¿YA LLEGARON LAS FIESTAS?


No se ustedes, pero lo último que recuerdo de este año es estar comprando útiles escolares y armando la mochila de mis hijos y por algún salto cuántico ahora me encuentro en diciembre buscando el arbolito y desenredando las lucecitas, todos los años prometo que voy a guardar bien para no enloquecer desarrendándolas, pero no lo hago.

¿En qué momento se me pasó el año? Quizás se me pasó mientras aprendía a hacer pan casero en cuarentena o probaba el límite de mi paciencia haciendo tareas y clases virtuales.

Lo cierto y fehaciente es que tengo la sensación de que este año, aunque la pasamos encerrados ¡se me paso volando!

Ya es diciembre y comienza todo este hermoso y desastroso folklore de las fiestas, con las preguntas de todos los años: ¿Dónde y con quién la pasamos? ¿Qué familiares se pelearon este año? ¿Dónde nos podemos juntar? ¿Qué comemos? ¿Arrollado o lechón? ¿Quién hace el clericó? Etc… Y ni hablar de la ilusión de los niños cuando le escriben la carta al Niñito Jesús o Papá Noel. Aunque si algo tengo en claro es que los niños de ahora no son como éramos nosotros, que con un Pinypon, una pelota o una bombachita rosada de las abuelas nos conformábamos. Las cartitas de los niños de ahora son lo más parecido al catálogo de Musimundo, piden cosas como notebook, tablet, celulares, PlayStation, etc.

Estamos en la Navidad del 2020 y no quiero ser mala onda pero Papá Noel es persona de riesgo, anciano y con sobrepeso, no creo que sea conveniente que tenga que hacer tanto esfuerzo.

Ya suficiente con el esfuerzo que tengo que hacer yo, para que me entre la ropa del verano pasado, caretear en Navidad con mi cuñada mala onda, o fumarme los chistes malos del tío Cacho. Ni hablar de cuidar a los abuelos para que no se pasen de copas, por si se nos caen y terminamos la noche en una guardia. Y eso que no hablamos del calor de Santa Fe en diciembre y los mosquitos…

A pesar de todas estas cosas, las navidades siempre fueron noches especiales, mágicas. Vemos reunirse a las familias, escuchamos los niños corriendo, riendo y la música de fondo. Y para mí la Navidad de este año será mucho mas especial aun, porque este año aprendimos a valorarnos y extrañarnos como nunca.

Por eso te invito que este 24, levantes tu copa y brindes. No solo festejes la navidad, si no que tengas UNA NOCHE BUENA, en donde podamos valorar estar en familia y con amigos, y que podamos ver que, aunque el año por momentos se puso muy difícil, de a poco se va viendo nuevamente la luz, y vamos volviendo a la normalidad.

Además, todo muy poético, pero la verdad es que las fiestas sin peleas familiares y el tío borracho, no son fiestas.

¡Salud! ¡Y felicidades!

Maju Tempe, La doctora Amor

Previo EDICIÓN IMPRESA 19-12-2020
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