Un oasis para los sentidos


Aromas, texturas y una cuidada estética visual dan vida a Mylo, una empresa santafesina que se inspira en la naturaleza para crear momentos de relax y bienestar.

 

Textos. Revista Nosotros. Fotos. Gentileza Mylo.

Ingresar al mundo de Mylo es una experiencia para los sentidos. Los aromas, la estética visual que define desde el showroom hasta el mínimo detalle del packaging de cada producto, las texturas… todo es una invitación a relax y el disfrute.

 

En este marco se da la charla con Ornela, quien junto a Antonela es una de las creadoras y actual socia de la marca: “Arrancamos en el 2013, somos diseñadoras gráficas las dos. Empezamos con otro amigo, Augusto. Íbamos a la facultad y pensamos en hacer algo para desarrollar nuestra creatividad y también ganar plata en la Diseña Santa Fe. Nos pusimos a pensar en algo que no haya, nuestra idea era ofrecer un producto nuevo. Mi mamá hacía cosas con hierbas y flores: ungüentos, preparaciones para tomar, etc. Vivimos toda mi infancia en Colastiné, y yo me crié con eso. Entonces me acordé que hacía unos jabones a los que les ponía distintos ingredientes y les propuse a los chicos hacer lo mismo”. Empezaron así a investigar las propiedades de las hierbas, la mamá de Ornela los ayudó en este objetivo de darle un valor agregado a los productos que se iban a ofrecer. Como los tres emprendedores eran diseñadores gráficos, el resultado fueron “objetos preciosos”, pusieron mucha dedicación en la estética y lograron darle un toque especial a sus creaciones.

 

 

Hoy, cinco años después, la armonía y belleza de los materiales, las terminaciones y las etiquetas siguen siendo una marca registrada de los productos Mylo. “Las hierbas que tienen nuestros jabones arriba están porque nosotros elegimos que estén, todo tiene un por qué. Además de la fragancia, diseñamos también el tema de lo estético y visual”, destaca Ornela.

 

La emprendedora recuerda que en aquella primera Diseña Santa Fe de la que participaron “la gente enloqueció con la propuesta”. Y agrega: “El tema de los aromas es muy gratificante para las personas. A través de los años, nos dimos cuenta que en realidad la persona busca un mimo, un oasis dentro de lo que es el trabajo. Es reconfortante cuando uno se puede dar un baño con un aroma o colocarse una almohadita y sentir el olor más allá de los efectos que los productos tienen en sí mismos. Nos dimos cuenta que no hay muchas propuestas de este producto con esta calidad, la gente lo quiere. Sabemos que esto no tiene un límite, que tiene un gran potencial y que hoy es tendencia lo natural, lo relajante”.

 

Así se dieron cuenta que podían continuar y hacer crecer el emprendimiento. Comenzaron a dedicarse cada vez más, a profesionalizarse y a capacitarse. Participaron de Expresiva, una incubadora de pequeñas empresas de la que sacaron muchas herramientas en lo que respecta principalmente a la parte comercial. “Una amiga, que tenía su emprendimiento, nos pasó unas planillas para ir cargando datos pero no teníamos idea. En cada tema empezamos a investigar en profundidad. La que era nuestra tutora quedó como nuestra asesora oficial, así que cada vez que tenemos una duda, acudimos a ella”, explica.

EVOLUCIÓN

 

En una primera etapa del emprendimiento, Ornela y Antonela compraban las barras de glicerina a las que le agregaban las hierbas y aromatizaban los productos con diferentes aceites esenciales. La experiencia marcó el crecimiento de Mylo a fuerza de prueba y error, haciendo foco en la investigación y en la búsqueda. “Fue todo un desafío -recuerda Ornela- porque no éramos bioquímicas. Descubrimos, por ejemplo, que los aceites esenciales naturales cuando se ponen en contacto con algo caliente, se evaporan. Por esta razón no nos quedaban los aromas en el jabón. Así se dio con todo, tuvimos que empezar a aprender las propiedades de cada producto”.
Por otra parte, los clientes traían sus propias inquietudes: “Yo tengo psoriasis ¿Qué puedo usar?”, preguntaban. Lo que daba lugar a nuevas búsquedas.

 

De esta forma, autodidacta, llegaron a la conclusión que la forma que tenían de hacer sus jabones no era la más ecológica. Descubrieron que en realidad éste se hace a base de soda cáustica y cualquier tipo de aceite o grasa animal. La apuesta fue hacerlos veganos.

A partir de esta búsqueda, las creadoras de Mylo comenzaron a tejer una red de contactos que llega hasta, por ejemplo, Bahía Blanca. Allí encontraron unas artesanas en quienes hoy tercerizan la producción del jabón. “Tuvimos la suerte de encontrarlas -reconoce Ornela- son excelentes, van tres veces al año a Europa a perfeccionarse, y realmente son muy abiertas a nuestras ideas. Nos reunimos con ellas en Buenos Aires.

 

Es entonces que nosotras sugerimos los aromas y las formas, y ellas ponen su conocimiento y capacidad. La cuestión económica nos va frenando, pero teníamos la idea de tercerizar toda la producción de a poco”.

 

Poco a poco este incipiente tejido se fue ampliando, tendiendo hilos hacia pequeños emprendedores que hacen su aporte en la creación de estos productos que tienen una identidad fuerte y propia.

DISEÑO

La imagen es un aspecto fundamental de Mylo. Como diseñadoras, Ornela y Antonela, priorizan la estética, la gráfica y el packaging de sus productos: “Hoy ya no se trata de vender el producto en si mismo. Hoy la gente lo ve y le gusta, lo quiere no solo porque es algo que hace bien sino porque es un lindo objeto. Muchos lo guardan sin sacarlo del paquete. Estamos en proceso de renovar la gráfica, empezamos a trabajar con gente que nos va a teñir de forma natural nuestras bolsas, todo con recursos autóctonos. La idea es crear un packaging que después se pueda reutilizar”.

REDES SOCIALES

“Ahora las redes sociales ayudan mucho -reconoce Ornela- por eso las cuidamos. Sabemos que la fotografía es todo, en un primer momento subíamos fotos de Internet pero después comenzamos a trabajar con un amigo fotógrafo que además nos ayuda con la comunicación. Largamos una página web con venta on line. Tenemos clientes de Buenos Aires y de Paraná. Vendemos nuestro productos a través de Facebook y de Instagram. Yo me di cuenta que podía vivir de esto y deje todo lo demás. Es muy lindo, pero a la vez me estoy acomodando a esto de tener tanta responsabilidad y coordinar cada vez más tareas diferentes, lo que también lleva una cuota de estrés”.

Mylo

Showroom: Alberdi 5988
Horarios: Martes y jueves de 16 a 20, y miércoles y viernes de 9 a 13.
Teléfono: (0342) 154-067055.
Web y tienda online: Mylotienda.com
Facebook: Mylo
Instagram: Mylotienda
Email: contacto@mylotienda.com.

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