Ponerle onda al pelo


Textos. Romina Santopietro. Fotos. Gentileza.

Para Clelia «Tati» Saravia el cabello naturalmente ondulado es el más fácil de tratar y el más versátil. Y como no sigue modas, siempre va a recomendarle a su clienta el estilo más favorecedor.

En una divertida videollamada, Tati se explayó sobre los cuidados y la tendencia de los cabellos ensortijados.

«En estos momentos en que todos se hacen alisados, en el salón estamos trabajando con muchas ondulaciones: las permanentes. La clienta quiere tener su pelo prolijo, ordenado. Y nosotros hacemos unas permanentes con el cabellos modelado, no con un rulo muy tomado. Yo modelo el cabello. Así la clienta se lava en su casa y puede estar peinada, arreglada. Tengo muchas señoras que están optando por las llamadas permanentes. Porque en realidad, depende del bigudí el tamaño del rulo. Estamos usando mucho esta tendencia y mis clientas se van conformes, porque se pueden arreglar solas después el cabello», comenta entusiasmada.

Destaca también que para estar siempre impecable y no realizar cortes drásticos o traumáticos en el cabello, lo ideal es cortar cada 20 días, realizando pequeños toques en las puntas.

Paso 1, peinado de novia.

«Es como cuando cuidás las plantas de tu jardín. Hay que ir sacando las hojitas amarillas, las hojas secas… Es lo mismo con el pelo. El cabello tiene vida. Trabajo mucho en el cuidado del pelo. Comenzamos con un buen lavado, un buen masaje capilar, con buenos productos y ampollas. Aquí cuidamos muchísimo los cabellos. Y si el cabello es muy largo, siempre soy respetuosa y corto poquito. No soy de cortar mucho. Y eso va tanto para los cabellos lacios como para ¡por supuesto! los cabellos ondulados. Porque el cabello rizado, al secarse se contrae y queda todavía más corto», explica.

En su salón la atención es marca registrada. Cuando una clienta viene por un corte, Clelia la recibe, ella lava, ella corta y peina. En el caso de las clientas de Gonzalo, ocurre lo mismo. Ambos trabajan dedicados a sus clientas, sin delegar, ya que no tienen asistentes, y de esta manera el tratamiento es personalizado.

Paso 2.

Clelia confiesa que ama el cabello ondulado. «Toda mi familia tiene el pelo rizado. Y veo a mis nietas y sobrinas, que se planchan y alisan, cuando en realidad, trabajar el cabello ondulado es mucho más fácil. En principio, con un buen corte, el pelo queda ordenado, y además tenés dos beneficios: lo alisás cuando vos querés, y también te saca de apuro, porque si tenés un evento y no pudiste ir a la peluquería, o no tenés una peluquera a mano, te lo lavás, lo peinás, y teniéndolo bien cortado, el pelo ondulado se luce», describe Tati. «No pasa lo mismo con el pelo lacio. El pelo lacio es lacio y nada más. Después de 20 minutos, no te quedó nada. Por eso, las chicas con cabellos ondulados deberían aprender a aceptarlo y quererlo. ¡El cabello ondulado es hermoso!», sostiene.

Con estos tips una melena rizada es posible: un excelente corte, un buen tratamiento y no ahogarlo en productos para evitar el frizz. «Veo frecuentemente que se abusa de los productos para que no se irise. Entonces el pelo se empasta, se engrasa y no queda natural. En cambio, con un buen corte, prolijo, te puedo asegurar que con un buen lavado y con muy poquito de crema, no te afecta la humedad ni el volumen. Claro que hay que tener en cuenta con qué se lo peina, nunca hay q usar un peine común. Ese es un detalle muy importante también», revela la experta.

Peinado terminado.

Y presenta un desafío: «Vení a probar si tenés rulos. Yo te bajo el volumen del cabello. Te hago el corte sin sacarte largo y te lo manejo. Te aseguro que vas a volver y vas a decir ‘Tati, quiero el mismo corte'».

Con el reto lanzado, Tati concluye: «Lo importante es llevar el estilo que te gusta con actitud».

Del cuidado, del corte, del color y los tratamientos para dejarte divina, se ocupan Gonzalo y Clelia.

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