¿Qué es un cachorro braquicéfalo?


Los cachorros braquicéfalos son perros y gatos que tienen el hocico excesivamente corto, chato y con la cabeza muy ancha.

 

Existe actualmente en todo el mundo un gran auge de razas que, además de ser braquicefálicas, son de pequeño porte (como el Bulldog Francés y el Pug). Varios estudios corroboran la creciente preferencia por este tipo de perros, basada en los rasgos infantiles del rostro (cara redondeada, mejillas prominentes, ojos grandes redondos y frontales, nariz pequeña) y del cuerpo (miembros cortos, torso compacto, rabo corto).

 

Esto presupone una sumatoria de predisposiciones: el biotipo cefálico ya expuesto, y el tamaño pequeño, que ha sido ampliamente reportado como más excitable, más activo y más reactivo.

Además, los perros de talla pequeña suelen ser tratados de manera más antropomórfica -poniéndoles vestiditos y zapatillas, por ejemplo- por sus propietarios que aquellos de razas más grandes, pudiendo generar problemas de comunicación y manejo como, por ejemplo, conflictos jerárquicos.

 

En cuanto a los felinos braquicefálicos, se describe una mayor predisposición a padecer problemas de eliminación en las razas persa e Himalaya, que se cree está relacionada con la conformación anatómica del hocico, que incide negativamente sobre su percepción olfatoria y feromonal

 

La crianza selectiva de ciertas razas ha dado lugar a la perpetuación de innumerables patologías en aquellas progenies que descienden de cruces con alto grado de consanguinidad o endogamia.

La cría selectiva en búsqueda de rasgos demasiado exagerados ha moldeado la cabeza de los animales braquicefálicos de tal modo que se ven afectados en su salud y bienestar.

 

Ha llegado la hora de reflexionar sobre estos aspectos en la cría selectiva. El síndrome braquicefálicos es una enfermedad creada por el hombre.

 

Los veterinarios como expertos en salud y el bienestar de los animales, deben asumir un rol más activo en el debate sobre estos temas. Los clubes de criadores y los asesores científicos tienen como reto rescatar a estas razas. Es necesario revisar los patrones de selección y focalizarlos en la salud animal más que en el aspecto físico. Un poco más de nariz no estropeara de ninguna manera el exclusivo carácter de estos perros ni sus bondades que les ha permitido ser cada vez más populares.

Ha sido ampliamente comprobado que el comportamiento de un perro no depende exclusivamente de la raza a la que pertenece.

 

Por el contrario, la genética juega un rol menor comparada con el ambiente de crianza, los estímulos a los que ha sido expuesto y las experiencias vividas por el animal, especialmente durante su etapa de desarrollo del comportamiento.

 

Sin embargo, algunas características conductuales tienen una heredabilidad moderada, por lo cual se pueden encontrar perros emparentados que exhiben comportamientos problemáticos similares.

Además, se ha demostrado que existe una predisposición de algunos biotipos caninos y felinos a tener cierto temperamento, relacionado fundamentalmente con la función originaria de la raza, y con su conformación física.

 

Sumado a esto, la reproducción indiscriminada y poco responsable por parte de criadores que están dispuestos a anteponer lo que consideran belleza y estándares de la raza a la salud del animal, sea por desconocimiento o por mero interés económico, incrementa la probabilidad de padecer enfermedades de origen genético, así como de expresar características comportamentales indeseadas.

 

En particular, las razas caninas braquicefálicas -ñatos- tienen altos índices de enfermedades hereditarias, motivo por el cual en algunos países se ha prohibido su reproducción, considerando el deterioro sobre el bienestar que éstas acarrean, siendo una fuente de estrés crónico. La propia conformación física de su cráneo y rostro, y los trastornos asociados redunda en incapacidades, tanto físicas (problemas respiratorios, dermatológicos, oftalmológicos, etc.), como de comportamiento, debido fundamentalmente a alteraciones en la percepción del entorno y en la comunicación

Por otra parte, existen estudios que han encontrado asociación entre la conformación braquiocefálica (calculando el índice cefálico) con ciertos rasgos de comportamiento, como un mayor apego a los propietarios, mayor interés en el juego con personas, mayor tendencia a la agresión defensiva (de tipo protectiva y por miedo) y menor grado de entrenabilidad, comparados con perro de otras características.

 

A lo largo de la historia de selección y perfeccionamiento de las razas caninas se ha dado paso a este tipo de cruces con la finalidad de fijar rasgos y caracteres deseables tales como color de manto y pelaje, color de ojos, forma de orejas, alzada a la cruz y otras características diferenciales que hacen a la estructura ideal de cada raza que se describen en su estándar racial.

 

 

Como resultado de la selección genética la cabeza de los braquicefálicos ha ido acortándose, ensanchándose, esto unido a las malformaciones vertebrales (relacionadas con el acortamiento del lomo, teniendo en cuenta que se busca que cada vez sean más cortos y compactos, los problemas de cadera y rodillas, las patologías dérmicas relacionadas con los pliegues más las alergias (atópica y alimentaria ), la mayor incidencia de Demodicosis, las dificultades para el parto, las patologías oculares, etc., han hecho que la salud y el bienestar de estos increíbles perros se torne cada vez más desafiantes para los criadores responsables y los médicos veterinarios interesados en involucrarse en favorecer la crianza de un ejemplar sano en el sentido integral de la palabra.

 

El síndrome braquiocefálico, también conocido como síndrome respiratorio de los braquicéfalos o Enfermedad obstructiva congénita de las vías respiratorias superiores, malformaciones de las vértebras (Hemivértebra) y degeneración de discos intervertebrales. Dos problemas distintos afectan a la espalda que son, alarmantemente, vistos a menudo en razas braquicefálicas (chatas) y con cola atornillada, como por ejemplo, Bulldog Francés, Bulldog Inglés y Boston Terrier.

 

La cinofilia es una actividad que los amantes de los perros realizan con el fin de mejorar las razas. El fin no es meramente deportivo por supuesto, Se trata de adecuarlos a las necesidades de los seres humanos y de mejorar su salud y calidad de vida

En todo el mundo, las razas braquicefálicas son cada vez más populares, pero la cría selectiva de rasgos exagerados ha conducido a que los casos de estenosis de vías respiratorias altas y los problemas respiratorios, sean cada vez más severos y se presenten a una edad cada vez más temprana.

 

Las malformaciones y el colapso de las vías respiratorias altas son mucho más complejos de lo que antes se pensaba.

Actualmente se sabe que la nariz del perro es esencial para la termorregulación eficaz, y esta función se ve deteriorada en muchos animales braquicefálicos.

 

Si se desea salvar a las razas braquicefálicas es esencial replantearse la cría. Los veterinarios y los clubes de cría necesitan cooperar de forma más eficaz y debatir más abierta y sinceramente sobre estos asuntos.

Las razas más comunes son las siguientes:

 

Perros: Affenpinscher, Boston Terrier, Bóxer (todas las razas), Brussels Griffon, Bull Mastiff, Bulldog (todas las razas), Cane corso, Carlino(todas las razas), Cavalier Spaniel, Chihuahua, Chin japonés, Chow-Chow, Dogo de Burdeos, English Toy Spaniel, Grifón de Bruselas, Japanese Spaniel, King Charles Spaniel, Lhasa-Apso, Maltes, Mastiff, Mastín (todas las razas), Pekinés, Presa canario, Pug, San Bernardo, Shar Pei, Shi -Tzu, Spaniel inglés enano, Spaniel tibetano, Yorkshire terrier.

Gatos: Birmano, Exótico de pelo corto, Himalayos, Persa.

 

Fuente: Notivet

 

 

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