Rutina diaria y natural para una piel suave e hidratada


Para lograr una piel suave debemos cuidarla tanto por fuera como por dentro. Además de hidratarla correctamente hay otros factores que también influyen en su bienestar, como el tabaco o una alimentación desequilibrada.

Si queremos tener una piel suave e hidratada debemos seguir una sencilla rutina diaria. No tardaremos mucho tiempo, pero debemos ser constantes para lograr resultados satisfactorios y permanentes. De este modo evitaremos la piel seca y apagada, los talones y los codos agrietados, etc.

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Y, al estar tan expuesto al exterior, sufre las consecuencias de los agentes como el clima, la contaminación, el estrés, así como del paso del tiempo.

Por este motivo, para mantenerla siempre saludable y bella debemos cuidarla a diario, sobre todo a partir de los 30 años.

Por qué se seca la piel
Hay varios factores que afectan a la piel y promueven su deshidratación:

  • Alimentación desequilibrada, rica en grasas perjudiciales, azúcares, harinas y lácteos.
  • Beber poca agua.
  • Exposición excesiva al sol.
  • Tabaquismo.
  • Falta de una rutina de hidratación a nivel externo.
  • Productos cosméticos inadecuados.
  • Envejecimiento.
  • Cambios hormonales.

Rutina para la piel

Aceite en la ducha
Todas queremos hidratarnos a diario, pero nos falta tiempo para aplicarnos la crema por todo el cuerpo y esperar a que la piel la absorba.

No obstante, proponemos una alternativa más práctica que podemos comprar o elaborar de manera casera: el aceite sólido.

Este cosmético natural nos lo podemos aplicar mientras estamos en la ducha, ya que con el calor y el vapor del agua abrimos los poros de la piel y el aceite se absorbe mucho mejor.

Además, hidratarnos la piel es tan sencillo como pasarnos la pastilla de aceite por todo el cuerpo mientras la piel está húmeda. En solamente un minuto estaremos hidratadas.

Al salir de la ducha podemos dejar que la piel se seque sola o bien con una toalla, pero sin hacer demasiada fricción.

¿Qué aceite usamos?
Ajo y aceite de coco
Para obtener los mejores resultados podemos optar por diferentes alternativas:

Aceite de almendra: económico y muy nutritivo.
Aceite de coco: delicado y equilibrante, ideal para combatir los hongos.
Aceite de jojoba: se absorbe con facilidad.
Manteca de karité: muy nutritiva, para pieles secas.

Una exfoliación suave
La exfoliación es una parte imprescindible de nuestra rutina, ya que elimina las células muertas de la piel y promueve su regeneración. Como resultado, conseguimos una piel firme, suave y luminosa.

Podemos exfoliarnos con esponjas o guantes específicos. Asimismo, también podemos preparar nuestro propio aceite sólido, pero con sal marina. Así, mientras nos hidratamos la piel también nos estaremos haciendo un suave peeling.

Cuidado con el sol
Nos gusta el sol y broncearnos la piel para lograr un hermoso tono moreno. No obstante, no debemos abusar de él, ya que produce una deshidratación y envejecimiento progresivos de la piel.

Lo más saludable es tomar el sol durante 20 minutos diarios. Además, si no excedemos este tiempo no es necesario usar crema de protección solar (aunque siempre es recomendable).

Cepillado en seco
La técnica del cepillado en seco es excelente para tener una piel suave, bonita y sin celulitis. Es un método muy sencillo que podemos hacer en casa varias veces por semana con la ayuda de un cepillo de cerdas naturales.

Beber agua
La hidratación no solamente la obtenemos desde el exterior mediante lociones y aceites, sino que debemos beber suficiente agua a lo largo del día.

Se recomienda beber 2 litros de agua cada día, en ayunas y fuera de las comidas, para que produzcan un efecto positivo en la piel.

Consumir grasas saludables
El último punto está dirigido a la alimentación, que es la que aporta los nutrientes para nuestra piel.

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