Vasos Vacíos


Este exitoso disco reúne temas que se habían consolidado como éxitos de Los Fabulosos Cadillacs, pero que insertados en la recopilación, aparecen renovados.

 

Por Eduardo Madeo.

 

En mi mundo de oyente musical los discos recopilatorios nunca ocuparon un espacio importante. Más aún, solo accedí a ellos motivado por el escaso interés o por la pura curiosidad que me generaba algún intérprete en especial, reservándoles entonces un lugar que se completaba con uno de esos trabajos conformados por un paneo en su repertorio y nada más. Una clara excepción a ello me resultó Vasos Vacíos, de Los Fabulosos Cadillacs puesto a la venta en 1993.

 

Al poco tiempo de El León, su sexto disco de estudio, el grupo publicó bajo la dirección de Walter Chacón, Andrés Calamaro y Mario Breuer su primer álbum recopilatorio adoptando como nombre Vasos Vacíos, el de un tema que -con la participación de Celia Cruz- fuera todo un éxito de Ritmo Mundial, disco grabado por el grupo en 1988.

 

En la exitosa recopilación de 17 temas solo dos no pertenecen a álbumes anteriores: “Matador” y “V Centenario”. La rareza -si es que así se la puede llamar- es que el disco contiene temas que se habían consolidado como éxitos de la banda, pero que insertados en la recopilación, aparecen renovados.

 

Desde Bares y Fondas (1986) a El León (1992), Los Fabulosos Cadillacs junto a sus productores seleccionaron quince temas y, si bien es cierto que algunos de ellos fueron regrabados para el disco, los mismos ya habían ganado una incipiente popularidad y sus seguidores y el público en general ya los conocían y los habían hecho suyos: “Mi novia se cayó a un pozo ciego”, “Gitana”, “Vasos Vacíos”.

 

La más que acertada elección brinda al disco una contagiosa secuencia rítmica donde se pueden encontrar ska, salsa, reggae, dub. Con sólidas bases percusivas donde luce, entre otros, Fernando Ricciardi; destacados vientos de Daniel Lozano y Serguei (trompeta), Sergio Rotman (saxo), Naco Goldfinger (saxo alto); y entre los cuales marcan toques distintivos los teclados de Mario Siperman, el bajo de Flavio Cianciarullo y la voz de Vicentico.

 

Desde la apertura, donde se escucha a modo de intro “Cadillacs” instrumental; y hasta el cierre con “Basta de llamarme así”; pasando por una sentida balada cantada por Vicentico con guitarra acústica; se alternan temáticas pasatistas (“Mi novia se cayó a un pozo ciego”) con verdaderas críticas sociales (Matador, V Centenario); un clásico de The Clash (Revolution Rock); éxitos populares (“Gitana”, “Manuel Santillán, el León”, “Vasos Vacíos”); participaciones como las de Gustavo Santaolalla en guitarra (“Siguiendo a la luna”), Luis Conte en percusión (“Gitana” y “Manuel Santillán, el León”), o Celia Cruz (“Vasos Vacíos”).

 

En una hora y algunos segundos, Los Fabulosos Cadillacs lograron cerrar una recopilación de temas que pudo consolidarse como un disco autónomo capaz de superar en ventas, premios y popularidad a los anteriores, logrando a nivel internacional valiosas nominaciones

 

Ficha Técnica

 

Vasos Vacíos (1993) fue grabado entre 1985 a 1993.
Voz: Vicentico
Bajo: Flavio Cianciarullo
Batería: Fernando Ricciardi
Teclados: Mario Siperman
Trompeta: Daniel Lozano
Guitarra: Florián Fernández Capello
Baterías y bajo: Astor Cianciarullo
Ex integrantes:
Guitarra: Aníbal Rigozzi
Saxo: Sergio Rotman
Saxo Alto: Naco Goldfinger
Trompeta: Serguei
Percusión: Luciano Jr
Percusión: Gerardo “Toto” Rotblat
Guitarra: Ariel Minimal
Vientos: Fernando Albareda.

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