El taco midi vuelve renovado


Ni tan alto ni tan bajo, el taco midi es el accesorio it de la temporada. Perfectos para jornadas maratónicas que acaban tarde, van bien con vestidos, faldas, minis y chupines; destacan las piernas y nos hacen sentir igual de femeninas y sofisticadas.

 

Textos. Georgina Lacube. Fotos. Archivo y gentileza Chanel, Clara Barceló, Jessica Kessel y Josefina Puente.

Amén del dolor que la mayoría de las veces provocaba su uso, durante mucho tiempo los tacos altos (con o sin plataforma) fueron sinónimo de estilo y elegancia en los looks de la mujer contemporánea. Carrie Bradshaw, el icónico personaje interpretado por Sarah Jessica Parker en la serie Sex and the City, fue una de sus máximas fanáticas al poner de moda los Manolos, o lo que es lo mismo, los caros diseños del conocido creador español Manolo Blahnnik. Otras de sus promocionadas firmas fueron Jimmy Choo y Christian Louboutin.

 

El tema es que después de tantos años de interpretar a Carrie, y de convertirse en una de las líderes indiscutidas del fashion system gracias a dicho personaje, SJP padeció las consecuencias físicas del tema ya que sufrió daños irreparables en sus pies, situación que la obligó a usar sneakers en su día a día y las famosas botas australianas de cuero de oveja UGG.

El colmo de esta carrera frenética por concebir el taco más alto y afilado fue la creación del zapato Armadillo de Alexander McQueen, un botín con un taco de 12 cm., plataforma oculta y aspecto ergonómico que al mismo tiempo se erigió como una verdadera obra arquitectónica, posible gracias a la combinación de la mente brillante del genial diseñador británico y a la experiencia de grandes maestros zapateros italianos. Pocos meses antes de suicidarse, los presentó en su desfile Primavera-Verano 2010, asombrando a la crítica y al público con su estructura innovadora y la ruptura de moldes que planteaban en el sector del calzado. El resultado estético en la pierna de la mujer recordaba a la postura de una bailarina erguida apoyándose sobre las puntas de sus pies. Su estructura era tan compleja que solo se reprodujeron 21 réplicas de este diseño. Desde entonces, este modelo se ha convertido en una pieza de museo. La primera celebridad que utilizó los zapatos Armadillo fue Lady Gaga en el videoclip de Bad Romance. Luego le tocó el turno a Daphe Guinness al utilizarlos durante una sesión fotográfica con Steven Meisel para Vogue Italia.

Pero como en la moda todo es cambio, más tarde hizo su irrupción el calzado bajo menos pensado: la zapatilla, acabando con el reinado de los zapatos indomables. De este modo, casas tradicionales como Dior y Chanel se animaron, allá por el 2014, a fusionar sus creaciones haute couture con el famoso calzado atlético, sentando las bases de lo que hasta hoy es una macrotendencia global: el sporty chic. Así, las zapas y las prendas urbanas con vocación deportiva coparon las calles y los editoriales de moda.

 

Al igual que un romance, el fenómeno se fue desgastando, lo que dio lugar a una nueva tendencia. Para el regocijo de muchas, en este invierno 2017 la sensatez llegó a los pies de la mano de los tacos midi (término que hace referencia a una altura media). Heredero directo de los mules noventeros (zapatos destalonados), este calzado con taco bajo es un imprescindible para aquellas que no quieren renunciar del todo a la comodidad del zapato plano y que no soportan un taco de vértigo.

Aptos para articular looks relajados y ¡saludables!, se imponen en tipologías clásicas tales como: botas go-go (de caña elastizada baja que puede ser por debajo o arriba del tobillo y con una horma cuadrada), mocasines, merceditas, escarpines, ballerinas, loafers (modelo parecido a un mocasín pero sin antifaz ni talón) y hasta en sandalias con boca de pez. Miden entre cuatro y seis centímetros y su forma puede ser cuadrada, redonda, tipo bola y chupete.

 

Como siempre, las firmas de lujo fueron las primeras en incluirlos en sus colecciones. Hicieron una tímida aparición en el desfile otoño-invierno 2013/2014 de Chanel, donde el mismo que Karl Lagerfeld le dedicó una oda en forma de varias piezas audiovisuales. Entretanto, Pier Paolo Piccioli y Maria Grazia Chiuri presentaron una versión repleta de tachas para el verano 2016 de Valentino, mientras que Balenciaga y Miu Miu siguieron sus pasos al incorporar versiones más accesibles en sus colecciones de otoño.

“La propuesta tardó en consolidarse a nivel masivo dado que se “linkeaba” mucho con un zapato de abuela”, revela Mariana Marrari, Diseñadora textil (UBA), especializada en calzado. Y agrega: “recién llegó a viralizarse de modo comercial en el 2016 gracias a marcas muy cancheras como Zara y & Other Stories”.

 

¿Cuál fue el germen de su origen? La experta sostiene que su irrupción no tiene más justificativo que la necesidad misma. “Se sabe que desde hace años la moda surge de la gente, y lo que se estaba buscando era volver a la elegancia y a la comodidad mediante una propuesta que, además, no tenga limitaciones en cuanto a ocasiones de uso”.

Esta corriente, lejos de ser una tendencia pasajera sin muchas posibilidades de llegar a la calle más partidaria de polarizarse en torno al zapato plano o al tacón máximo ha calado en íconos de moda. Con esa natural habilidad para ponerle onda a todo (incluso a este taco con una estética muy vintage), las primeras en dejarse ver con este “taco perfecto” fueron las blogueras e influencers. Así, Alexa Chung los combinó con un mono azul para asistir a una de las semanas de la moda de Londres; Dakota Johnson (la hija de los actores Melanie Griffith y Don Johnson) los adoptó en la forma de una clásica ballerina y combina los suyos, de Chloé, con pantalones boyfriend, camisa y blazer; la actriz Kate Bosworth los usa con una mini color mostaza y camisa blanca; y la it girl Olivia Palermo los incorporó en versión mocasín de punta cuadrada y estilo masculino. Otra aficionada de este calzado con reminiscencias sesenteras es la ex editora de la Vogue Paris, Emmanuelle Alt, quien los usa las 24 horas del día con jeans y blazer sastrero.

“El beneficio de este calzado es el taco de cuatro, claramente, ya que mantiene la proporción del peso del cuerpo distribuida de manera correcta. Cuando uno empieza a sumar altura al taco comenzamos a cargarle peso a la parte metatarsiana, que son las almohaditas que tiene abajo el pie y que duelen cuando estamos en una fiesta con tacos altísimos”, señala Marrari.

 

BREVE LECCIÓN DE ESTILO

 

El taco midi, sin duda, te aportará un toque chic con cierto aire retro a tu estilismo y, además, son perfectamente combinables con cualquier tipo de dress code. Si los necesitas para ir a trabajar, fusionalos con cualquier vestido camisero o suéter largo bien holgado; con unos pantalones pinzados o leggings de cuero. También son el calzado ideal para un look más casual y urbano. En este sentido, valen con unos denim capri o un vestido preppy. Ya sabés. No hay normas ni outfit que se les resista. Para pisar fuerte.

 

 

 

Previo Los 50 años del CREI
Siguiente Sueño para gamers nostálgicos: sale la Super Nintendo Mini