Un viaje a las raíces del teatro


José María Gatto es un hombre de teatro, admirador profundo de la obra de Shakespeare, comprometido con reproducir las mejores historias del Bardo en nuestra actualidad. Nosotros conversamos acerca de su viaje al primer escenario donde se representó Noche de Reyes, obra que sube a escena todos los sábados de octubre en Espacio LOA.

TEXTOS. Romina Santopietro. FOTOS. Gentileza del entrevistado.

«José María Gatto es el artífice de una mirada ‘queer’ que William Shakespeare agradecería, arremete con la fuerza necesaria para lograr que su objetivo sea trazado minuciosamente. Hoy ha conseguido equilibrar su humor corrosivo con una emoción genuina y dolorosa, nacida de una memoria madurada en las pérdidas. Conduce a todo su equipo con la suficiente madurez y obtiene, como ya dijimos, los mejores resultados», escribió el crítico Roberto Schneider.

En este fragmento de la crítica de nuestro Roberto, la palabra clave es artífice. Es que José María Gatto es un profundo admirador de la obra del Bardo. Y esa admiración y amor por los textos y el teatro es lo que transmite en las grandiosas puestas que recrea en Espacio Loa.

Es un director exquisito que está pendiente de cada detalle: desde el vestuario y la música que refieren lo más fielmente posible al original, hasta la experta guía para los actores.

Este amoroso homenaje a William Shakespeare se completó hace muy poco tiempo con la visita del director al lugar donde el dramaturgo inglés presentó por primera vez la obra Noche de Reyes: Middle Temple Lane, en Londres.

«Tengo la suerte y me pongo como meta habitual seguir la cartelera de lo que yo considero el mejor teatro del mundo, el londinense. Algunos prefieren el teatro de Broadway, en Estados Unidos. Por Shakespeare y por la concepción que ellos tienen del teatro, más clásica, me gusta mucho el teatro inglés. A razón de la pandemia, hacía mucho que no iba a Inglaterra, viajé por última vez en 2019. Y por ese tiempo ya estábamos ensayando Noche de Reyes.

«Tuve la posibilidad de conocer este magnífico lugar, que para mí tiene una doble significación, porque es el Colegio de Abogados en Londres. En Inglaterra y Gales están organizados en 4 colegios de abogados, y estos colegios ya estaban en funcionamiento cuando Shakespeare estrenó allí la obra», explica extasiado Gatto. Este dato da cuenta de que la institución es tan histórica como la obra de teatro en sí.

«Este lugar, Middle Temple, era la sede de la Orden de los Caballeros Templarios, en pleno Medioevo. Cuando la orden cae, y todo ese patrimonio pasa a otras órdenes eclesiásticas, pasa al poder monárquico, se le alquila a los colegios profesionales de abogados. Y es en este lugar donde Shakespeare estrenó Noche de Reyes en 1602, el 2 de enero. Hay una leyenda sobre esa noche, se dice que el dramaturgo venía estrenando tragedias, entre ellas Romeo y Julieta. La reina le pide que prepare algo de humor para la Noche de Reyes. Esto está en la película Shakespeare enamorado.

«Para mí estar allí, en el lugar donde Shakespeare estrenó esta obra, donde por primera vez los actores dieron vida a estos personajes, fue maravilloso. De algún modo yo elegí el mismo criterio estético acerca de que las mujeres no podían actuar, por lo que los hombres representaban a los personajes femeninos. Yo utilizo esta misma prerrogativa pero con otro sentido. Porque la obra además lo permite. Como la obra trabaja sobre la confusión de géneros, se genera humor a partir de estas confusiones y enredos», prosigue.

«La obra reúne un montón de requisitos históricos vinculados al derecho, vinculados al poder, también. La obra plantea desde el punto de vista jocoso y festivo,  un cuestionamiento al poder de los puritanos. Como en casi todas sus obras. Shakespeare es el poder, el derecho, la justicia, siempre a través de estas historias apasionantes, con mucha emoción. Pero siempre detrás estaba este relato político, y esta crítica feroz y de burla al poder», resume el director.

«Ese día, en que yo había planeado la visita, comenzaban las exequias de la reina Isabel II. No dudé, me dirigí igual a hacer la visita, porque creía que era importante, tanto para el elenco como para mí en lo personal, conocer ese lugar. Es un sitio que si bien es histórico,  está pleno de vida, porque no es un museo en lo tradicional. Siguen concurriendo los abogados para prepararse para litigar».

-¿Cuáles son las impresiones que deja el lugar? Porque es una suerte de Meca del teatro.

-Había investigado previamente. Conseguí una visita privada. Están las referencias a Shakespeare, las referencias a Noche de Reyes, se ve perfectamente demarcado el espacio teatral, uno puede imaginar por dónde entraban y salían los actores. Están demarcados los espacios de escenario y del público, donde hoy van los estudiantes a leer o a comer. La primera impresión es de mucha emoción. Y esto de cómo un lugar con mucha actividad vinculada a uno de los poderes del Estado, la Justicia, le buscó la vuelta para ofrecer un espectáculo cómico. La primera función fue una función privada, para este cuerpo de abogados. Me pareció muy interesante este templo gótico, con su tradición histórico-religiosa y luego netamente jurídica.

VERSIONAR A SHAKESPEARE EN PLENO S XXI Y EN ARGENTINA

«Para Noche de Reyes yo tenía un protocolo muy fuerte sobre cómo debía hacerse si quería trabajar al estilo renacentista e isabelino. Estudiamos con los actores mucho la gestualidad, pusimos mucho hincapié en el uso de las manos, los cuerpos trabajan distinto de lo que es el teatro actual. Las entonaciones y respiraciones también, hay todo un decir que es propio del teatro isabelino, que ellos tienen una entonación específica, porque esta obra está escrita una parte en prosa y otra parte en verso, que nosotros todo eso lo perdemos en la traducción. Pero de cualquier modo siempre le recuerdo al equipo actoral, que ha sido extraordinario todo lo que ha dado, cómo la respiración permite encontrar la musicalidad. Más en estos textos muy largos», recuerda Gatto.

«Mis actores trabajaron muy fuertemente las pautas que yo les impartía. Fui muy estricto. En un momento en el cual, cuando el actor se adueña del personaje y se le hace carne, en que respeta las pautas del director, pero comienza a tomarse licencias, su impronta, y es lo que permite que la obra esté viva.

«Debo confesar que hasta la semana previa al estreno yo pensaba que esto no iba a funcionar. Que la obra no iba a causar gracia. Los actores y el productor me decían que esto iba a andar bien. Y uno de los objetivos de la comedia es generar humor. Creo que las elecciones musicales con licencias fueron una buena decisión. Así como está puesta toda la música renacentista, con un trabajo profundo que hizo Alejandra Tissembaum, porque tomó las canciones renacentistas de la época. Son todas canciones originales para la obra y algunas de la época. Yo necesitaba romper las estructuras. No nos olvidemos que la obra está dedicada a la música. ‘Si la música es el alimento del amor, sigan tocando hasta el exceso’. Así comienza la obra. La música era muy importante, como también lo era el vestuario y el maquillaje. Estos rostros blancos, propios de las clases pudientes y gobernantes de la época, o vinculadas a la nobleza, eran típicos del teatro del renacimiento.

«Lo más sorprendente es la reacción del público. Creo que la gente se divierte como yo imagino que se divertían en la época de Shakespeare. Y así uno comprueba que ese divertimento está intacto», concluye José María.

NUEVAMENTE EN ESCENA

Luego de una exitosa temporada y a pedido del público, la obra teatral «Noche de Reyes o lo que quieran» de William Shakespeare, dirigida por José María Gatto, vuelve a escena los sábados de octubre, a las 21 en LOA espacio AGM (25 de Mayo 1867).

Se trata de una comedia de enredos y confusión amorosa, con personajes delirantes, locos y apasionados. Un feliz naufragio, guiado al son de bellas canciones. «Las palabras del Bardo resuenan con un eco nuevo y distinto a la luz del actual pensamiento transformador de este siglo XXI que no pone el acento en la elección del sujeto amoroso y que no repara en su género», señalan los realizadores.

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