Sabores de otoño


Las bajas temperaturas son la excusa perfecta para disfrutar de platos suculentos y enérgicos. Y qué mejor que saborearlos en La Paz Restó.

Textos. Gisel Sosa.

Se hizo esperar, pero finalmente llegó el frío. Y quienes disfrutamos de las bajas temperaturas tenemos la excusa perfecta para preparar platos suculentos y enérgicos. Sopas, guisos, cazuelas, salsas y pucheros son los más elegidos para deleitar el paladar y subir la temperatura.

Estas comidas calóricas nos remontan a la infancia e indiscutiblemente recordamos las viejas ollas de aluminio de la abuela, las enlozadas y floreadas de la tía o la Essen marrón de mamá que siempre nos repite que no rayemos.

El pasado 1° de mayo tuvimos el placer de compartirles nuestro tradicional locro. En nuestras ollas burbujeantes se cocían por un lado el clásico potaje argentino y por el otro uno libre de carnes, para que quienes no las consumen no se quedaran sin probar parte de nuestra historia. Como siempre tenemos presente a los clientes vegetarianos, tanto para las viandas como para elaborar nuestras cartas, está opción la propusimos por segundo año consecutivo.

Retomando el recuerdo de las cartas pasadas, también desfilaron por nuestra vajilla los ñoquis de rúcula y ricota con salsa mediterránea, las hamburguesas de hongos y porotos negros, los sándwiches y wraps de vegetales asados, y el roll de berenjenas y hummus con ensalada de cous cous.

Hace un tiempo nos propusimos ampliar nuestra carta y tener más opciones de principales vegetarianos, para no caer en el cliché de las ensaladas como única alternativa para aquellos que no consumen carnes. Y ahora tenemos el orgullo de contar con más platos para ellos.

Actualmente podemos ofrecerles un sabroso risotto de calabazas, que provoca untuosidad desde el primer bocado. Tenemos Pakora de rúcula con alioli de hinojos, que deslumbra por su presentación hecha pirámide con sus hojas crocantes. Nuestros vegetales que siempre resaltan por su color, acompañados de una salsa de hongos que destaca por su textura carnosa pero tierna. Y una sopa cremosa de zapallo ahumado y jengibre que nos hace agua la boca de solo nombrarla, imagínense cuando la prueben.

Nos sentimos satisfechos por el amor y dedicación que hemos puesto en la confección de esta carta, que está dirigida a cada uno de los clientes que nos eligen desde diciembre del 2019, a los amigos, a la familia y a los nuevos comensales que se acercan a conocernos porque nos leen en el diario y las redes. Y siempre ansiosos de que cada manjar que saboreen en La Paz los transporte a las comidas y platos que hacían la abuela, la tía o mamá.

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