzarse zapatillas o calzado de trekking y las ganas de pasar unas vacaciones rodeados de aire puro y naturaleza.

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