Santafesinos por el mundo: Colombia


Sabrina Valdez tiene 24 años y hace 7 que vive en Bogotá. En esta nota charlamos con ella sobre su vida en el extranjero, la nostalgia por su familia, y sus planes para el futuro.

TEXTOS. Revista Nosotros. FOTOS. Gentileza.

Cuando tenía 17 años y estaba terminando 4° año del colegio secundario Sabrina Valdez se mudó a Bogotá, Colombia. Su papá se había ido unos meses antes y le iba muy bien en su trabajo, por eso su familia entera viajó para estar con él, con la esperanza de que todos pudieran crecer profesional y personalmente. Por motivos de la vida, su mamá no consiguió trabajo y se instaló en Buenos Aires, donde más tarde también se quedó su hermano. Desde entonces, Sabrina y sus papá viven en Colombia, y el resto de la familia en Argentina. Con ella charlamos virtualmente para conocer de su vida como extranjera, las cosas que extraña y los sueños que tiene por delante.

– Contanos a qué te dedicás allá…

– Actualmente sigo estudiando. Me recibo ahora en noviembre de Ingeniera de Sistemas y Telecomunicaciones. Ya tengo un diplomado completo, que fue la opción de grado para recibirme y, además, estoy haciendo otros dos. También, estoy buscando maestrías tanto acá en Bogotá como en Buenos Aires, Madrid o Lisboa. No estoy trabajando por motivos de visado y porque no tengo el título. 

– ¿Qué cosas son las que más extrañás del lugar donde naciste?

– Diría que la comida. No estoy diciendo que acá sea fea ni mucho menos, pero la gastronomía es completamente diferente a lo que uno está acostumbrado y eso choca de entrada cuando uno llega. Milanesas, empanadas, pizzas, pastas… son completamente diferentes acá y no hay un lugar donde uno encuentre todo disponible. Hay cosas propias de Argentina que no hay en otro lado como el asado, los alfajores, las golosinas, los snacks. Hay dos opciones: o te encontrás con otros argentinos acá que tienen su propio restaurante o cocinás en casa. 

Extraño a mi familia, a mi mamá y mi hermano que viven en Buenos Aires. Acá con mi viejo nos arreglamos en un montón de cosas, pero nos hacen mucha falta ellos. Si bien lo tenemos solucionado con videollamadas, no es lo mismo. 

– ¿Qué cosas seguís haciendo allá que te llevaste de acá?

– La verdad, no muchas cosas. Me tocó cambiar un montón de hábitos para acomodarme a vivir acá. Algo que sí puedo decir es que sigo haciendo deporte. Yo antes jugaba handball allá, pero acá no es un deporte que tenga desarrollo, entonces tuve que cambiarlo por el vóley. Me está yendo mucho mejor, es algo que no puedo dejar de hacer. Tengo que romper la rutina con algo de adrenalina y cansarme hasta más no poder.

– ¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta del nuevo lugar donde vivís?

– Algo que me encanta de Bogotá es que está rodeado por montañas y a donde mires, hay mucho verde. Y lo que menos me gusta, son dos cosas. Primero, el tráfico. Siempre pero siempre hay embotellamientos y mucho más los sábados, eso es algo que te saca hasta las ganas de salir. Y segundo, el clima. Acá llueve cuando quiere. Podés estar en el sur de la ciudad y hace un día hermoso, y en el norte, se cae el cielo de la tormenta. Eso sí, la recomendación es siempre salir con paraguas, porque nunca sabés dónde te puede agarrar la lluvia.

– ¿Te costó adaptarte? ¿Las costumbres son muy distintas a las de acá?

– Un poco, como decía antes, hay muchas cosas que chocan cuando uno llega a otro país. La alimentación es totalmente diferente. Acostumbrarse a comer arepas, bandejas paisas, arroz en todas las comidas, desayunos muy cargados. Es algo chocante. 

– ¿Creés que Bogotá va a ser tu último lugar de residencia o proyectas vivir en otros destinos? ¿Volverías a vivir a Santa Fe o a alguna otra provincia de Argentina?

– ¡No! Jajaja… No quiero que suene mal, ni mucho menos. Pero no me quedaría acá y tampoco volvería a Argentina. Ya estoy buscando para irme a estudiar y trabajar a Europa, por ahí a España o Portugal o, en su defecto, irme a Australia. Tengo la firme convicción de que Latinoamérica es un barquito que lo único que hace es hundirse. Y hasta no ver cambio, en algún lado, no creo que quiera quedarme acá.

– ¿Cómo te imaginas tu vida de acá a 5 años?

– Ojalá ya pudiendo ejercer mi carrera en algún buen lugar. Además, estudiar otra cosa diferente a lo que estoy estudiando actualmente. Probablemente, ya fuera de Colombia.

IDA Y VUELTA

«Si un extranjero quiere conocer Argentina, lo mandaría a recorrer todo el país. Primero, Buenos Aires, básico para todos. Después que recorra la Patagonia, hermosa por donde la mires. También, que visiten las Cataratas del Iguazú. Y de Santa Fe, la zona del Puerto y el Puente Colgante, que visiten los ríos que hay en la provincia y que aprovechen los tours en las cervecerías.

Si un santafesino quiere conocer el lugar donde vivo ahora, le diría que recorrer Colombia es muy bonito. Y no solo las ciudades principales como Medellín, Cartagena, Bogotá… hay muchos lugares divinos que están en los alrededores de las ciudades principales que te dejan atónito. Hay zonas en donde hace mucho calor, pero otros más cercanos a la Cordillera que son realmente fríos. Entonces tienen que tener eso en cuenta, no es un país 100% tropical, tiene de todo».

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