Una ciudad en clave feminista


Marcela Aeberhard vislumbra y trabaja para construir una Santa Fe inclusiva que se transforme y se enriquezca con el aporte de la mujer.

TEXTOS. Revista Nosotros. FOTOS. Pablo Aguirre y Flavio Raina.

Una ciudad integrada, inclusiva y enriquecida con la mirada y la gestión de la mujer. Así sueña la Santa Fe del futuro Marcela Aeberhard.

Con más de 20 años de trayectoria en la política partidaria, esta abogada santafesina integra la agrupación «23 de septiembre» -en honor a la fecha en la que se sancionó la Ley 13.010 del voto femenino- espacio desde el cual va a participar de las próximas Paso como candidata a concejal, cabeza de la lista «Mejor Santa Fe» en las internas del Frente de Todos.

Con ella charlamos en esta nota sobre su experiencia, su mirada sobre el liderazgo de la mujer y sus proyectos para gestar un mañana en clave feminista.

– Estudiaste derecho, luego hiciste una maestría en administración pública ¿La idea de dedicarte a la política estuvo siempre o fue algo que apareció después?

– Apareció después. Yo tenía ganas de estudiar relaciones internacionales, siempre me interesó el Estado, también los idiomas, por eso estudié inglés, francés, portugués… Creo que el conocer una ciudad, su idioma, su perfil productivo, su faz comercial, genera en las personas a las que nos gusta la actividad social un conocimiento más acabado. Y pienso que es una forma de vivir la política, sin saberlo quizás. Creo que hacía tiempo que lo buscaba, sin darme cuenta lo encontré en una participación más bien local.

Todo lo que es social siempre me motivó, me inquietó, me llamó la atención. Si viajo a una ciudad miro si está limpia, cómo se ilumina, cómo resuelven el cableado aéreo.

Siempre me interesó desde ese lugar, no desde lo partidario, eso vino después. Sí de la vida misma, porque todos hacemos política. Cuando definimos nuestros gustos, qué nos gustaría que pase y qué no, cuando tenemos una determinada posición sobre la educación de nuestros hijos, cuando sabemos qué nos gusta, la cultura… es política. A lo mejor no todo el mundo es partidario, pero si todo el mundo determina una forma de vivir abrazando causas. Me siento muy afín a la militancia social.

– ¿Cómo se vivía la política en tu familia?

– Mi abuelo paterno fue diputado provincial de Entre Ríos, muy cercano a Uranga, con una militancia importante en su provincia. El era comerciante, era farmacéutico, tenía un negocio que enclavado en el corazón de Paraná, la farmacia Moderna. Creo que ese antecedente que descubrí me hizo dar cuenta de que había un gen político en mi familia.

– ¿Cómo se dio la transición a la política partidaria?

– Empecé a participar en un grupo político a partir de una propuesta laboral. Empecé a trabajar y a partir de ahí me fui involucrando cada vez más en la política partidaria. En la universidad no participé activamente pero ya sabía lo que no quería. Estaba segura de que no me gustaba Franja Morada, que en mi facultad era muy fuerte. Ahí ya empecé a mirar para otro lado, mucho más cercano al justicialismo. A veces uno se define por lo que no le gusta.

– A lo largo de estos años de trayectoria ¿En qué sentís que cambió el rol de la mujer en los espacios de militancia, de gestión, de toma de decisiones?

– Hace 20 años que estoy en la política partidaria en Santa Fe. Siento que cuesta todavía pero que hay una mejor mirada a la mujer. Sigue siendo un lugar muy patriarcal en el que quienes toman las decisiones son siempre hombres.

Percibo mayor respeto, siento que he logrado ser respetada en mis opiniones, aunque no siempre saliendo victoriosa. Creo que se ha avanzado en la escucha, en la consideración.

– ¿Qué desafíos quedan por delante en este sentido?

– Falta mucho, falta que la mirada de la mujer sea la que transforme. Estoy interesada en el urbanismo feminista y profundizando sus conceptos, la concepción de cómo es la ciudad y a quién está dirigida. El diseño de la ciudad determina la vida. La clave es desarrollar nuevas centralidades, tener cerca espacios de calidad, espacios verdes, que haya bancos, juegos en condiciones, para que la vida se pueda desarrollar en más sectores, que no tengamos que ir todos a zona centro con lo que esto significa: tráfico, polución, etc.

La mirada de la mujer en la ciudad es distinta a la del hombre. El urbanismo feminista incluye a todos, no excluye a nadie: tiene en cuenta a los niños, a los jóvenes, a los adolescentes, a los adultos mayores. A mí me interesa mucho esa mirada. Creo que todavía la mujer no tuvo la posibilidad de dirigir una ciudad por lo menos en Santa Fe.

Creo en la mirada que la mujer tiene a partir de su experiencia en la vida doméstica. Nosotras sabemos las medidas que tomamos cuando hay una restricción económica, sabemos cuáles son las prioridades, sabemos que muchas veces son las mujeres las que paramos la olla, las que salimos de grandes crisis. Esa experiencia es lo que nos va a sacar adelante en una Santa Fe del futuro. El progreso viene de la mano de la mujer, de la vida cotidiana, de los sueños y de cómo los vamos a llevar adelante.

– ¿Qué les dirías a las mujeres que tienen o que luchan por ocupar espacios de liderazgo?

– Les diría que todas sus experiencias y sus vivencias son valiosas, que son importantes y que digan todo lo que tengan para decir, para compartir. Las invitaría a hablar, a participar, a indagar…

Siempre cuando voy a algún lado pregunto a mujeres, algunas muy vulnerables, cuál es su sueño y qué es lo que quieren. Se quedan pensando, pero siempre la respuesta es «que mis hijos estén bien y que pueda tener un hogar confortable». Le he preguntado a muchas… Siempre la prioridad es el otro Siempre piensan en lo colectivo. Eso tiene un gran valor en política. El eje de la política es el otro, y que el dolor ajeno te movilice a vos. Creo en la mujer política porque sé la sensibilidad que tiene. A mi eso me da esperanza y por eso invitaría a la mujer a participar.

LAS PERSONAS EN EL CENTRO DE LA VIDA URBANA

Nuestro principal objetivo es repensar la política y trabajar junto a la comunidad para diseñar un proyecto de gestión política totalmente diferente. La manera que nos enseñaron a mirar el mundo es totalmente patriarcal y esto no beneficia ni al hombre ni a la mujer, ni a los niños ni a los adultos mayores.

Rita Segato nos dice que el movimiento feminista está ayudando a que los hombres abran los ojos y se liberen del mandato de masculinidad. Un sujeto masculino tiene que dar prueba permanente de su fuerza, de su potencia en todos los órdenes: personal, económico, político, intelectual, moral, bélico.

Es por eso que la mirada del feminismo para repensar la ciudad es el camino que estamos eligiendo. Para pensar el transporte, la movilidad, el uso de los espacios públicos, la ecología, la infraestructura. Una ciudad que no está dispuesta a seguir aceptando ser desigual, violenta e insegura.

Desde 1861 a la fecha la ciudad ha sido gobernada por hombres, con un modelo hegemónico, de construcción de mandatos, de patriarcado, de acumulación.

Por eso, desde nuestro espacio invitamos a pensar, planificar, reinventar, innovar… A deconstruir un orden político desigual.

Marcela Aeberhard

LA SANTA FE DEL FUTURO

«Desde nuestro espacio venimos sosteniendo que la ciudad está realmente llena de problemas pero que si cada dos o cuatro años hacemos diagnósticos y propuestas aisladas sin un plan, las cosas no van a cambiar», explica Marcela Aeberhard.

«Estamos convencidos de que hay que diseñar un plan entre todos los sectores y definir prioridades. Es necesario un plan de ordenamiento territorial, la ciudad está sectorizada y tenemos que pensar cómo hacemos para unirla. Ese ordenamiento hay que respetarlo y cumplirlo. En Santa Fe 1 de cada 10 santafesinos vive en villas sin accesos a los servicios: sin agua potable, sin cloacas, con problemas eléctricos, sin conectividad, sin acceso al transporte público.

Tenemos que ponernos de acuerdo en cómo va a ser la ciudad del futuro y queremos hacerlo desde la mirada de la mujer. Esa es la propuesta que queremos que la ciudadanía conozca y se muestre receptiva. Es una alternativa que se ha concretado en otras ciudades del mundo, que es viable y se puede concretar. La idea es enfrentar todos los desafíos que tiene la ciudad desde una perspectiva más plural», finaliza.

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