Un espacio de puertas abiertas y proyección barrial


BIBLIOTECA POPULAR OSVALDO BAYER

 

En el Centro Comunitario Padre Trucco funciona una biblioteca con ADN alterado, que explota hacia afuera y pasea sus libros por las escuelas y por las plazas. 

 

Por Romina Santopietro

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Desde la puerta la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer se percibe distinta. No es un claustro intimidante de silencio hermético.
Hay flores, dibujos, cartelitos de colores; todo invita a entrar, a seducir al ojo curioso, a descubrir qué hay detrás de estas puertas. Está situada en la zona fronteriza de los dos Guadalupes, el de la Costanera y Oeste. Una frontera no demarcada, pero que la presencia de la vecinal y la biblioteca desdibuja a fuerza de integración, de lazos extendidos, de manos abiertas, de trabajo conjunto e incansable.

 

El espacio en sí es acotado, pero esta biblioteca vibra en dos dimensiones: la real, física, que necesita crecer y expandirse y la ideal, donde es llevada por los voluntarios que trabajan en ella para que pueda manifestarse en extensiones por todo el barrio: en las escuelas, en las plazas, en sus talleres…
La Biblioteca integra el Centro Comunitario Padre Trucco, materialización del proyecto de salud y cultura de la Asamblea Barrial de Guadalupe.

 

Al principio la biblioteca se armó con donaciones, por lo que mucho material iba quedando desactualizado. Los subsidios ayudaron enormemente a enriquecer y actualizar la colección de libros. Creció muchísimo la parte de literatura para niños, por lo que fue muy importante poder ingresar a Conabip (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares). También permitió poder tener un bibliotecario, porque hasta entonces se turnaban los voluntarios para atender a la gente que se acercaba.
Uno de los problemas que tiene es que los subsidios no alcanzan a cubrir los honorarios de un bibliotecario, ni siquiera part time. Lo que reciben los chicos es apenas un aporte. Son turnos de tres horas entre muchos voluntarios que trabajan para el funcionamiento de la entidad.

 

Las bibliotecas populares deberían poder mantenerse con el aporte económico de los socios. Entonces el núcleo de entidades de Santa Fe está pidiendo que se imite lo que ocurre en otros puntos del país, y es que algún ente gubernamental abone un subsidio mensual que se pueda destinar al pago del personal.
También hay una política de la biblioteca que es no cobrar una cuota alta, porque se persigue que se acerque la mayor cantidad de gente posible. El costo para adultos es de $ 20 mensuales y $ 10 para niños. Hay unos 360 socios activos, y con las cuotas al día, apenas unos 80. La cuota es casi simbólica.

 

La necesidad de crecer

 

Otro problema acuciante es la falta de espacio. Toda la biblioteca, sus proyectos y talleres funcionan en un único salón, que queda chico hasta para guardar la colección de libros de manera correcta.
Para vencer esa suerte de debilidad, los voluntarios llevan la biblioteca hacia afuera, y desarrollan actividades y talleres fuera de esos muros. Una de estas actividades es el ciclo de lectura en las plazas, donde todos los domingos llevan canastos llenos de libros, como si fuera un picnic.

 

Después en la escuela 21, Pedro de Vega, se desarrollan talleres estimulando la lectura y trabajando con los derechos de los niños, una propuesta que lleva ya dos años funcionando. Se desarrolla en los grados de primero a cuarto.
En este proyecto existe un convenio con la UNL para que los estudiantes de la licenciatura en Trabajo Social y los de la licenciatura en Terapia Ocupacional desarrollen sus prácticas en la escuela, llevando adelante esta propuesta.

 

En la escuela Nº 38 Brigadier Estanislao López, por tercer año consecutivo, desde la biblioteca funciona el taller de Animación a la Lectura. Este año se incorporó otra organización cultural, que es Cinemalacalor, y ellos organizan proyección de cortos que después se trabajan en debates, con los chicos de séptimo grado. También participa la psicóloga del centro de salud, por lo que se generó una interacción entre la escuela, la biblioteca, Cinemalacalor y el centro de salud. Es una actividad completamente integradora. La biblioteca busca generar esas redes para llevar adelante los proyectos.

 

Este espacio nuclea a chicos que vienen todas las tardes, y son niños que si no estuvieran contenidos en este espacio, estarían en la calle. Juegan en la computadora, leen, se controlan entre ellos mismos los tiempos en la compu… aprenden la hora a partir de dividir los tiempos en forma justa.

 

Cuando por la tarde están los chicos, más las terapistas ocupacionales, más el bibliotecario, el espacio se hace pequeño. Es una biblioteca tomada. No es el problema la actividad en sí, sino la falta de espacio.
Por eso los responsables de la Bayer, que no se amilanan ante nada, están ocupados en gestionar otro espacio, más grande. En 2010 la Municipalidad hizo un presupuesto participativo en la vieja estación del tren de Guadalupe, y se votó un playón deportivo. Este lugar tiene la ventaja de estar a sólo una cuadra del espacio actual de la biblioteca, lo que es muy importante: es muy simbólico este espacio fronterizo entre los dos Guadalupes. Y eso es lo que se trata de mantener. Es fundamental para unir los dos barrios. Este es el desafío que enfrentan en esta etapa, conseguir que se ceda este espacio para trasladar la biblioteca física. Y también de integración social. Por esto es importante mantener el espacio geográfico, relacionado con el arraigo.
La idea es derribar barreras, romper el paradigma de biblioteca como claustro y custodia de libros, sino que es una biblioteca abierta, que sale a buscar al lector, un poco obligada por la falta de espacio y otro por el espíritu inquieto de quienes la crearon.

 

Equipo de Trabajo de la Biblioteca:

Bibiana Masiello, Rosa Sánchez, Marita Izaguirre, Fabián Forte, Nancy González, Alejandrina Gómez Lassaga, Valentina Steckler, Valeria Romero, Teresita Cherry, Silvia Arrúa, Alicia Martínez, Patricia Lasave, Susana Paradot, Sara Masi.
Talleristas: Ana Paula Rivero Berrone, Marilina Renk, Ernesto Sastre, Emiliano Ríos.

 

La historia

 

La Biblioteca Popular Osvaldo Bayer surge en el año 2004 como un anhelo de la Asamblea Barrial de Guadalupe, organización que formó parte del movimiento asambleario que nace en la coyuntura crítica de los años 2001/2002.
La misma habilita y gestiona un Centro de Salud, que, junto con la Biblioteca, forman el Centro Comunitario Padre Trucco. Con la intención de poder gestionar recursos que hagan viables los proyectos, la Asamblea se constituye como Asociación civil sin fines de lucro, con el nombre de Asociación Paz y Esperanza de Guadalupe.

 
La intención original para la Biblioteca -que se formó exclusivamente con donaciones de los vecinos- fue la de abrir un espacio donde se pudiera acceder fácilmente a la lectura, contando con material educativo destinado a los niños y adolescentes del barrio, así como otro tipo de bibliografía para público en general. Pero además el deseo era que se convirtiera en un centro donde las actividades culturales tuvieran la posibilidad de llevarse a cabo, girando en torno de las necesidades y expresiones propias de la zona.

 
La Personería Jurídica es Nº 790/11. Está reconocida por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) y por el Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe Integrante del Núcleo de Bibliotecas Populares de la ciudad de Santa Fe.

 

Organización y principios

 

Además de los importantes aportes de Conabip y del Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia, la estructura que permite ofrecer las propuestas de la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer es básicamente el voluntariado y excepcionalmente, acuerdos y convenios con organismos e instituciones de la comunidad: Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Universidad Nacional del Litoral (UNL), Municipalidad, Grupo Cinemalacalor, Maniké, etc.

 
Los talleres que desarrollamos nacen con el interés de generar actividades que vinculen a los alumnos de las escuelas aledañas al lenguaje, como pretexto para dialogar y conocer la biblioteca del barrio, de manera que ésta se convierta en un espacio para la contención social, conocimiento, debate, participación y reflexión de la comunidad. El diálogo, la solidaridad, la resolución no violenta de conflictos irán construyendo conductas de optimismo crítico y de profundización de la democracia participativa.

 
La posibilidad de acceso a expresiones artísticas y literarias y a espacios de búsqueda de la propia expresión para niños y adultos es lo que moviliza a quienes trabajan por y para que la biblioteca logre ser una herramienta más en las transformaciones sociales de nuestro entorno cercano teniendo como eje la participación en función de la identidad cultural.

 
Paulo Freire decía: “Sueño con una sociedad reinventándose de abajo hacia arriba, donde las masas populares tengan de verdad el derecho a tener voz y no apenas a escuchar. Es un sueño que me parece realizable…”.

 

Contacto

 

Dirección:Javier de la Rosa 1063

Teléfono: (0342) 4193194

E-mail: bibliotecapopularosvaldobayer@yahoo.com.ar

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