«Qatar va a ser un mundial muy distinto»


Enrique Cruz se prepara para cubrir su quinto mundial como periodista y jefe de la sección Deportes de El Litoral. Antes, pasó por «Historias que no son mías» y charló de su infancia, su profesión y su mirada sobre las expectativas que genera la Selección Argentina.

TEXTOS. Juan Carlos Haberkon. FOTOS. Archivo El Litoral.

En medio de los preparativos de su viaje al Mundial de Qatar 2022, Enrique Cruz pasó por el living de «Historias que no son mías». Periodista y jefe de la sección Deportes de El Litoral, Panchi, como todos lo conocen, recorrió su vida y su trayectoria profesional en una amena entrevista.

– ¿En qué barrio naciste? ¿Tuviste una infancia feliz?

Nací en barrio Sargento Cabral y después nos mudamos de casa pero en el mismo barrio. Viví una infancia tremendamente feliz. Vivía en una calle de tierra, tengo recuerdos del pozo de agua, de esa casa que teníamos, de la casa a la que nos mudamos que era como un edificio para nosotros en la que teníamos una habitación para cada uno.

– Contanos ¿Hijo de padres trabajadores?

– Claro está, si,si. Mi viejo trabajaba en el diario, empezó a trabajar cuando tenía 14 años, de pantalones cortos y se jubiló a los 69, o sea que estuvo 54 años. En el año 66 o 67 empezó a trabajar en el LT10 y después en el 70 se fue a LT9. Y mi vieja trabajaba como ama de casa.

– ¿Qué tal la pasaste en la escuela primaria y secundaria?

– Primaria y secundaria en La Salle, la pasé muy bien, sí, tengo un recuerdo muy lindo, tenemos un grupo con el cual todavía sigo compartiendo. Tengo la imagen imborrable de Ana, mi señorita de primer grado.

– A la vez que hiciste la secundaria entraste a trabajar al diario con tu papá y también hiciste el servicio militar…

– Claro, tengo un recuerdo bárbaro del servicio militar que hice en el año 81, salí de baja a fin de año y vuelvo el 3 o el 4 de abril del 82, por Malvinas, yo no fui la guerra pero nosotros volvimos. Participo de un grupo también y hemos celebrado este año los 40 años de haber empezado la colimba, el año pasado no pudimos porque estábamos saliendo de la pandemia.

– Siempre dedicaste parte de tu vida a lo que fue tu trabajo y tu segunda casa, El Litoral ¿Qué renglón en tu historia ocupa el diario?

– Y… uno fundamental. Vos lo dijiste, mi segunda casa, yo aprendí a gatear acá adentro. Me acuerdo el mundial del año 74, de Alemania 74, yo tenía 12 años y venía -iba mejor dicho porque el diario estaba en San Martín entre Eva Perón y La Rioja- con mi viejo a ver los partidos acá porque por la diferencia horaria los partidos se jugaban de noche y yo me ponía a escribir a máquina.

Siento al diario como una parte trascendente no solamente de mi vida, sino de mi historia familiar, porque imagínate mi viejo arrancó de cadete y terminó como jefe de publicidad. Yo estuve toda mi vida en Deportes porque arranqué el 27 de diciembre del ’79. Me había llevado tres materias en 5° año, terminé de rendir mi última materia el 23 de diciembre y el 27 empecé a trabajar, o sea, cuatro días después de haber terminado la escuela. Ya alguna colaboración había hecho antes.

En ese momento el jefe de Deportes era Armando Lombardi y quiero nombrarlo porque la verdad es que era un fenómeno Cacho Roteta, Chichín Raviolo.

Chichín me mandaba a comentar un partido, por ejemplo de Colón, y al otro día a la mañana nos poníamos a tomar un café y me decía «¿Qué te pareció el partido?»; y yo le respondía «Colón ganó bien, 3 a 0, la figura fue Chena…»; «¿Te parece…?», me cuestionaba.

¿Por qué hacía eso? Porque quería ver hasta dónde podía sostener el argumento que tenía. Quería ver cómo, no solamente lo reafirmaba, sino además cómo lo sostenía, cuál era mi personalidad para decir «No, Colón ganó bien y Chena fue la figura y te lo voy a discutir a muerte».

Aprendí muchísimo de fútbol con él, un tipo que además era muy purista en la forma de ver el juego, iba a lo táctico, a lo estratégico. También aprendí con los técnicos que en ese momento estaban en Santa Fe como el Gitano Juárez.

– Tenés historias para hacer no uno sino 50 libros… Pero contanos un poco cuál fue tu primer mundial y qué relación tuviste con Diego.

– Este es el quinto mundial al que voy. Puedo decir, no con altanería ni soberbia porque no me destaco por eso, pero sí con mucho orgullo que paso a ser el periodista de la ciudad de Santa Fe con más mundiales cubiertos. Porque éramos Ricardo Porta y yo con cuatro, debe ser en lo único en lo que lo voy a poder superar. El primero fue el Mundial de Francia, en el 98, el segundo Sudáfrica 2010, el tercero Brasil 2014, el cuarto Rusia 2018 y ahora este. Con relación a Maradona, le hice tres entrevistas, la primera fue en Santa Fe, un día que Unión juega con Argentinos Juniors un jueves a la noche, el partido sale 2 a 1. Ese día le pateó tres tiros libres a Pumpido: uno fue al ángulo, el otro fue gol y el otro sacó la pelota Nery. No le fue bien a Maradona jugando acá en Santa Fe, ganó un partido con Boca en cancha de Colón, pero no le fue bien. Esto fue en el año 80, yo tenía 18 años y Diego tenía 20. La segunda nota es muy particular porque se la hice en Sydney el día de su regreso después del 5 a 0 que nos comimos contra los colombianos, ahí el Coco Basile lo convoca. Ese día había un gran quilombo con la prensa escrita entonces no éramos muchos los periodistas que estábamos. Basile y su ayudante de campo hacen la conferencia y en un momento escucho: «¿Alguien quiere hablar conmigo?», me doy vuelta y era él. Quedé mano a mano, yo llevaba una carta que le había escrito Miguel Torres del Sel.

Hacemos la nota y él me dice dos cosas que hubiesen sido noticia a nivel mundial: con Ruggeri vamos a arreglar la capitanía encerrados en una pieza mano a mano y si Redondo quiere seguir jugando en la selección primero va a tener que hablar conmigo. Imagínate esas dos frases hoy por hoy con los celulares y en la web inmediatamente explota todo. Pero quedó publicado en las páginas de El Litoral y nada más.

La última vez fue en Rusia, Argentina queda eliminada en octavos de final, imagínate que había que llenar dos semanas prácticamente de competencia. Empezamos a gestionar la nota con Maradona a través de Víctor Hugo Morales, estaban trabajando juntos para una cadena venezolana.

Vamos al hotel y bueno, tengo una foto con él de ese momento, nos estamos matando de risa porque la verdad tenía una predisposición total, la pasamos muy bien, para nosotros fue muy emocionante. El tipo tiene, digo tiene porque Maradona para mí no murió, un poder de seducción, una forma de hacer que lo quieras. Y bueno, ni hablar de lo que hizo dentro de la cancha.

– Quiero que me cuentes de este Mundial de Qatar. En esta oportunidad fue muy difícil estar, se hizo cuesta arriba, es bastante complicado, pero vas…

– Sí, yo no me canso de decirlo, la decisión de nombrar a Qatar como sede del mundial fue lo que motivó la investigación del FIFA Gate, este no es un país que tenga tradición futbolera y no es un país grande. La vamos a pasar bárbaro, porque son nueve estadios de los cuales entre los dos más lejanos hay 45 kilómetros, imagínate nueve estadios de acá hasta Coronda. Yo he llegado a viajar en 1800 kilómetros para ir a ver un partido de Argentina en el Mundial de Rusia, por ejemplo. Eso y además las costumbres… vamos a vivir un mundial muy distinto. Creo que va a ser muy lindo porque va a ser la primera vez que los jugadores no llegan con una carga de 70 partidos, como llegan siempre, este está en el medio de la competencia, los jugadores van a llegar con 16, 18, 20 partidos a lo sumo, va a ser mundial de un muy buen nivel futbolístico. No me subo al carro de la victoria, como típicamente nos subimos los argentinos que somos muy exitistas, pero creo que estamos muy bien. Deseo que seamos campeones del mundo primero, porque soy argentino y segundo, por Messi, la verdad se lo merece, me encantaría que seamos campeones del mundo por él.

– Está entero… ¿Lo ves bien?

– Sí, sí, totalmente. Aparte lo veo contento. Veo el grupo muy bien, eso es bueno. El otro día estaba charlando con Claudio Gugnali y él me decía que veía un proceso muy parecido al del 2014.

– De toda la banda que siempre tuviste en la sección Deporte hay muchísimos personajes ¿De quién te acordás rápidamente, más allá de los actuales?

– Estoy muy agradecido con los actuales porque además yo soy jefe de Deportes desde 2005, hace 17 años, y sinceramente nos llevamos muy bien, nos divertimos mucho y trabajamos muy bien. No me quiero olvidar de Armando Lombardi que fue mi primer jefe, ni de Cacho Roteta, casi te diría que es como un segundo padre para mí; tampoco de Raviolo, de Montel de la Rocha, que me llevaba al taller donde se armaban las páginas con plomo; ni de Juan Carlos Romano, un tipo sensacional con el que me divertía muchísimo.

– Para finalizar Panchi… ¿Tu lugar en el mundo?

– Mi lugar en el mundo, casi te diría que en un mismo nivel, está en Santa Fe y Mar de Plata. Mar de Plata es una ciudad que amo y no descarto, el día de mañana, no sé si terminar mis días allá, uno nunca sabe cuándo es el final, pero prácticamente alternar Mar del Plata con Santa Fe, me encantaría.

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