Una nueva estación invita a renovarse


Cada estación se caracteriza por un atractivo en particular, pero la llegada de la primavera tiene una magia especial. De alguna manera con ella renacemos, revivimos, florecemos como las flores.

Por Nadia Novillo


Esta estación llega y nos recarga de energías, nos empuja a hacer, nos obliga a concretar todo lo planeado y deseado para este año que aún nos está quedando pendiente.


La primavera trae aires de cambios, surgen ganas de reordenar, de renovar, de ventilar para que entre luz e ingrese el sol, de modificar la ubicación del mobiliario, de trocar las cosas de lugar, de adornar con flores, de sumar plantas y verde, de hacer más y más limpieza y descarte. Porque es cierto que siempre va apareciendo algo que descubrimos y que ya no usamos, o nos sinceramos y damos cuenta de que ya no necesitamos y es tiempo de que se vaya, que circule.


La propuesta es aprovechar el encanto de esta estación para hacer un verdadero detox de nuestro hogar, para depurarlo. Llevar a cabo un descarte consciente, conservando un volumen y cantidad de cosas razonable, que se adapte al espacio disponible. Implementar una organización definitiva, para siempre, como si se tratara de una dieta sin efecto rebote, eficiente y funcional, aplicando un orden práctico y cómodo, fácil y simple de mantener a diario.


Qué liberador es hacer limpieza y descarte, qué reconfortante es soltar, qué lindo y liviano se siente. Qué positivo y enriquecedor es dejar atrás, recalcular y volver a empezar, porque de eso se trata. Cada día es una oportunidad para decir hoy empiezo y ponernos en movimiento para lograr todos los cambios que queremos.


Aprovechemos esa fuerza y ánimo inspirador y motivador que se percibe y se siente en esta época del año para dedicarnos a embellecer nuestro hogar, para lograr que todo lo que vemos y tenemos nos agrade, nos represente, hable de nosotros, evidencie nuestro estilo. Dejemos que la alegría y los colores tan típicos de esta estación invadan nuestros espacios.


Siempre repito que los domingos se descansa y son para disfrutar en familia, con amigos, para estar en casa y hacer todo lo que más nos gusta hacer. Pero también es cierto que hay tareas para realizar en pareja y sumar a los chicos que generalmente se hacen los findes y resultan un planazo divertido. Está buenísimo que se involucre a todo el grupo familiar.


Las tareas a las que me refiero son hacer jardinería, lavar el auto, cambiar muebles de lugar, revisar algún lugar de guardado y hacer un rápido descarte. Pintar algo, reciclar, arreglar o mejorar algo en desuso o deteriorado, colgar algún cuadro, espejo, gancho, perchero o estante.

Vaciar la pile, limpiarla y otro finde pintarla. En fin hay muchísimas cuestiones hogareñas que podemos ir resolviendo con la finalidad de q todo se vea mas armonioso, lindo y prolijo.


Todos los espacios exteriores, ya sea terrazas, balcones o jardines vuelven a tomar protagonismo, demandan más cuidado, trabajo y mantenimiento.


Lo importante es ir realizando todas esas actividades a medida que van surgiendo sin acumularlas y postergarlas. Es decir, proponerse un mantenimiento constante y permanente, para que no sean tomadas como un peso y una carga, y al contrario, puedan ser disfrutadas.


La primavera es la estación del amor y sin dudas el enamoramiento es un estado ideal. Tomémosla entonces como una invitación a enamorarnos, no sólo de una pareja, sino de todo lo que nos rodea, de lo que tenemos, de lo que hacemos, de nuestro hogar. Vivamos enamorados y agradecidos de la vida. Y que todo el año sea primavera.

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