Restauración histórica en San Jerónimo del Sauce


Se trata de la obra «La venida del Espíritu Santo» que desde el año 1929 esta ubicada en la pared posterior al altar de una capilla -construida en 1830- que es monumento histórico nacional. La restauración estuvo a cargo del reconocido artista y restaurador santafesino Mauro Fornari.

Textos. José Zenclussen. Fotos. El Litoral.

La histórica Iglesia San Jerónimo recuperó una de sus obras más emblemáticas, que desde principios del 1900 forma parte del patrimonio local.

En el marco de los trabajos de puesta en valor del edificio –que forma parte del patrimonio histórico nacional- el reconocido restaurador santafesino Mauro Fornari fue el encargado de recuperar la pintura «La venida del Espíritu Santo» que desde el año 1929 se ubica en la pared sur, detrás del altar.

Fornari -quien en Roma trabajó en la restauración de «La Gloria de San Ignacio de Loyola» de Andrea Pozzo; en los Foros Imperiales, en las catacumbas de los Santos «Marcellino e Pietro» y en la Iglesia de Sant’Ivo alla Sapienza de Francesco Borromini- fue convocado por el Padre Jorge Montini y el arquitecto Héctor Sattler (encargado de la obra de recuperación patrimonial) para poner en valor la obra.

«Luego de trabajar en la restauración de diferentes obras en Santa Fe, fui convocado a través del arquitecto Héctor Sattler y del Padre Jorge Montini para realizar el proyecto de restauración de la obra plasmada en la pared apsidial de la iglesia San Jerónimo desde el año 1929».

Fornari agregó que actualmente se encuentra trabajando en los detalles finales de las etapas de restauración.

«Las patologías más importantes que presentaba esta obra eran: el desprendimiento y la disociación entre el soporte y la pared de barro, que además tiene como terminación un estucado muy fino en barro de barbotina. Esos desprendimientos son producto también de los agentes climáticos. El trabajo principal constó de cuatro intervenciones que eran la limpieza, la consolidación, el estucadura con la recomposición de faltantes y el retoque, o sea la reintegración cromática».

El restaurador señaló que la situación que presentaba la obra era muy seria. «Había desprendimientos del tipo de profundidad, de la película pictórica y también en fases intermedias, entre lo que sería el soporte y la película pictórica en diferentes estratos que se fueron aplicando a lo largo del tiempo. Lo más preocupante que encontramos y donde se centra el proyecto es en la etapa de consolidación. Por ello primero se realizó una limpieza superficial que se fue superponiendo con la etapa de consolidación y estucadura para poder reforzar la estructura porque realmente no había manera de poder tocar la obra».

En este sentido Fornari agregó que se pudieron ir delimitando las áreas a tratar para identificar las profundidades. «En alguna de ellas hubo que trabajar en tres tipos de profundidades diferentes hasta lograr la estabilidad de la obra. El trabajo que hicimos con el arquitecto Héctor Sattler fue el de preservar el contexto que tenía la obra, delimitando el área para aislarla de la problemática que tiene el resto de la pared en la que se encuentra esta imagen. Ahora estamos en la última etapa de retoques, en la intervención cromática y la recomposición de la película pictórica que se perdió».

Por último destacó el esfuerzo de toda la comunidad de San Jerónimo del Sauce, más allá de las ayudas de oficiales, por preservar la obra patrimonial del templo: «Es muy importante y es ahí donde se ve la presencia de una comunidad que se acompaña, se mueve para sostener y mantener el patrimonio del templo. Estoy muy agradecido por ello y por esta convocatoria que para mí fue muy satisfactoria».

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Un paso más en la recuperación de la iglesia

Por su parte el arquitecto Héctor Sattler destacó que el pasado mes de octubre se terminó de rendir el último tramo del subsidio que había llegado del gobierno provincial, para la primera etapa de arreglos de la iglesia.

«Es por ello que finales de el mes de octubre, el grupo de trabajo de la parroquia tomó la decisión de recuperar (con recursos propios) ciertas partes de la iglesia que estaban deterioradas en su interior. En ese momento el padre Jorge Montini, y yo mantuvimos contacto con gente que había realizado restauraciones en otras parroquias e iglesias y convocamos a Mauro Fornari. Es uno de los restauradores más importantes que tiene la provincia. Se hace la restauración principal de la iglesia con lo que era el estilo de esa época en que se hizo la pintura».

En familia

Por otra parte Fornari recordó el paso de su hermana Flavia por la Capilla San Jerónimo y el trabajo realizado hace 20 años en Sauce.

«Mi hermana estuvo trabajando en el año 1998 en la restauración y recuperación de obras escultóricas del templo, principalmente en la imagen del Santo Patrono San Jerónimo y en el Cristo Crucificado, que en este momento no está presente en la iglesia, sino en una de las oficinas del templo». Vale recordar que la obra de San Jerónimo (en madera) fue traída por los aborígenes a la reducción.

Un año de arduo trabajo

Construida en 1830 la Capilla San Jerónimo, forma parte del rico patrimonio cultural, religioso y arquitectónico de San Jerónimo del Sauce. Con el paso de los años el templo comenzó un proceso de desgaste que llevó a las autoridades comunales y eclesiásticas de la localidad a realizar gestiones ante las autoridades provinciales y nacionales al tratarse de un Monumento Histórico Nacional.

Entre finales de septiembre y principios del mes de octubre quedó finalizada la primera etapa de trabajo de recuperación y puesta en valor del templo. En esa oportunidad en diálogo con El Litoral el presidente comunal Daniel Ríos y el Cura Párroco Jorge Montini dieron detalles del proyecto.

«La primera etapa del proyecto de recuperación de la Capilla San Jerónimo ha finalizado. Aprovecho para agradecerle al presidente comunal Daniel Ríos por la gestiones realizadas ante el ex gobernador Miguel Lifshitz. La inversión allí supero los 2,3 millones de pesos y nos permitió resguardar este histórico templo», destacó Montini.

En este sentido el sacerdote señaló que los recursos fueron invertidos en la renovación de la iluminación, en los nuevos pisos y contrapiso tanto de la capilla como del Museo Parroquial, el techo y la instalación de un equipo que permite quitar la humedad de las paredes.

«Se sigue trabajando para continuar con lo que va a ser la segunda etapa del el proyecto. Por ello el Consejo Económico de la Iglesia está llevando a cabo beneficios para apoyar este emprendimiento para continuar con los arreglos y el cuidado de la capilla histórica», aclaró.

Por su parte el titular del Ejecutivo local manifestó que también se recuperó el histórico Museo Parroquial. «En el museo se levantó el piso, se retechó toda la parte de la estructura donde se volvieron a colocar las históricas tejas. Se realizó también un moderno trabajo de iluminación y se recuperaron todas las aberturas.

Ríos añadió que además se puso en valor la puerta histórica, «la primera que tenía la capilla en 1830 cuando fue construida y que permanecía en el museo. La segunda etapa de trabajos de restauración es muy importante, por ello es necesario seguir gestionando los recursos para poder completar el proyecto».

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