Singapur: la pujanza de una ciudad


Es una de las urbes más desarrolladas del mundo, con una economía floreciente y una educación que la muestra en el primer lugar en el informe “Pisa”. Es integrante de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático y junto con Hong Kong, Taiwan y Corea del Sur, es considerada como uno de los “cuatro tigres asiáticos”.
Textos. Mario A. Laguzza.

Lo primero que debemos saber es que Singapur es una isla cuya capital es la ciudad del mismo nombre, por lo que considera a la misma como una ciudad-estado.
Está situada en el extremo sur de la península de Malaca (Masalia y al norte de Indonesia que la separa el estrecho de Singapur. Con una superficie de 697 kilómetros cuadrados, es el país más pequeño del Sudeste asiático.


La isla de Singapur ha formado parte de varios imperios regionales de los cuales en 1819 los británicos se instalaron con un puesto comercial de la Compañía Británica de las indias Orientales. En el siguiente siglo, durante la Segunda Guerra Mundial, fue ocupada por los japoneses. Años más tarde, Singapur declaró su independencia del Reino Unido en 1963 como un estado más de Malasia mediante un referendum de incorporación, de la que se separó dos años después.

Desde entonces la ciudad-estado ha prosperado rápidamente y se ha ganado la distinción de ser uno de los “cuatro tigres asiáticos”.


Singapur es una de las principales ciudades globales y uno de los centros neurálgicos del comercio mundial, contando con el tercer mayor centro financiero y el segundo puerto que más mercancías mueve. Su economía globalizada y diversificada depende especialmente del comercio y del sector manufacturero. En términos de paridad de poder adquisitivo, Singapur es el tercer país con mayor renta per capita del mundo, además de figurar entre los primeros países en las listas internacionales de educación, sanidad, transparencia política y competitividad económica.


Políticamente Singapur es una república parlamentaria multipartidista con un gobierno parlamentario unicameral.


El rápido desarrollo del país lo ha llevado a tener una influencia importante en los asuntos internacionales y a que algunos analistas lo consideren una potencia intermedia.


El país mantiene relaciones diplomáticas con 175 países, aunque no cuenta con una alta comisión o embajada en muchos de estos países. Es miembro de la Organización de naciones Unidas, el Commonwelth y de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático . Por razones geográficas, las relaciones con Malasia e Indonesia son las más importantes por la cercanía de ambas con Singapur.

También tiene buenas relaciones con Estados Unidos, país percibido por el gobierno como un poder estabilizador que desempeña el papel de contrapeso en la región.

ECONOMÍA
Singapur posee una economía de mercado libre; próspera caracterizada por un entorno abierto. Tiene precios estables y uno de los PBI per capita más altos del mundo.

La economía depende principalmente de una de las exportaciones y el refinamiento de importaciones, particularmente las del sector electrónico e industrial. El sector manufacturero constituyó el 26% del PBI del país en años recientes y de ha diversificado a los sectores de la química, el refinamiento del petróleo, la ingeniería mecánica y las ciencias biométricas, entre otros.

Específicamente, la refinería petrolera más grande de Asia se encuentra en Singapur.


La ciudad cuenta con el puerto marítimo que maneja el mayor volumen de carga anual, tanto en tonelaje como en número de contenedores del mundo. Asimismo el país es un importante centro financiero internacional y cuenta con el cuarto mercado de divisas más grandes del mundo, detrás de Nueva York, Londres y Tokio. En esta economía floreciente, se encuentra miles de extranjeros en el país, trabajando en empresas multinacionales.


TURISMO Y ESPARCIMIENTO
Singapur es una de las principales capitales turísticas del sudeste asiático, convirtiéndose en apenas un par de generaciones, en una de las plazas más visitadas de Asia.

El turismo es uno de los recursos económicos más importantes del país. Aproximadamente 7.8 millones de turistas visitaron el país en 2010, y esa cifra subió a 10.2 millones en 2012.


Singapur es un condensado de Asia: en ella viven tres grandes comunidades. Los más numerosos son los chinos, luego los malayos y los indios.


Los malayos fueron los habitantes originales de la isla. El barrio Chino es la vidriera donde se muestra esta comunidad tan numerosa que muchos ven a Singapur como un desprendimiento de China en la punta de Malasia. El emblema más llamativo de la presencia china, es el reluciente Templo de Buda. En el corazón del Chinatown, es una construcción imposible de pasar por alto.


Raffles es un nombre muy popular en la ciudad, Thomás Raffles fue el militar británico que fundó la colonia y la ciudad en 1819. Su nombre es conocido en todo Singapur debido al Hotel Raffles que fue durante mucho tiempo el más lujoso de Asia y aun sigue siendo uno de los más elegantes de ese continente. Una noche no está al alcance de cualquiera, pero todos pueden “regalarse” un té o un coctel en sus jardines.


Pero falta todavía mucho para ver. Por ejemplo, caminar por Orchard Road, calle comercial por excelencia donde se encuentran los malls con las marcas internacionales más reconocidas. Pasear una noche en las embarcaciones que recorren el río y la bahía que dividen el distrito financiero y lujosos hoteles, todos iluminados reflejándose sus luces en las aguas de la bahía. El gobierno de la ciudad ha autorizado iluminar las fachadas de los edificios públicos y privados para que la zona luzca resplandeciente.


En una de las orillas del río se encuentra el Merlion -un león con cuerpo de pez- que es símbolo nacional de Singapur, que de hecho significa “la ciudad del león”. El tan comentado tigre asiático es en realidad un león.

Muchas parejas vienen a tomarse unas fotos el día de su boda.


Cada noche a las 19.45 y a las 20.45 en punto, mientras empieza a escucharse una música de tintes orientales, las ramas de acero de los árboles de un parque se van iluminando de a poco con miles de leds de todos los colores. El espectáculo no dura más que un cuarto de hora, suficiente para ser transportados hacia un mundo todavía por explorarse.


UNA ARQUITECTURA INNOVADORA
Los rascacielos son una de las creaciones más apasionantes de la humanidad. Actualmente, es difícil encontrar una ciudad moderna que no cuente con una de estas construcciones o, al menos, con un edificio de cierta importancia.


Los visitantes que llegan a Singapur se sorprenden al descubrir lo desarrollada que está la ciudad y la modernidad que ostenta. Esta ciudad-estado revela la pujanza y audacia en la diversidad arquitectónica que ofrece. Son edificaciones palaciegas, de una arquitectura vanguardista. Para ello daré un solo ejemplo, que por su aspecto lo dice todo y se destaca en toda la ciudad. Se trata del hotel Marina Bay Sands que por su aspecto, me animaría a decir que es único en el mundo.


El edificio, o mejor dicho, los edificios de este mega hotel, se trata de tres torres iguales que están una al lado de otra, pero separadas entre si por unos 12 o 15 metros y de 60 pisos de altura. Tiene 2.560 habitaciones, siete restaurantes y cocheras para 4.000 autos. Esto no sería nada si no decimos que las tres torres sostienen una larga plataforma de 120 metros de longitud en forma de un barco, donde se encuentran, entre otras instalaciones, un restaurante, algunos comercios de ventas varias y una piscina de unos 80 metros de longitud adornada con palmeras y otras vegetaciones y todo esto a esa altura que permite apreciar una hermosa y panorámica vista de todo Singapur.


Para finalizar diré que a esta urbe se la puede denominar “la ciudad jardín” debido a la gran cantidad de espacios verdes, calles arboladas, parques y jardines y la gran abundancia de plantas que proveen a la misma de pulmones ecológicos. Hay que destacar aquí el Jardín Nacional de la Orquídea, donde nos maravillaremos con la inmensa variedad de orquídeas en exhibición.

(*) El autor de esta nota visitó Singapur en noviembre de 2018.

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