¿Rubia o pelirroja?


Es uno de los trucos infalibles para cambiar tu imagen de forma visible y radical. Numerosas celebrities han dado el paso y han jugado con los tonos rojizos ¿te animás?

Nada mejor para un nuevo look que un corte de pelo y una coloración adecuada. Resulta además muy divertido porque cualquier cambio en el cabello no pasa desapercibido y te dará la opción de verte «renovada».

Antes de decidirte por un tono determinado tendrás que tener en cuenta una serie de factores que influirán en el resultado final. No hay colores feos, todo depende de si te favorecen o no. En este sentido el tono de tu piel, más o menos oscura, tu color de ojos, tus facciones, dulces o «agresivas» en mayor o menor medida y hasta tu propio carácter y forma de vestir y actuar determinarán el acierto de ese decidido cambio de imagen.

Afortunadamente los actuales productos de coloración ofrecen absoluta garantía respecto al cuidado del cabello y un amplísimo abanico respecto a las tonalidades y a la mayor o menor permanencia del color. Un buen consejo, especialmente si te tiñes por primera vez, es acudir a un salón de belleza y buscar el consejo profesional. En la peluquería podrán asesorarte y aplicar el tono más adecuado atendiendo a las características de tu cabello, su color natural, su grado de porosidad, su estado general, más o menos dañado, etc.

Tené en cuenta que tu pelo es único. Sería casi imposible encontrar dos melenas de color idéntico, es más, en tu propio pelo, si te fijas, lo más probable es que descubras que tienes mechones de distintas tonalidades. En cada fibra capilar, la queratina se concentra en mayor o menor medida produciendo un color determinado. Por eso es recomendable una primera prueba antes de elegir el tono definitivo (no siempre queda exactamente igual al que ves en el envase o en la carta de color).

Elegir el color

Hoy en día hablar de pelirrojas resulta demasiado genérico. Hay que decir que es un color muy favorecedor que siempre aporta un tono fresco, sexy y algo «exótico» al cabello, pero, ¡son tantos los matices! que tendrás que «afinar» para elegir el más adecuado. Algunas pistas, que te pueden ayudar a decidirte dependiendo de tus características son:

Rubios o marrones muy claros, unidos a un tono pálido de piel. En general, les sientan fenomenal los toques cobrizos y anaranjados (si además tus ojos son verdes o color miel el resultado será impactante).

Piel tostada y cabello claro. Aquí la elección es sencilla, los tonos cobres son los acertados porque contribuyen a iluminar el rostro y darle un toque misterioso y seductor.

Tono de piel moreno. Es por ejemplo el caso de Rihanna que suele elegir los tonos berenjena para la coloración de su cabello. Son muy favorecedores y dan un aire sofisticado y un toque «retro» a una imagen ultramoderna.

Cabello oscuro. Existen dos posibilidades, decolorar el conjunto de la fibra capilar y actuar como si el cabello fuese claro o bien potenciar su propia tonalidad apostando por los matices caobas que le aportarán luminosidad.

FUENTE: MUJER DE ELITE.

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